Cartagena


Playetas: sin control, ¡sálvese quien pueda!

“¡Peligro, zona de riesgo: erosión costera, fuertes vientos e inundación!”. Con este aviso son recibidos los visitantes que llegan a la zona de Playetas-Barú, sector que en estos últimos años ha sido invadido por comerciantes informales y bañistas que hacen caso omiso a las prohibiciones y ponen en riesgo sus vidas.

Estas playas, que se caracterizan por su inestabilidad, están rodeadas de mangles y tienen postes eléctricos dentro del mar, están protegidas por Parques Naturales.

En un recorrido hecho por El Universal, se notó que dentro de la zona de mangles había instaladas cinco cocinas estacionarias y, además, estaba adecuada una zona de carpas. En cuanto a los bañistas, desde los más niños hasta los más adultos se enfrentaron a la inestabilidad del mar y en el lugar no había presencia de ninguna autoridad competente. También, carros y camionetas atravesaron la playa hasta llegar a la zona de Barú. Algunos vehículos se parquearon en la orilla, produciendo altos niveles de ruido y contaminación.

Al parecer, los cocineros que ocuparon sin permiso este área protegida serían habitantes de Barú, ya que el creciente flujo de visitantes que llegó hasta Playa Blanca se trasladó hasta Playetas por la congestión.

Vía Playetas-Barú

Después de un proceso que duró más de nueve meses, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) por fin dio vía libre a la construcción de la vía Playetas-Barú, que desde 2007 estaba en trámite. 

Son $45 mil millones el presupuesto que la Alcaldía deberá gestionar para poner en marcha el proyecto. Jorge Marimón, director de Valorización, indicó en su momento que se pedirá apoyo económico al Fondo Nacional de Turismo (Fontur) del Ministerio de Comercio, el Sistema General de Regalías (SGR) y el Ministerio de Transporte, entre otras entidades gubernamentales.

PLAYA BLANCA PASO EL EXÁMEN

Control vehicular

Desde el puente de Pasacaballos, agentes del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) y la Policía de Carreteras hacen operativos de control en los vehículos que van a Playa Blanca y Barú. Según informaron los agentes, los comparendos que más han hecho son por infracciones de sobrecupo y por no portar el equipo de carreteras (en especial el extintor). Hasta la fecha, no se han registrado accidentes de tránsito en esta vía.

Al llegar a la entrada de Playa Blanca, hay tres unidades del DATT y de la Policía que vigilan el acceso de los vehículos a los parqueaderos. En el caso de los buses y vans, estos tienen una zona de parqueo especial que está a 500 metros de la entrada a la playa.

Cabe resaltar que después de cierto número de carros, motos y buses, las autoridades cierran con vallas el acceso de vehículos.

“Paseo de olla”: cosa del pasado

Una de las quejas más grandes que tenían los comerciantes y vendedores informales de Playa Blanca era que algunas excursiones turísticas traían sus propios almuerzos, lo que no dejaba ganancias al comercio y de paso generaba contaminación.

Por eso, en la entrada de la playa, uniformados de la Policía controlan el ingreso de alimentos, por lo que solo permiten el paso de neveras de icopor con bebidas, más no de comida.

Playa aseada

Personal de Aseo Urbano realizó limpieza en la orilla del mar de basuras y restos marinos, además, en la entrada de la playa se instalaron baños portátiles.

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