Cartagena


Las obras que la gente sigue esperando en los barrios de Cartagena

Puentes caídos, calles inundadas, erosión de tierra y demás problemas que no se han resuelto en años tienen una luz de esperanza con la nueva administración.

NÉSTOR CASTELLAR ACOSTA

31 de diciembre de 2019 10:00 AM

Proyectos de gran envergadura como la protección costera, el plan maestro de drenajes pluviales o la APP del Corredor Portuario que en días pasados adjudicó la Alcaldía, son megaobras de desarrollo que se esperan traigan avances significativos para Cartagena. Se trata de planes a mediano y largo plazo cuya inversión es de miles de millones de pesos.

Sin embargo, el ciudadano de a pie, el cartagenero que vive y sufre con los padecimientos en los diferentes barrios, también pide inversión en sus comunidades. Hay obras pendientes con varios años pidiendo intervención a gritos y las distintas administraciones les han hecho caso omiso, pese a que muchas de ellas resultarían de gran impacto.

A continuación, El Universal hace una recopilación de algunos trabajos que se requieren con urgencia en las comunidades, cuyos vecinos esperan sean realizados bajo el mandato del nuevo alcalde William Dau.

Canal de El Campestre

Imagen FA CANAL CAMPESTREE)

Hasta el cansancio se ha denunciado la erosión y el mal estado del canal de El Campestre, especialmente en el tramo que está frente a la Megatiendas. Los vecinos han hecho protestas y muchas solicitudes a la Alcaldía, pero van varios años sin soluciones. Desde el 2012 empezó a deteriorarse y a su paso se ha llevado a más de 13 árboles. Lo más preocupante es la erosión de la tierra, que ha estado a punto de afectar la carretera principal por donde diariamente se movilizan cientos de personas en toda clase de vehículos.

El muro en Barrio Nuevo

Imagen FA BARRANCO

Es la conocida ‘Calle del Colegio’, que comunica a Barrio Nuevo con Henequén. La erosión de la tierra tumbó cuatro vivienda, tiene otras en riesgo y ya se tragó la calle. Hace un par de años la Alcaldía prometió un muro de contención y no se ha hecho. La gente la ha adecuado varias veces con piedras y escombros, pero con cada temporada de lluvias se vuelve a deslizar la loma y se hace imposible el tráfico.

Demoler el ‘Canalón’

Imagen FA CANALON

En La Esperanza están esperando hace años que demuelan el ‘Canalón’, un canal de aguas residuales, de casi 400 metros de largo y un metro de altura que en su momento fue de gran utilidad, pero hace años se tapó y hoy día permanece lleno de aguas sucias, produciendo hediondez en la calle 40 del barrio. Además, tiene varias placas partidas, las aguas putrefactas están a la vista de todos y cuando llueve se desbordan hacia las calles vecinas, generando una mayor contaminación.

Puentes caídos

Imagen FA PUENTE

Ya arreglaron el que comunica al 13 de Junio con Las Gaviotas, fue luchado, hubo protestas y batallas jurídicas hasta que la Alcaldía no tuvo más opción que arreglarlo. Pero hay más puentes en algunos barrios que necesitan ayuda, por ejemplo el primero que une a El Líbano con Boston; el puente San Nicolás (puente azul que estaba en Bazurto), el cual comunica a Villa Estrella con El Pozón; el que comunica a Fredonia con Nuevo Paraíso a la altura de la calle 9, o el que conecta a Ternera con San José de los Campanos y que tiene en riesgo a cientos de estudiantes. Otro puente en riesgo es el que conecta a Santa María con Crespo (foto), el cual es usado por cientos de personas diariamente.

La iglesia de Martínez Martelo

Imagen FA IGELSIA

Varias paredes y columnas de la vieja estructura colapsaron en junio del 2017 y las autoridades optaron por demoler toda la edificación, quedando el predio baldío. Han pasado más de dos años y medio y aún la parroquia no ha sido reconstruida. En el patio se adecuó un pequeño espacio con bancas, techo y varios abanicos para que los feligreses puedan recibir la eucaristía. Sin embargo, los moradores piden una ayudita divina para que les levanten de nuevo el recinto.

El puente de Barú

Imagen FA PUENTEBARU

Desde su apertura en abril del año 2014, el puente de Barú no ha recibido un mantenimiento y ha quedado en el olvido para las autoridades distritales. Hoy en día, el empalme con la carretera principal está deteriorado y se ha convertido en un martirio para los conductores, quienes deben obligatoriamente maltratar sus vehículos para poder cruzar. Este puente, que comunica a Pasacaballos con la península de Barú, ha generado varios accidentes en ese empalme, sobre todo de motorizados que van a alta velocidad. Por fortuna, hasta el momento no ha ocurrido nada que lamentar.

La famosa Calle Colombia

Imagen FA CALLECOL

Cuando llueve, la calle Colombia se inunda y la gente tiene que salir en canoas. Y ese es el mal de la mayoría de calles del sector Central de Olaya Herrera. Pero Olaya no es el único, la gente en otros barrios como El Pozón, El Líbano, Boston, sigue esperando el arreglo de sus vías, especialmente pavimento.

La ‘laguna’ de Villas de Aranjuez

Imagen FA LAGUNA

En esta zona se construye el colegio de Shakira, un CDI para más de 300 niños y hace poco se entregó un parque infantil. Sin embargo, el entorno se ve empañado por el deterioro que tiene la vía principal, ya que durante años el agua se ha quedado empozada en un tramo de aproximadamente 100 metros. Es tanto el daño que la vía ya no es usada por ningún vehículo y todos deben usar la carretera de arriba en ambos sentidos, exponiéndose a un accidente.

Los huecos de Bicentenario

Imagen FA BICENTENARIO

Ni Transcaribe, ni la Alcaldía, ni los vecinos han podido erradicar de la vía principal de Bicentenario el problema de tres huecos que se han formado en los últimos meses. Tales huecos se convirtieron en cráteres enormes con las lluvias. Los conductores del SITM, los choferes de las busetas y los vecinos se han cansado de poner la queja, sobre todo por el maltrato que sufren los carros, pero nadie les ha prestado atención. Esta carretera es de suma importancia porque es la que conecta a Bicentenario con Flor del Campo.

El contraflujo del Nuevo Bosque

Imagen FA CONTRAFLUJO

Para evitar el peaje de Ceballos, los conductores que se dirigen al suroccidente de la ciudad usan el contraflujo del Nuevo Bosque, que está frente a la estación de Policía y que sale al CAI de Ceballos para enlazar con la Transversal 54. Este tramo vial que mide aproximadamente 100 metros, está en pésimas condiciones desde hace varios años producto de los aguaceros. La última intervención que le hizo el Distrito fue en el 2013, cuando se le echó una capa de asfalto, pero al año siguiente empezó a dañarse hasta la fecha, convirtiéndose en un dolor de cabeza para los conductores.