Cartagena


Rolando Pérez: 17 años de un crimen marcado por el prejuicio

Al profesor Rolando Pérez lo asesinaron el 23 de febrero de 2007. Pese a los esfuerzos de sus seres queridos por esclarecer su muerte, el crimen sigue impune.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

25 de febrero de 2024 12:00 AM

El pasado 23 de febrero se cumplieron 17 años desde que asesinaron a Rolando Pérez, un cubano que se enamoró de Cartagena y que gracias a su carisma y labor como docente, se ganó el cariño y la admiración de aquellos que lo conocieron. Es por eso que recordar su muerte aún sigue removiendo fibras y más aún, el hecho de que su crimen siga impune.

Lea aquí: Crimen de Rolando, uno de tantos impunes

Y es que la investigación para esclarecer la muerte de Rolando ha estado marcada por la negligencia y los prejuicios de las autoridades, que se valieron de su orientación sexual para justificar su asesinato, ocurrido en su apartamento en el barrio Torices. Así se dio a entender a los pocos días de su homicidio cuando la Policía se pronunció al respecto y lo calificó como “un crimen pasional”.

“Todo indica que los móviles fueron absolutamente pasionales por cuanto este ciudadano llevaba una vida desordenada, era promiscuo y en su condición de homosexual, tenía varias personas como pareja”, aseguró en 2007 el entonces coronel Carlos Mena Bravo al diario El Tiempo.

Desde ese momento comenzó toda una lucha por parte los amigos más cercanos de Rolando para tratar de esclarecer el crimen, más allá de los sesgos que tenían las autoridades por su orientación sexual.

La investigación

Desde el inicio, la investigación por el asesinato de Rolando, estuvo marcada por el prejuicio. Así lo recuerda Claudia Ayola, una de sus amigas más cercanas y quien precisamente reconoció el cuerpo de Rolando al día siguiente del homicidio.

“Cuando voy a hacer el reconocimiento del cuerpo, me preguntan: ‘¿es verdad que él es gay?’ Yo respondo que sí, pero en ese momento no intuyo que esa información podría sesgar la investigación”, dice.

Esas sospechas vinieron después y se confirmaron con las declaraciones del coronel Mena, las cuales denotaban la poca voluntad de las autoridades para investigar. De hecho, hasta el día de hoy, no se han registrado capturas por este caso.

60
años hubiese cumplido Rolando el pasado 24 de febrero.

“No se notaban esfuerzos por el esclarecimiento del hecho y hoy sigue en la impunidad, a pesar de todas las declaraciones que hemos dado en la Fiscalía, incluso asociadas a la posibilidad de un sospechoso”, afirma Ayola.

Es por este motivo no duda en afirmar que a Rolando lo matan dos veces: primero, la persona que lo asesinó y después el sistema judicial. “Hay una doble victimización: la que quita el derecho a la vida y luego la imposibilidad de acceder a la justicia”, asegura.

Caribe Afirmativo

Dos años después de la muerte de Rolando, en 2009, nace Caribe Afirmativo, una organización que se creó con el propósito de luchar contra la impunidad del caso y defender los derechos de las personas LGBTI.

Cuando se crea el colectivo, la primera acción es escalar el caso ante la Fiscalía General de la Nación, toda vez que en Cartagena no se conseguían avances. Aún así, por ese lado, tampoco hubo resultados.

Wilson Castañeda, director de Caribe Afirmativo, explica que es ahí cuando toman la decisión de llevar el caso a instancias internacionales, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La Comisión pide al Estado reabrir la investigación, en 2012 se crea una mesa de trabajo, pero tampoco hay avances.

La situación llevó a Caribe Afirmativo, en el 2015, a pedir que sea la misma Corte Interamericana la que investigue el caso de Rolando.

“Esta solicitud está pendiente. La Comisión tarda entre 7 y 10 años para tomar esta decisión. Estamos esperando que se decida si hay herramientas suficientes para que sea la Corte Interamericana y no el Estado colombiano la que investigue la muerte, pues ya son 17 años de impunidad”, dice.

Caribe Afirmativo nace tras el asesinato de Rolando.
Caribe Afirmativo nace tras el asesinato de Rolando.
No se mata lo que no se olvida

Han sido 17 años en los que los amigos de Rolando han hecho todo lo que está a su alcance para esclarecer su muerte, pero la falta de gestión de las autoridades ha truncado este propósito.

“La impunidad es una herida que no cierra porque cuando uno va a declarar ante la Fiscalía se llena de esperanza, de ilusión de acceder a la justicia; pero luego no ocurre, el sistema no opera y hay un dolor que no se quita porque estás pensando que le debes algo a la persona, que es el derecho a la verdad”, afirma Ayola.

Reconocimientos a Rolando Pérez en la Casa Caribe Afirmativo de Barranquilla.
Reconocimientos a Rolando Pérez en la Casa Caribe Afirmativo de Barranquilla.

Es por eso que en todos estos años, junto a Caribe Afirmativo, se ha empeñado en mantener viva la memoria de Rolando, haciendo alusión a que “no se mata lo que no se olvida” y por eso valdrá la pena seguir luchando por el esclarecimiento de este caso, no solo por él sino para que todas las personas como Rolando sepan que el Estado tiene el deber de protegerlos y garantizar sus derechos.

“Si este caso se esclareciera nos daría tranquilidad a todos. Nos ayudaría a transformar una sociedad y una cultura homofóbica y mostrar que efectivamente sí podemos avanzar y cambiar. Queremos contribuir a cerrar un poco la herida, pero no solamente nuestra herida personal sino nuestra herida social, de una sociedad que le quita la vida a la gente inocente y que además no puede acceder a la justicia”, puntualiza.

Aún hay mucho por hacer

Para Wilson Castañeda, director de Caribe Afirmativo, todo lo que ha pasado con Rolando, enciende alertas sobre la necesidad de garantizar los derechos a las personas LGBTI para que puedan desarrollar sus proyectos de vida.

“Creo que nos estamos quedando en los formalismos. Hoy tenemos más herramientas que hace 17 años, pero aún no las vemos materializadas en los proyectos de vida de la gente. Todavía no vemos que se pueda vivir dignamente en Cartagena, Bolívar y el Caribe. Tenemos herramientas judiciales, normativas y políticas, pero faltan dos asuntos que son contundentes: primero, una gran campaña cultural en Cartagena para que no haya complicidad social en estas violencias y segundo, sensibilización de los funcionarios públicos para que tomen nuestras vidas en serio”, afirma.

En este sentido, Castañeda asegura que mientras sigan existiendo las violencias, será necesario trabajar por la defensa de las personas LGBTI, hasta que se llegue al punto en el que sus vidas sean respetadas y bienvenidas en cualquier lugar.

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