Cartagena


“Todo se ha quedado en el papel”: residentes del Centro sobre reapertura

El Colectivo Centro Histórico denuncia que se dio la reapertura sin tener en cuenta los planes pilotos ni las propuestas de la comunidad.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

04 de septiembre de 2020 12:45 PM

El Centro Histórico es uno de los grandes atractivos de Cartagena. Sus calles, casas coloniales, la magia de sus plazas y los perfectos atardeceres que se aprecian desde el cordón amurallado hacen que los turistas y propios deseen recorrerlo de principio a fin.

Sin embargo, este encanto ha traído consigo el turismo depredador. Antes de la pandemia era común ver centenares de personas en las calles, vehículos parqueados sobre los andenes, microtráfico y prostitución.

Y es justamente este panorama el que los residente del Centro Histórico, Getsemaní, San Diego y La Matuna no quieren que se repita con la reapertura del corralito, por eso, hacen un llamado a la Alcaldía de Cartagena y otras autoridades para que brinden garantías a todas las actividades productivas y vecinales de la zona.

Según contó el Colectivo Somos Centro Histórico, integrado por más de 10 organizaciones vecinales, con la “nueva normalidad se esperaba el plan piloto de reapertura económica de las actividades comerciales, turísticas, informales y demás que la Alcaldía Mayor ha venido construyendo con los distintos sectores productivos y vecinos del centro, pero hasta ahora, todo se ha quedado en el papel y en el plano de las propuestas muy bien intencionadas”.

Agregó que con el nuevo decreto el comercio, el turismo, la informalidad y demás actividades comenzaron a desarrollarse sin cumplimiento confiable en materia de bioseguridad.

“Se cumplieron las sospechas que teníamos, que ellos (la Alcaldía y los gremios) estaban trabajando a puerta cerrada y cuando nos llamaron ya tenían todo montado, no sabemos qué fue lo que organizaron ni si se está aplicando. No vemos nada diferente a lo que ya se estaba haciendo, todos están trabajando con normalidad y uno que otro aplica unos protocolos como toma de temperatura y uso de gel o alcohol”, afirmó Davinson Gaviria, presidente de la Junta de Acción Comunal de Getsemaní.

De acuerdo con Gaviria, los residentes fueron invitados a una reunión con seis días de anterioridad a la reapertura y en ese espacio presentaron una propuesta que no ha sido implementada por la administración por lo que se están conocido los derechos a la participación ciudadana.

“Siempre le dijimos que no queremos el turismo que teníamos antes, el depredador; queremos que se abra pero que se planifique qué tipo de turismo vamos a recibir, pero eso no se ha trabajado (...) Se está reabriendo por que lo gremios están presionando, pero en caso de un rebrote los primeros afectados vamos a ser nosotros”.

Adicionalmente señaló que el descontrol tampoco es garantía para el turista que visita a la ciudad, por el contrario, “coloca a Cartagena como un destino poco o nada seguro en materia de contención a la pandemia del COVID-19 y otras enfermedades”.

Lo que piden

Durante muchas semanas el colectivo estuvo trabajando en un plan de reactivación basado en turismo comunitario, con el fin de no repetir errores del pasado y aprovechar la oportunidad para “enderezar” el camino.

Según un diagnóstico institucional que realizaron, en la ciudad no existe un mecanismo de carácter público o mixto con capacidad institucional para direccionar la actividad turística, coordinar y desarrollar las funciones de autoridad, pues según dicen, cada una actúa de manera independiente. (Lea aquí: Proponen crear un modelo de turismo comunitario)

Indicó que con esta reapertura, es necesario establecer un sistema de monitoreo y control de los protocolos de bioseguridad, el cual debe cumplirse al pie de la letra, más en esta zona turística, donde llegan muchas personas de otras ciudad y países en los que ha habido un alto o moderado número de contagios.

“Hablamos de estrictas regulaciones para el control del flujo de personas y actividades según criterios de restricción de circulación, como lo es pico y cédula; horarios restringidos de actividad y días de no actividad a la semana, entre otras medidas preventivas”.

Otras de las propuestas que hicieron es mejorar el uso del espacio público, el cual debería ser utilizado por igual tanto para los turistas como niños, adultos, además, elaborar un protocolo para la política pública de artistas callejeros y vendedores informales en el espacio público con horarios y lugares, que tenga en cuenta las normas y los impactos.

“Presentamos la propuesta de formalización para los vendedores informales porque ellos necesitan trabajar, que tengan un espacio público cerrado donde se pueda tener aforo. Por ejemplo, el parqueadero del Centro de Convenciones que es una zona pública que han vuelto privada y se podría controlar el número de gente”, aseguró el presidente de la JAC Getsemaní.

Emprenderán acciones

Los miembros del colectivo anunciaron emprender las acciones jurídicas pertinentes para obligar a las autoridades brindar garantías para el reinicio de actividades comerciales.

“Vamos a denunciar ante la Procuraduría porque no se nos está teniendo en cuenta, y se deben respetar los derechos a la participación”, puntualizó Gaviria.

Alcaldía adelanta operativos

Desde la administración distrital se informó que para garantizar una reapertura segura se aumentó el número de operativos en el que participan todas las secretarías que tienen relación con esta actividad y la Policía.

Entre el 1 y 2 de septiembre se visitaron 63 establecimientos de comercio en las tres localidades en las que está dividida la ciudad. Así mismo, se cerraron tres inmuebles, dos hoteles por no cumplir con las medidas de bioseguridad, y un casino que abrió sin estar autorizada su actividad comercial y estaba sin documentos.

“Con el aislamiento selectivo necesitamos comercios bioseguros que brinden las garantías a los compradores de que cumplen con los protocolos”, expresó David Múnera Cavadía, secretario del Interior y Convivencia Ciudadana.

El funcionario pidió a los cartageneros y personas que llegan a la ciudad, por la apertura del aeropuerto y la terminal de Transportes, que no salgan a la calle sin el respectivo tapaboca y todas las medidas de protección.

“Si los establecimientos no están cumpliendo, y encontraremos que no están aplicando las medidas de bioseguridad, entonces aplicaremos las sanciones estipuladas en el Código de Policía con comparendos, y en el caso de continuar con el incumplimiento, se aplicará el cierre de dichos establecimientos”, aseguró el Secretario del Interior y Convivencia Ciudadana.

En el Centro Histórico y Puerto Duro se verificó el cumplimiento de pico y cédula a 63 personas, se impusieron 15 medidas correctivas por el artículo 35, numeral 2 y tres medidas correctivas por artículo 140, numeral 4, se colocaron 7 órdenes de comparendos por infracción de transito y se inmovilizaron 3 motos.