Cartagena


Mejorar la calidad educativa, el reto del regreso a las aulas en Cartagena

Luego de dos años, miles de estudiantes en Cartagena regresaron a la presencialidad. Ahora, el reto es mejorar la calidad educativa.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

20 de febrero de 2022 12:00 AM

Este 2022 las instituciones educativas de Cartagena le apostaron a volver a las aulas de clases luego de dos años implementando la virtualidad y modelos de alternancia por la pandemia de COVID-19.

Y si bien la emergencia sanitaria no ha terminado, lo cierto es que los estudiantes han respondido positivamente a la presencialidad, teniendo en cuenta que con el proceso de aprendizaje remoto muchos tuvieron inconvenientes, relacionados, principalmente, con la falta de conectividad y la necesidad de interactuar con profesores y compañeros.

Olga Acosta, secretaria de Educación del Distrito, indicó que 170 mil estudiantes de colegios públicos en Cartagena, regresaron al colegio. “Ha sido un regreso poderoso, alegre y lleno de esperanza. Felicito a todos mis compañeros rectores, a los maestros. Qué bello es volver a verlos en medio de sonrisas y aprendizajes”, manifestó.

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Para este retorno, todas las instituciones educativas, tanto las públicas, como las privadas, tuvieron que implementar sus protocolos de bioseguridad para prevenir brotes del nuevo coronavirus.

Así mismo, varios colegios oficiales fueron intervenidos con el fin de mejorar sus condiciones físicas para la comunidad educativa. Varias obras aún se están ejecutando y por ello, algunos estudiantes todavía no han regresado a la presencialidad.

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“Es nuestro escenario natural”
Miguel Pérez Márquez, presidente del Sindicato de Directivos Docentes de Cartagena y Bolívar y rector de la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen se mostró complacido con el regreso a las aulas.

“Podemos decir que estas dos semanas que llevamos con los estudiantes han sido exitosas y con poco traumatismo, con una asistencia sumamente importante de los estudiantes. Los padres de familia han acudido con sus hijos a las instituciones”, expresó Pérez.

El rector destacó que desde hace meses venían insistiendo en el regreso a la presencialidad procurando que los ambientes escolares estuvieran en buenas condiciones para los estudiantes.

170
mil estudiantes de colegios públicos volvieron a las aulas.

“El escenario natural nuestro es la presencialidad, las aulas de clases. Lo que veníamos solicitándole al Gobierno era la intervención de las instituciones para que tuvieran un ambiente digno y recibir a los estudiantes. Nosotros nos sentimos contentos de volver y de reencontrarnos con todos, de ver la alegría de los niños en el colegio”, agregó.

Pérez Márquez apuntó que ahora el trabajo va a estar encaminado a nivelar las falencias y vacíos que se crearon en algunos estudiantes que no tuvieron una buena experiencia con el trabajo remoto, con el fin de mejorar la calidad educativa.

“Estamos buscando nivelar todo eso para sacar unos estudiantes bien preparados, que puedan acceder a la universidad en el caso de los que terminan su bachillerato este año y que los de grados inferiores puedan mejorar sus competencias, eso es lo que tenemos como meta, mejorar en calidad educativa”, resaltó.

Los beneficios de la presencialidad
William Arellano, decano de la facultad de educación de la Universidad Tecnológica de Bolívar, indicó que la presencialidad tiene unos valores agregados en materia de aprendizaje en comparación a la virtualidad.

“Desde el punto de vista académico, solo en la presencialidad los estudiantes pueden hacer un aprovechamiento pleno de los laboratorios, de los equipos para hacer actividades de aprendizaje y aprender haciendo. En entornos distintos al presencial estos aprendizajes no se podrían afianzar de la misma manera”, explicó Arellano, quien también es magíster y doctor en educación.

Debido a las restricciones de la pandemia, muchos estudiantes recibieron sus clases de forma virtual durante el 2020 y el 2021.

Así mismo, la interacción social también juega un papel importante. “Los estudiantes necesitan estar con sus amigos y amigas interactuando, compartiendo, porque eso también hace parte de su formación. Los espacios de las escuelas y las universidades fortalecen esos lazos y relaciones que mejoran el autoestima y producen al estudiante la alegría de volver a lo presencial”, agregó.

Por último, en la presencialidad, los profesores pueden implementar otro tipo de metodologías de evaluación que estaban limitadas por el trabajo remoto.

“En la presencialidad la evaluación se vuelve un poco más rigurosa, lo cual es un factor que le exige al estudiante, como tener que enfrentarse a escenarios de evaluación donde tenga que compartir con otros y construir soluciones o crearlas solo. En lo remoto ese era un punto débil”, sostuvo Arellano.

Todos estos aspectos, influyen en la mejora de la calidad educativa.

Un reaprendizaje
De acuerdo con Arellano, el regreso a las aulas de clases representa un reaprendizaje no solo para los estudiantes sino también para los profesores.

“Nosotros los profesores nos hemos encontrado con esos valores que ya habíamos perdido un poco y que la presencialidad nos daba. Esos valores son volver a compartir con los compañeros, volver a trabajar en conjunto y planear cosas académicas que antes hacíamos de forma individual. Esto nos da expectativas y motivaciones nuevas”, resaltó.

Además, muchos estudiantes escolares y universitarios habían iniciado sus procesos educativos sin siquiera conocer a sus compañeros o las instalaciones de su institución, algo que recién están comenzando a hacer.

Aún así, el profesional destacó que si bien lo presencial es fundamental, no hay que dejar del todo a un lado la virtualidad, pues lo aprendido durante la pandemia sobre estas nuevas formas de enseñanza puede enlazarse a las dinámicas conocidas para enriquecer el proceso educativo.

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