Tienen casas para mejorar su calidad de vida

21 de julio de 2018 12:00 AM

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El sueño de tener una casa digna y en óptimas condiciones se le hizo realidad a la familia Ramírez Arteaga. Los esposos dejaron de dormir pegados a la cama de sus tres hijas, para tener cada uno su espacio propio; de golpearse la cabeza, porque el piso estaba elevado para prevenir las inundaciones, a caminar tranquilamente en las distintas partes de la casa; de ver roedores en huecos a no tener ninguno porque las paredes están bien hechas. De sentir calor casi todo el día porque el espacio entre el piso y el techo era muy estrecho, a refrescarse con el viento.

En noviembre la familia Ramírez Arteaga, junto a dos más, resultó beneficiada del programa de la Fundación Granitos de Paz para construcción de vivienda. El empresario Arturo Calle donó cerca de 65 millones de pesos para mejorar la calidad de vida de Leidys Arteaga, Ana Cecilia Raudales, Ana Marimón Gómez, sus hijos y esposos, en el sector Rafael Núñez de Olaya Herrera. Ayer, él fue el encargado de entregarles las llaves e inaugurar las tres casas en las calles La Paz, 19 de Abril y Asisco.

“Llevo muchos años, con toda modestia, ayudando a la ciudad con varias obras sociales que tienen y hoy (ayer), que veré la inauguración de estas tres casas, creo que el señor Arturo Calle antes de morirse, que no se llevará absolutamente nada, contribuirá con más casas en la ciudad”, dijo con una sonrisa en el rostro el empresario.

Al llegar a la casa de la familia Ramírez Arteaga, conformada por dos gemelas de 12 años y una hija de 14, les dijo “es Dios quien me mandó a entregarles esta casa”.

La satisfacción de todos los integrantes se notaba en sus rostros, pues pese a que intentaron en varias ocasiones reconstruir la casa no podían por los gastos escolares o de otro tipo que se les presentaban. “Nos sentimos muy felices porque todo está bien distribuido. Me pareció muy chévere que nos seleccionaran porque la verdad, la forma en la que estaba la casa era mala, hacíamos intentos para comenzar con algo pero nunca podíamos, no nos alcanzaba. Le decía a mi esposo que fuéramos comprando las varillas, los ladrillos que no se dañan y de último dejáramos el cemento, pero las niñas están estudiando, siempre había gastos”, contó Leidys Arteaga Doria.

Para construir la casa, demolieron lo que había y empezaron las obras desde el patio hacia la fachada. Los primeros 15 días se movieron hacia la parte de adelante, pero después debieron mudarse a una casa vecina, una incomodidad que representaba el progreso en sus vidas.

“Sentimos felicidad completa, también te da esa satisfacción y ganas de salir adelante, porque las cosas de una u otra manera se están dando. Tengo la idea de dejarles una casa a ellas (sus hijas) en buenas condiciones y estoy comprometido a colocar pisos, un baño adicional para nuestra habitación, para que las niñas tengan baño propio, y un espacio para que estudien”, destacó Johan Ramírez Yepes.

El compromiso

Según el asesor de construcción de la fundación, ingeniero Ernesto Hernández, la casa se entrega con los servicios básicos, dándole la oportunidad a las personas para que hagan un esfuerzo y terminen con los acabados de la vivienda, con el fin de que adquieran compromisos de bienestar y calidad de vida.

“Las casas se conforman básicamente de sala, comedor, cocina, dos habitaciones y un baño. El área está entre 48 y 56 metros cuadrados, por casa, de acuerdo al terreno que dispongan. La condición principal es que la persona sea propietaria del lote, lo que haya se demuele y se hace la construcción de acuerdo a la norma”, explicó el ingeniero.

Este proyecto lleva cerca de 10 años en el sector y el empresario invitó a los demás propietarios del país a que inviertan en la educación, vivienda, salud u otras necesidades de personas vulnerables.

“A la economía, a los desarrolladores de la ciudad y empresarios les digo que aquí hay un sitio donde debe vivirse con más dignidad. El dinero se hizo para usarlo y hacer el bien, en vida qué dicha tener la satisfacción de ayudarle a quien nada tiene y todo lo necesita”, puntualizó Calle.

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