Cartagena


Óscar Collazos, entre sal y picante

GISELLA LÓPEZ ALVEAR

18 de mayo de 2015 12:00 AM

“Un poco de ciudadanía honesta, mucho de academia y de jóvenes, mucha responsabilidad de los empresarios y honradez de los buenos concejales, son algunos de los elementos necesarios en una propuesta alternativa de ciudad”.

La petición que Óscar Collazos tenía para la construcción de una Cartagena en el futuro, en plena temporada de campañas políticas para ocupar la Alcaldía de la ciudad, la plasmó en la última columna que escribió para El Universal. La tituló “Candidaturas” y no tuvo reparos en criticar algunas de las aspiraciones que pretenden ocupar el Palacio de La Aduana por “clientelistas” y “dejar una herencia más bien mediocre”.

“Por lo general, en la bella y castigada Cartagena no se inscriben proyectos de ciudad sino ambiciones personales, de familias políticas o de partidos. Reparcheo sobre reparcheo, improvisación sobre improvisación”, publicó Collazos el pasado 9 de mayo en el espacio de opinión con el que contó todos los sábados desde hace 15 años en este medio. Bautizó a su columna “Sal y picante”.  (Lea aquí: Candidaturas)

Ese estilo caracterizó siempre en sus escritos de opinión al escritor, periodista, columnista y crítico literario, nacido hace 72 años en Bahía Solano, un municipio del Chocó, y quien falleció ayer en la madrugada, en Bogotá, mientras permanecía internado en la Fundación Cardioinfantil. Batallaba con la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), padecimiento que le diagnosticaron en agosto pasado. (Lea aquí: Falleció el escritor y columnista Óscar Collazos)

Muy ligado a Cartagena, por fijar su residencia en esta ciudad desde los 90, Collazos siempre alzó la voz para opinar, entre otros, sobre temas coyunturales que afectaban a la Heroica.

“Óscar fue una persona que amó mucho a Cartagena y aunque no nació aquí, se comportó como el mejor de los cartageneros, porque trabajó, escribió y analizó esta ciudad desde sus columnas de opinión, reconocía mucho la vitalidad del Caribe, esa que lo enamoró, y fue la voz que abriera los ojos ante los problemas de la ciudad. La ausencia de Óscar y su voz crítica le van a hacer mucha falta a Cartagena, porque fue una persona que habló con mucha honestidad, de manera propositiva frente a nuestras problemáticas”, expresó la defensora del Pueblo en Bolívar, Irina Junieles, muy cercana al fallecido escritor.

El ambientalista Rafael Vergara, otro amigo de Óscar Collazos, reveló que el escritor “murió rodeado de sus seres queridos, su hija Laia y su esposa Jimena (Rojas). Se fue apagando y murió muy tranquilo”. La Fundación Cardioinfantil, donde estaba hospitalizado desde el pasado 24 de marzo, confirmó que el deceso se dio a las 2:45 a.m., como consecuencia de su enfermedad neurológica.

Discrepancias a viva voz
Desde varios espacios, Collazos abordó temas que generaron polémica en Cartagena, siendo desde su rol, uno de los principales críticos del alcalde Dionisio Vélez.
En 2013, con la decisión del mandatario de fusionar en un solo escenario el tradicional desfile del Bando con la Batalla de Flores, en las Fiestas de Independencia, el escritor alzó su voz de desacuerdo a través de una carta pública, en la que además de él firmaron varios activistas culturales de la ciudad.

“Los ciudadanos abajo firmantes, gestores culturales e investigadores vinculados durante la última década al proceso de Revitalización de las Fiestas de Independencia, expresamos nuestra preocupación no sólo por el futuro inmediato de las Fiestas y del proceso de recuperación ciudadano, sino también por la política en Cultura y Patrimonio que regirá a la ciudad en la actual Administración Distrital, y le pedimos al Alcalde mayor información sobre la misma”, reclamó junto a los demás activistas.

Con el revuelo suscitado el pasado octubre por la directriz de la Alcaldía de colgar retratos del alcalde en todas escuelas del Distrito, el escritor chocoano también opinó. “Foto que alcalde de Cartagena manda poner en colegios del Distrito. Prepotencia, Narcisismo?”, se cuestionó a través de su cuenta de Twitter.

Para el mismo mes, la instalación de una placa conmemorativa a los hombres caídos en el intento de toma a Cartagena en 1741, develada por el Alcalde ante el príncipe Carlos y Camila Parker, duquesa de Cornualles, también fue origen de juicios. “En memoria del valor y sufrimiento de todos los que murieron en combate intentando tomar la ciudad y el fuerte de San Felipe, bajo el mando del almirante Edward Vernon en Cartagena de Indias en 1741”, se leía en la placa, a la que muchos sectores descalificaron al considerar que rendía homenaje a quienes pretendieron ser “verdugos de la ciudad”.

“Era lógico que le endosáramos la mayor culpa al Alcalde, sordo a lo que no sea su propia música. Pienso que este ha sido el más severo plebiscito contra su soberbia (...) Ahora, cuando las críticas erosionaban su pobre capital político, el Alcalde ordena desmontar el monumento y le da al sainete un último toque de patetismo”, escribió Collazos en una columna a la que tituló “Entre la frivolidad y el ridículo”, en el diario El Tiempo.

La construcción del túnel de Crespo, la firma del Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico (PEMP), y hasta la readopción del escudo colonial en la imagen institucional de la ciudad, fueron algunos de los temas de actualidad que analizó el chocoano en su columna sabatina “Sal y picante”.
“A pesar de las diferencias, siempre pudimos llevar un debate tranquilo y respetuoso. A Óscar Collazos, paz en su tumba”, expresó ayer el Alcalde al saber del fallecimiento de Collazos.
 

Collazos, el tuitero

@OscarCollazos3 era su perfil de Twitter, desde donde se mostró muy activo, hasta cuando su salud empeoraba de manera vertiginosa. El martes pasado el rumor de la muerte de Collazos se extendió por todo el país y algunos medios alcanzaron a darlo por cierto en sus portales virtuales. La fuente de aquella noticia habría sido el periodista Juan Gossaín Abdala, pero luego se confirmó que en ese momento solo hubo una recaída de salud. “Juan Gossain decidió matarme antes de hora. Esas son las fuentes que embriagan”, reaccionó el columnista en su red social predilecta.

“Tengo la percepción que cuando lo dieron por muerto, él hizo uso de esa carga de reserva que tenemos los seres humanos para salir de ese túnel que lo succionaba en la UCI, para volver y poder estar con los suyos”, expresó Rafael Vergara.

“Hace 15 días lo visité en Bogotá, lo encontré bien, muy animado, por eso me tomó por sorpresa que desmejorara su salud, porque lo vi muy activo desde su tablet analizando a la ciudad. Alcancé a ver a un Óscar Collazos con la enorme lucidez que siempre lo acompañó”, agregó Irina Junieles.

Los restos del escritor fallecido serán cremados y luego de ceremonias religiosas realizadas en Bogotá, se espera que sus cenizas sean llevadas a Bahía Solano.