Cartagena


Pensionada cartagenera vive drama por doble identidad

EL UNIVERSAL

01 de mayo de 2017 09:30 AM

A los 10 años, María  Luz Ortega González llegó a vivir a Cartagena con un tío. En esta ciudad continuó sus estudios hasta formarse como docente, profesión que ejerció por más de 20 años.

La mujer, natural de Caucasia, Antioquia, como todo ciudadano, a sus 18 años solicitó su cédula de ciudadanía, la  cual le sirvió para todos sus trámites legales y personales. Hace 12 años, cuenta la antioqueña, fue víctima de robo y perdió su documento de identidad, así que le tocó poner un denuncio y acercarse nuevamente a la Registraduría para solicitar por segunda vez su cédula, pero lo que nunca pensó es que la pérdida le traería tan serios problemas.

Doce años de lucha
“A los seis meses de haber hecho el trámite para el documento me acerqué a la Registraduría y lo primero que me dijeron era que no había llegado. Ignoré la situación porque tenía la contraseña y con ella podía hacer las diligencias que necesitaba.  Al año regresé y me volvieron a decir lo mismo, no entendía por qué, pero no podía hacer nada y me sentía un poco tranquila porque me seguían recibiendo la contraseña que ellos mismo me entregaron con el número de cédula que me dieron por primera vez. Continué yendo a la Registraduría a ver si ya había llegado la cédula, pero siempre que lo hacía, me decían que no había llegado”, recuerda doña  María Luz.

Hace dos años, según dice, le tocó regresar a reclamar la cédula porque necesitaba autenticar unos documentos para los trámites de su pensión, gestión que tiene atrasada por no tener su documento original, y se encontró con la sorpresa de que sus  huella aparecen con otro nombre y otra cédula. Según se enteró, los datos corresponden a otra mujer natural de Achí, al sur de Bolívar.

Proceso legal
“Me tocó interponer una tutela que salió a mi favor, pero hasta el día de hoy en la Registraduría no me resuelven nada. Lo único que me dicen que me vaya hasta mi pueblo y pida un Registro Civil, una partida de bautismo, entre otros documentos para ellos poder  gestionar el caso. Ellos me piden eso y yo no voy desde que me vine. En mi lugar de origen no sé de mis padres, no tengo ningún contacto de ellos y no tengo plata para viajar a buscar todos los papeles que ellos me piden. Ahora mismo estoy dependiendo de mis hijos y ellos también tienen sus hogares”, agregó.

Otras de las situaciones que preocupa a Ortega González es que por este inconveniente puede perder hasta lo que ella con tanto trabajo ha conseguido. Dice que cuando compró su casa lo hizo con el número de cédula que recibió por primera vez y no con el  nombre y número de cédula que aparece actualmente. La exdocente cree que es un error de la Registraduría y ellos se lo deben solucionar.

Responde la Registraduría
Q’hubo se comunicó con un vocero de la entidad y manifestó que para tener mayor conocimiento de caso es importante que la señora se acerque nuevamente a la entidad. Agrega que ahí se harán los trámites correspondientes para verificar los datos y saber si efectivamente corresponde al nombre y el número de cédula que la señora asegura tener.