Cartagena


Solicitan retomar control estatal sobre el Fuerte del Pastelillo

¿Está en riesgo el comodato entre el Club de Pesca y el Ministerio de Cultura? La Alcaldía pidió la restitución del bien y su control por la Escuela Taller.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

24 de agosto de 2021 10:00 AM

Dau envió ayer una carta al Mincultura pidiendo la derogación de la Ley 30 de 1943 que le entregó, en comodato, el control del Fuerte del Pastelillo al Club de Pesca. La iniciativa busca que pase a gestión del Mincultura y, posteriormente, se entregue su custodia a la Escuela Taller de Cartagena, administradora distrital de fortificaciones y monumentos.

El alcalde reconoció que el proceso jurídico es complejo, por lo que pidió a la Sociedad de Mejoras Públicas que “por amor a Cartagena le solicite a la junta directiva del Club de Pesca la entrega armoniosa del control”. En aras de que se agilice la restitución. De igual manera expresó que los honorarios de miles de millones de pesos anuales que devenga el club por la marina y el arriendo del restaurante, sirven para la reinversión social. Por lo que informó que se están haciendo investigaciones relacionadas a este aspecto, para planificar el futuro control gubernamental.

El porqué de la controversia

La polémica obra de mantenimiento realizada en el Pastelillo sigue indignando ciudadanos. Muchos expertos han precisado que el pañetado es necesario para preservar la estructura de la muralla, la cual sufre por estar a la intemperie de los embates de la humedad, el salitre, las bacterias y los hongos. La pátina amarilla debe aplicarse tarde o temprano.

Este medio, días antes de la petición de la Alcaldía, conoció la probable finalización del control del fuerte al Club de Pesca. Esta información provino de fuentes relacionadas al gremio nacional de la arquitectura y la restauración de fortificaciones, quienes solicitaron la reserva de su identidad.

Reacciones a la medida

Germán Bustamante Padrón, arquitecto restaurador que fungió como director de la Escuela Taller de Cartagena por 24 años, considera que es un tema delicado que debe consultarse con el Mincultura antes de alimentar la desinformación. Sin embargo, expresó que “sería un despropósito, ya que es una decisión que traería más problemas que soluciones, el comodatario debe corregir sus errores”. En sus términos, el Club de Pesca, debe depurar procesos y expansiones, demostrando la experiencia que tiene en el cuidado y custodia del Pastelillo desde 1943.

Un miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, quien solicitó no ser incluido en la controversia, denunció que “Mincultura tiene intenciones ocultas y una errada injerencia sobre lo local, aunque sea un inmueble patrimonio nacional”. Para el experto, la entidad se extralimita de sus funciones y busca aprovecharse de un escándalo que tiene mucho desconocimiento de lo legal y técnico.

“El Club de Pesca no necesitaba licencia ni permiso para hacer un mantenimiento, solo erró en no solicitar el concepto previo del IPCC, pero no es un factor que deba arriesgar el comodato”, reveló el arquitecto.

En el artículo 439 del Decreto 0977 de 2001 (Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena) se indica que las “obras de mantenimiento en intervenciones arquitectónicas (...) como revoques de pañetes, la pintura en general (...) no requieren permiso ni licencia de construcción”. Por lo que la fuente consultada consideró que es injusto aprovechar la coyuntura para sancionar y quitar el control del Club de Pesca sobre el fuerte.

Pese a que la obra fue un mantenimiento, el decreto indica que las obras no deben afectar la estructura del inmueble, por lo que el propietario puede ser sancionado en el caso de no ceñirse a lo permitido. El alcalde Dau afirmó que “el pañete no era la pintura indicada, eso era plástico que no deja respirar la muralla. Es por eso que no se puede entregar ese tipo de fortificaciones a particulares, es el Estado el que debe preservar estos bienes”. El arquitecto consultado indicó que “fue error de un contratista, por lo que el club no es el que debe ser sancionado y vilipendiado como lo están haciendo”.

Ministerio de Cultura estudia la medida

Alberto Escovar, director de Patrimonio de Mincultura, expresó que aún es prematuro anunciar medidas. “Estamos concentrados en el retiro de la pintura plástica aplicada en los muros del Fuerte el Pastelillo y que se adelanten las obras de recuperación. Sin duda lo ocurrido, hace que investiguemos, desde un punto de vista jurídico, la administración de esa estructura que cuenta con una declaratoria como patrimonio nacional”.

¿Efectos en la ciudad con el fin del comodato?

Para Dau la ciudad ganaría tranquilidad y seguridad porque se conservarían los bienes inmateriales y el patrimonio con el profesionalismo y experiencia de la Etcar. En cambio, para varios restauradores de la ciudad se perdería dignidad al controlar el acerbo histórico, cultural y local desde Bogotá. “El centralismo no es conveniente en este caso, además el comodato es por cien años, faltan veinte para su culminación”, afirmaron.

En la ciudad permanece la incertidumbre. ¿Qué piensa la Procuraduría del actuar de Mincultura?, ¿Es un chivo expiatorio o es en aras de la ciudad?, y ¿qué es lo mejor para Cartagena?

¿Comodato?

Según el Diccionario del Español Jurídico, es un préstamo de uso, por el que un comodante entrega al comodatario una cosa no fungible para que la administre y la proteja. Si hay una cláusula, transcurrido el tiempo habrá de devolverla.

El comodatario cubrirá los gastos para el uso y conservación del inmueble

El comodante podrá reclamar la cosa, solo cuando se haya concluido el uso para el que se prestó. Un uso urgente o si considerase que se le está haciendo mal uso, lo que podrá reclamar únicamente es su restitución.

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