Situación en la Cárcel de Ternera es un “infierno”

21 de septiembre de 2014 12:02 AM

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Freddy Zúñiga Herrera es un dragoneante destacado del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) que trabaja en la Cárcel San Sebastián de Ternera, penal en el que los incendios y las riñas se han disparado por la sobrepoblación de reclusos. Describió a Q'hubo qué está sucediendo dentro de esta edificación.

¿Cuál es la capacidad de la cárcel?

Es de 1.400 internos, con el 20% del hacinamiento que habla la ley 709, podemos tener hasta 1.700, pero en este momento hay 2.500 personas, es decir, 800 de más. Esto es un infierno, muchos duermen apretados en los pasillos, en los cuartos donde está el circuito eléctrico, en los baños y en las aulas de clase. Hay diferentes tipos de celdas, por ejemplo, en los patios 3 y 4 la capacidad de las celdas es para 2 internos, y tenemos hasta 8 y 10 allí metidos. Hay patios con celdas para 4 internos y duermen 12, en otros patios hay celdas para 8 y duermen 16.

¿Qué inconvenientes trae el hacinamiento?

Los internos, en el afán de generar energía para prender un bombillo, hacen conexiones que sobrecargan el sistema y provocan cortos circuitos. Eso produce chispas que prenden las colchonetas. De allí nacen los incendios que son difíciles de controlar, es por ello que muchos han sufrido graves quemaduras en su cuerpo y hasta la muerte.

Lo otro son las complicaciones de salud. Acá es muy común la tuberculosis, la semana antes pasada falleció una persona. Es que hay muchos presos y el contrato que tiene la cárcel con una nueva empresa no tiene la capacidad de atender a todos. También hay VIH Sida y enfermedades infectocontagiosas.

¿Es cierto que colapsa el alcantarillado?

Sí, fue diseñado para patios con capacidad para 200 personas. Ahora hay 620 aproximadamente en cada uno. Los tubos no pueden recibir y evacuar la gran cantidad de heces fecales y basuras. Está taponado y las aguas negras que no se van por el alcantarillado llegan al barrio Simón Bolívar, sus habitantes han entutelado en repetidas ocasiones por esa situación.

Si no hay espacio, ¿a dónde van los nuevos internos?

Esa es una de las cosas feas que vemos. Hace poco llegaron dos internos nuevos tarde en la noche, a esa hora es muy difícil ubicarlos, se quedaron por fuera, después de un tiempo se “acomodaron” en una zona donde los otros presos tenían enfermedades de transmisión sexual. Estas personas terminaron accediéndolas sexualmente. Al día siguiente pusieron la denuncia por violación.

¿Por qué pelean los internos?

Pasa mucho por la alimentación. Sucede que los presos antiguos se aprovechan de los nuevos. Los viejos pasan hasta dos y tres veces por comida, entonces los que no comen, cuando se cansan de lo mismo, buscan cómo defenderse y se forman las peleas. Allá se han matado hasta por una bolsa de cucayo.

¿Qué tipo de extorsión existe?

Por hacinamiento hay quienes cobran para que otros puedan dormir. Están arrendando celdas entre 20 y 40 mil pesos para dormir en el piso o en el pasillo. También cobran para que puedan tener un sitio para las visitas conyugales.

Si el Estado priva de la libertad a una persona por presuntamente cometer un delito, debe garantizarle las condiciones mínimas.

Faltan guardianes

El pie de fuerza del Inpec en la Cárcel de Ternera es de 30 funcionarios por compañía, es decir, 60 unidades de guardia que laboran en un turno de 24 horas de vigilancia y protección del penal. El resto, según Freddy Zúñiga, trabaja en el área administrativa. “A los guardianes ahora nos toca no solo asumir la custodia de vigilancia sino las labores administrativas. Al Estado le pedimos una nivelación salarial porque estamos asumiendo una carga laboral que no es reconocida. Deben incorporar nuevas unidades de guardia. En Colombia tenemos un déficit de 5.000 guardianes. También es importante la construcción de nuevos establecimientos, pero más que eso es construirlo con capacidades para que el interno se empeñe en algún tipo de labor que ayude al sostenimiento de la cárcel y de su propia familia. En Cartagena hay cuatro aulas en las que se dictan clases de primaria, secundaria y estudios universitario, hay un área de talleres de seis o siete espacios de carpintería, eso no es suficiente, las labores que ellos hacen es mínima, son 100 o 200 internos los que aprovechan eso, el resto se dedica al ocio”, añadió el guardián.

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