Cartagena


Perdieron animales y duraron cuatro días encerrados en una finca a las afueras de Cartagena

Los habitantes del Cabildo Indígena Zenú, en Membrillal, vivieron una emergencia aparte porque además de estar lejos del área urbana, la vía principal se inundó y se tornó intransitable.

NÉSTOR CASTELLAR ACOSTA

19 de noviembre de 2020 12:00 AM

A la angustia de no saber a ciencia cierta si serán reubicados o no, a los habitantes del Cabildo Indígena Zenú, asentados en la finca San Isidro de la vereda Membrillal, se les sumó una nueva preocupación. A ellos, acostumbrados a salir diariamente hasta la ciudad a comercializar productos agrícolas o trabajar en oficios varios, se les hizo imposible alejarse de su territorio porque las torrenciales lluvias del fin de semana dañaron la vía principal y los dejaron incomunicados.

(Lea: Cabildo Zenú de Membrillal, cerca de por fin ser trasladado).

Para este grupo de pobladores, conformado por 75 familias que residen en ese lugar hace más de 10 años, la emergencia no fue diferente a la que sufrieron las demás comunidades de Cartagena. En el cabildo también hubo inundaciones, varias casas quedaron destechadas, algunas personas perdieron sus enseres y otras se quedaron sin alimentos.

Allí, el impacto del fenómeno natural fue drástico con algunos animales, ya que 16 gallinas se murieron, 12 patos se ahogaron y un cerdo desapareció. Como si fuera poco, varios cultivos de yuca y maíz quedaron destruidos.

Daniel Castillo Suárez, uno de los líderes del cabildo indígena, contó que solo hasta ayer la vía principal pudo ser atravesada, pues aunque aún tenía varios centímetros de agua, la gente se puso botas pantaneras para hacer el cruce y poder intercambiar productos con algunos tenderos de los barrios alrededor como Policarpa, Arroz Barato, entre otros.

Imagen Cabildo1

La gente sacó los productos a la carretera para comercializarlos. //Cortesía

“Desde el sábado estábamos atrapados, no podíamos salir, no había por dónde, la única vía que tenemos quedó inundada. Tuvimos dos enfermos, entre esos mi papá, y tuvimos que subir una loma y partir camino improvisando para sacarlo hasta otro punto de la carretera. A una muchacha que también tenía una emergencia médica la sacamos por ahí, pero se cortó el pie con unos vidrios y le cogieron 10 puntos de sutura. Fueron días difíciles, por suerte ya hoy salió un poco el sol y está bajando el agua, hay gente que ha podido salir, aunque con mucha dificultad”, explicó Castillo Suárez.

A través de intercambio

Los afectados contaron que anteriormente con las lluvias la vía se volvía barro, pero al poco tiempo quedaba habilitada para el tránsito peatonal y vehicular. La del fin de semana fue la primera vez que no hubo evacuación rápida en esa zona, lo que los mantuvo encerrados por más de 90 horas.

(Lea: Playas de Cartagena también resultaron afectadas por Iota).

De igual forma, con el fin de ayudar a mejorar las condiciones de esa calle, ayer le echaron varias pilas de escombros y las regaron en la entrada, para facilitar el ingreso de los visitantes, principalmente comerciantes, quienes suelen ir al lugar a intercambiar o comprar sus productos.

“Los cultivadores perdieron 15 hectáreas sembradas, lo poco que quedó se está vendiendo o cambiando en la entrada o en los barrios cercanos. Necesitamos ayuda del Distrito, no solo con ayudas para los damnificados sino con la carretera de acceso a nuestro territorio. Queremos una vía en mejores condiciones, sabemos que seguirá lloviendo y nadie quiere volver a quedar atrapado”, finalizó Castillo.

Desde la Alcaldía de Cartagena señalaron que visitarán la zona, pues no tenían reportes de lo que estaba sucediendo en el cabildo, y realizarán una caracterización para determinar la dimensión de la emergencia y las posibles ayudas a entregar.