Cartagena


Sigue el debate por la prohibición de parrilleros en algunas zonas de la ciudad

GISELLA LÓPEZ ALVEAR

10 de julio de 2017 12:00 AM

Apenas dos días después del asesinato de Napoléon ‘Napito’ Perea Fernández, en Pie de La Popa, la administración distrital decidió prohibir la circulación de motos con parrillero en siete barrios del norte y noroccidente de la ciudad. Entre esos sectores, la medida se direccionó precisamente a Pie de La Popa porque a ‘Napito’–hijo del fallecido periodista deportivo Napoleón Perea– lo mató a balazos un hombre que iba como parrillero en una moto por ese barrio y que lo intimidó para robarle su celular.

El Decreto 1424 del 20 de septiembre de 2016 fue el que el alcalde Manolo Duque firmó para regular el tránsito de parrilleros por Bocagrande, Manga, Laguito, Castillogrande, El Cabrero, Crespo y Pie de La Popa, y tras dos meses en los que se señaló que los indices de criminalidad habían disminuido con la aplicación de esa medida, esta se prorrogó a través del Decreto 1645 del 17 de noviembre de 2016. Su vigencia va hasta el 20 de noviembre de este año.

La percepción de seguridad sigue mejorando en dichas zonas con la prórroga del decreto, según lo manifestado por sus habitantes, pero en el otro lado de la ciudad las comunidades continúan reclamando la aplicación de la misma medida, argumentando estar azotados por una ola de robos en moto. Así lo exigen en barrios de la zona suroccidental y suroriental como Alto Bosque, donde de acuerdo a líderes comunales cada día se reporta por lo menos un asalto bajo esa modalidad, y Tacarigua, en donde el pasado 28 de junio hombres en moto asesinaron al docente del Sena Gustavo Castro Cárdenas, mientras pretendían atracarlo. 

Desde el Concejo y la Personería también se ha insistido en que la medida debe aplicarse en más puntos de Cartagena, calificándola de “excluyente” porque no cobija a toda la ciudad.

No obstante, el secretario del Interior, Fernando Niño, confirmó la semana pasada que durante este mes se desarrollará un estudio técnico y socioeconómico para determinar si es viable extender la restricción de parrillero a otros barrios.

OTRO ESTUDIO CON OTROS RESULTADOS
Para validar la restricción de las motos con parrillero, en el contenido del Decreto 1424 de 2016 se argumenta –con base en un informe de la Policía Metropolitana– que el incremento de delitos en esos siete barrios obedecía a “una metástasis que ha orientado el accionar de bandas de delincuencia y, en algunos casos, de estructuras de crimen organizado” a zonas de estratos 4, 5 y 6 de la ciudad, donde las acciones delictivas les generan mayores ingresos. También se señala que el crecimiento de la inseguridad en esos lugares haría parte de una estrategia para afectar las zonas consideradas seguras,  porque así se provoca un despliegue mediático negativo y en consecuencia percepción de inseguridad. Sumado a eso, se expusieron cifras con las que se manifestó que el 70% de los hurtos a personas en la zona se cometían a bordo de una moto. “Las estadísticas antes indicadas desdibujan la imagen de Cartagena como principal destino turístico del país, segunda sede del Gobierno nacional después de Bogotá y epicentro de los más importantes eventos nacionales e internacionales”, se lee.

Sin embargo, vale la pena tener en cuenta que en marzo de este año el Centro de Observación y Seguimiento del Delito (Cosed) socializó el informe “Homicidios y motos 2008-2016” (que fue un insumo inicial para la discusión de diseño de políticas públicas de seguridad ciudadana), en el que muestra el comportamiento estadístico de los homicidios ocurridos en ese periodo, en los que intervino una motocicleta.

Los resultados dieron cuenta que el total de asesinatos que involucraron motos como medio de movilización de los homicidas muestra una disminución en 2016 con respecto a los casos ocurridos en los últimos ocho años, incluso, siendo el de menor registro de hechos (65 en total). Pero además, este informe dejó ver que Nelson Mandela, Olaya Herrera, El Pozón y San José de Los Campanos son los barrios que registraron las mayores frecuencias de homicidios mediados por motos, durante el periodo que se examinó, así como que en 2016 El Bosque fue el que más casos tuvo (7). De los barrios que están cobijados por el decreto que restringe las motos con parrillero, solo aparece Pie de La Popa en el histórico de este estudio, con un solo caso. San Fernando, Bruselas, Nuevo Bosque, El Carmelo, La Quinta, La María, 20 de Julio, La Boquilla, La Esperanza, Las Palmeras, Nuevo Paraíso, Henequén y Chapacuá, son otros lugares en los que, según el informe, hubo mayor ocurrencia de asesinatos con el uso de una moto entre 2008 y 2016. El informe además señala que el principal motivo de estos homicidios en moto es el sicariato, mientras que las riñas y el hurto, ocuparon el segundo y tercer lugar. El Cosed realizó este informe con información aportada por Medicina Legal, el CTI y la Policía.

