Cartagena


Miércoles de ceniza: recorderis de lo pasajera que es la vida

LEDIS CARO D.

22 de febrero de 2012 05:00 PM

Con el Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma, tiempo de oración, penitencia y hasta de buenos deseos de ser mejores seres humanos.
Con la cruz de ceniza, costumbre milenaria, se les recuerda a los cristianos católicos la fragilidad de la vida y que todo lo material se acaba, contrario a los que pasa con las obras de misericordia y buenas acciones que se desarrollen en pro de los más necesitados, muchos de los cuales se encuentran en las propias familias, vecinos y amigos cercanos.
Una de las frases que suelen pronunciar los que imponen la ceniza en forma de cruz en la frente a los creyentes resume esta premisa, y es “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás".
Las cenizas que se utilizan hoy se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior, con lo que se simboliza que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
La imposición de ceniza es una costumbre que recuerda que algún día el hombre va a morir  y el cuerpo se va a convertir en polvo.
Enseña que todo lo material que se tenga aquí se acaba. En cambio, todo el bien que se haga es lo único con lo que se partirá a la eternidad.
Durante este día, la Iglesia obliga al ayuno y abstinencia, sacrificios representados no sólo en dejar de consumir alimentos sino en dejar de hacer algo que le cueste a la persona.
La Iglesia recuerda la lectura bíblica que habla de que no es necesario que los sacrificios que se hagan sean publicitados.
“Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará”, dice el Evangelio de Mateo (6,6).