Cartagena


“Me estafaron y me quedé sin nada”: Eduardo Villalba

ANLLY TATIANA FLÓREZ OSPINA

02 de febrero de 2012 12:01 AM

Un comerciante de Cartagena, Eduardo Villalba Durango, se siente estafado por unas personas a las que les compró una volqueta.
Villalba Durango puso una denuncia penal ante la Fiscalía de Cartagena contra los señores Hernando Charris Benedetti y Hernando José Charris Fernández por los presuntos delitos de estafa y fraude procesal.
“En marzo del 2008 hice un contrato de compraventa verbal de una volqueta de placas PAE-392, marca Dodge, modelo 1980, con Hernando Charris Benedetti por la suma de $35’000.000. Aboné inicialmente $15’000.000 y el excedente lo pagaría después de hacer el traspaso del vehículo”, comenta Eduardo Villalba Durango.
El demandante manifiesta que “el vehículo resultó con daños ocultos en el motor y en la caja de velocidades, por lo cual invertí más de $15’000.000 en su reparación, y por eso me atrasé en las cuotas. El vendedor prometió rebajarme $5.000.000 de la deuda”.
Villalba Durango manifiesta que “tres meses después de tener la volqueta me detiene la Policía cuando transitaba por Crespo porque el vehículo tiene una orden de inmovilización, y lo trasladaron a los patios; me comunique con Hernando Charris Benedetti para comentarle la situación, pero me dijo que ya no tenía que hablar con él, sino con su padre Hernando José Charris Fernández, porque ahora él era el dueño del vehículo, razón por la cual lo demandé para tratar de organizar la situación y que el negocio quedara claro”.
EL NUEVO NEGOCIANTE
Ante la nueva situación Eduardo Villalba Durango dice: “Al ponerme en contacto  con Charris Fernández me manifestó que la volqueta tenía un nuevo valor de $48’000.000, los cuales debería pagar en cuotas mensuales de $2’500.000 cada una, y firmar una letra de cambio, hecho que acepté en ese momento a efectos de salvar mi inversión”.
Para continuar con el negocio, el contrato tenía más exigencias: “La verdad no entiendo para qué un nuevo contrato, si yo había celebrado uno antes. Entre las nuevas exigencias necesitaba un fiador con bienes, por ende la casa de mi madre respalda la deuda, y me pidieron la pignoración del rodante y un seguro contra robo y daños a favor de Charris Fernández, pero ya no lo venden por la edad del vehículo. Además debía desistir de la legítima denuncia que había instaurado en contra de su hijo Hernando Charris Benedetti”, explica el supuesto afectado.
Y concluye indicando lo siguiente: “Cuando firmamos el nuevo contrato le entregué $4’500.000 y después durante seis meses le pagué cuotas mensuales de $2’500.000, más la cuota de $15’000.000, para un total de $35’000.000 más lo que le invertí por los arreglos posteriores. La gran pérdida que he tenido con esta situación ha sido la de mi familia, que con las deudas tuvieron que partir y me he quedado solo”.
ORDEN DE EMBARGO
Eduardo Villalba afirma que pagó las cuotas mensuales y ocho meses después de nuevo lo detuvieron en Crespo porque la volqueta tiene una orden de embargo.
“Me dirigí al Fondo de Transporte y Tránsito de Bolívar y solicité un certificado de tradición y efectivamente tenía una medida cautelar de embargo por parte de Juzgado Quinto Civil Municipal de Cartagena, comunicado a dicha entidad según oficio Nº 1579 del 2 de julio de 2008, hecho que era desconocido para mí, pues para el 4 de julio de este mismo año no existía ninguna medida. Presumo que como el vehículo estaba en mi poder, tanto padre e hijo utilizaron presuntamente, ya que no me consta, la figura del autoembargo, teniendo en cuenta que el segundo vendedor fue demandado en un proceso ejecutivo por alguien cercano a su familia. La intención era retener el vehículo y que fuera el juzgado, previa terminación del proceso, el que le entregara de nuevo la volqueta a Hernando José Charris Fernández, desconociendo los derechos que me asisten, ya que he invertido en el mejoramiento de la volqueta y he entregado dineros como abono a la obligación del contrato”.
Para finalizar, el comerciante dice: “Me siento estafado porque he invertido dinero en el pago de una volqueta, ahora me quedé sin dinero, sin volqueta y con la deuda que me dejaron los arreglos hechos al carro. Además, con la preocupación de que le embarguen la casa a mi mamá por la deuda de 13 millones que quedó pendiente según la diligencia de remate del Juzgado Séptimo Civil Municipal de Cartagena. Solo pido que se haga justicia y se investigue esta situación llena de irregularidades, busco el esclarecimiento de los hechos”.
“NO ME PAGÓ”
Hernando José Charris Fernández, frente a esta situación, comenta: “Eduardo incumplió con las cuotas a las que se había comprometido en el contrato, por eso le abrí un proceso ejecutivo en el Juzgado Séptimo Civil Municipal de Cartagena, donde resuelven y conceptúan a favor mío y le dan orden al secuestre de que me entreguen la volqueta”.
Charris Fernández explicó que “cuando comienza a incumplir voy al juzgado y allí se verifica que existe una obligación, entonces como no paga y no tiene dinero, se remata la volqueta y con eso se resuelve cancelar la deuda, teniendo en cuenta que me debía $22’954.800 y al rematarse la volqueta por un valor de $9’800.000 y como yo era el único postor, quedó un saldo pendiente de $13’154.800”. 
Cuando se inicia el proceso le reclaman a Eduardo que pague lo que le debe o devuelva la volqueta, por ende el Juez devuelve el vehículo en remate a José Charris Fernández.     
PERDER LA CASA
“El juzgado cuando remató la volqueta dio la orden de embargo para la casa, como el vehículo fue rematado solo por una parte del monto que me debía yo podía hacer efectivo el embargo de la vivienda, sin embargo no lo autoricé porque no quiero quitarle la casa a la mamá de Eduardo”, afirmó José Charris Fernández.     
En cuanto a los arreglos que se le realizaron al vehículo, el propietario explica que “todo los cambios o inversiones que le hizo eran lógicos, porque uno supone que cuando compra un vehículo del año 80 trae ciertas consecuencias, y si estuviera en perfecto estado, cómo la voy a vender en $48’000.000 cuando vale $300’000.000, no le veo el sentido”.
Charris Fernández agregó que “solo 5 meses después de que se atrasó en las cuotas le quité la volqueta y yo lo veía trabajando. En la actualidad la voy a vender por $45’000.000 porque siento una persecución, porque Eduardo, donde ve la volqueta le echa la Policía, diciéndole que está adulterada, o cualquier cuento, con tal de que la detengan y eso me tiene cansado”.    
ES UNA ESTAFA
Liliana Picón Serrano, abogada de Eduardo Villalba, comenta: “En este caso sí se está hablando claramente de una estafa, pero cuando intervine ya era tarde, intenté revivir el proceso instaurando una acción de tutela en contra de la Fiscalía General en Cartagena, para solicitar el desarchivo del proceso, pero me la negaron, el juzgado confirmó que el proceso no cumplía con los méritos para ser desarchivado”.
La abogada agregó que “Eduardo desconocía muchos procedimientos y conceptos legales, y buscó asesoría demasiado tarde”.