 

CARACTERIZACIÓN DE MOTOCICLISTAS
Desde 2011, cuando comenzó el auge del uso de motos en la ciudad, el Distrito está hablando de caracterizar a los motociclistas, como lo indican reportes de la época, pero la iniciativa nunca se ha concretado.

Y el interés sigue vigente desde distintos sectores que han elevado propuestas para caracterizar a los motociclistas que circulan por la ciudad, con el fin de mitigar la problemática estableciendo una base de datos que identifique a todo aquel que usa este tipo de vehículo. De la misma manera, con este instrumento se quiere generar un diagnóstico de las implicaciones sociales originadas  y sus soluciones.

La semana pasada, el Concejo debatió el tema al recibir a habitantes de Alto Bosque en su “cruzada” por ser beneficiarios de la medida, y cabildantes como Rafael Meza, Édgar Mendoza y Luis Cassiani apoyaron la idea de censar a motociclistas. El senador Fernando Nicolás Araújo también ha señalado la necesidad de ese censo y en una reunión que sostuvo hace un año con autoridades distritales se acordó estudiar la posibilidad de caracterizar a los motociclistas, compromisos de los que no se tuvo más noticia.

Incluso, particulares han presentado propuestas al Distrito para desarrollar dicha caracterización. Es el caso de Eladio Peralta, miembro de una empresa asesora en transporte, que en 2016 propuso categorizar el uso de motos en la ciudad y registrar el nombre y dirección del dueño y del conductor del vehículo, en las plataformas tecnológicas de las autoridades. Peralta comentó que la propuesta no avanzó como esperaba en su curso por el Distrito, aunque no descarta insistir.

Consultado sobre si eventualmente se proyecta elaborar la caracterización a motos, Fernando Niño explicó a este medio que es un proceso que estará a cargo de la Secretaría del Interior y el DATT. “Estamos adelantando todo el proceso administrativo para hacer esa caracterización, vamos a apoyar con la logística para realizarla. Ya se iniciaron reuniones con el DATT y se está ejecutando una ruta de trabajo, esperando que en menos de dos meses ya la tengamos lista”.

LA EXPERIENCIA EN OTRAS CIUDADES

Además de Cartagena, la medida de restricción al parrillero funciona en otras ciudades de la costa Caribe colombiana como Barranquilla, Santa Marta y Sincelejo, aunque su aplicación tiene diferencias.

En Barranquilla, se prohíbe al parrillero hombre desde el 26 de enero en un cuadrante de la ciudad (en el norte y el noroccidente). La Policía dijo que los atracos y fleteos se redujeron un 6% en la zona delimitada, y por esos resultados el decreto que reglamenta la medida ha sido prorrogado tres veces. La medida, además, permite que los propietarios de las motos radiquen ante la Secretaria de Tránsito una lista de ocho acompañantes autorizados.

En Santa Marta no se permiten parrilleros en moto desde 2014 y la medida cobija a toda la ciudad. Desde entonces se ha prorrogado y sigue vigente, por los buenos resultados. A través del último decreto con el que se prorrogó la medida (053 del 14 de marzo del 2017) la Alcaldía dice que “se logró mejorar los indicadores de seguridad con una reducción del 82% de los homicidios cometidos por parrillero en la ciudad entre 2013 y  2016, siendo Santa Marta uno de los entes territoriales con mayor reducción de este tipo de delitos en el país”.

Mientras que en Sincelejo la medida se estableció con el Decreto 729 de 2016 y aplica solo para un sector de la ciudad. La semana pasada, el decreto fue modificado atendiendo las sugerencias recibidas por comerciantes, motociclistas y líderes comunales. Entre las modificaciones está que se realizará una caracterización de los motociclistas que viven en Sincelejo para identificarlos en una base de datos. Una vez estos cumplan los procesos establecidos, sí podrían circular en el área en donde opera la restricción.



 

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