Cartagena


¿Torturas? Así son las terapias de conversión para gays en Cartagena

Un joven cartagenero vivió esta experiencia luego de haberle contado a su familia sobre su orientación sexual. En Colombia se trabajar para penalizar esta práctica.

Juan Sebastián Ramos

23 de noviembre de 2022 05:17 PM

“No se puede corregir a la naturaleza”, es justo lo que diría la canción de Willie Colón; sin embargo, aunque poco se hable de este tema, existen aquellos padres desesperados por “enderezar” el camino de sus hijos y acudir a las polémicas terapias de conversión. ¿El objetivo? Que estos puedan expulsar a un supuesto espíritu de homosexualidad que tienen en su interior.

En Colombia las “terapias de conversión” son una realidad con cifras escalofriantes pues una de cada cinco personas LGBTIQ+ y una de cada tres 3 personas trans, pueden llegar a ser sometidas a golpes, a desnudarse, a tener alimentación forzada, a violaciones, inmovilización durante días y a estar encadenadas; con la excusa de “poder curarlas” o “poder convertirlas”, prácticas que sin duda alguna son formas de tortura y discriminación hacia la población LGBTIQ+.

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¿En qué se basan estas terapias?

Sus fundamentos siguen un mismo hilo conductor: “el que dice que la homosexualidad o la bisexualidad derivan de una mala o incorrecta maduración de la masculinidad y feminidad a lo largo de la infancia” y que “esas heridas pueden ser revertidas para recuperar la identidad natural”.

Por esta razón, algunas asociaciones y personas “ofrecen servicios”, como asesores, con unas estrategias para “arreglar la identidad” de la persona. El Universal contactó a Wilson Castañeda, autor de Caribe Afirmativo, quien nos explica cómo es el panorama en Cartagena y advierte de estafas si llegan a ofrecerte estos servicios.

“Lo que mal se llama ‘terapia de conversión’ viene de la década de los ochenta, pero sigue vigente en algunos lugares, y son servicios psicosociales o religiosos, esto se ofrece de forma engañosa, haciendo creer que la orientación sexual se puede echar para atrás y esto se le ha ofrecido a padres de familia desesperados por la situación de sus hijos”, explicó Castañeda.

William Castañeda asegura que estas prácticas están prohibidas por la Organización Mundial de Psiquiatría y por las agencias de Derechos Humanos, pues el procedimiento es bastante agresivo y violento, afectando al cuerpo con descargas eléctricas y otros métodos.

¿Lo hacen en una finca en Turbaco?

El Universal obtuvo el testimonio de Fernando Meza, un joven cartagenero que vivió esta experiencia luego de haberle contado a su familia sobre su inclinación sexual. “Yo fui honesto con mi mamá, le dije que no me gustaban las mujeres y que me ayudara a hablar con mi papá, lo que ella hizo fue que se lo dijo y la cosa se puso peor, en la casa el ambiente estaba turbio, nadie tocaba el tema, pero yo sabía que estaban incómodos conmigo”, relató.

Sin embargo, las cosas no se quedaron así, pasadas dos semanas, Fernando fue llevado a un lugar que no conocía. “Me levanté porque íbamos a salir y cuando veo es que me dicen que voy para un retiro. Me pusieron una venda en los ojos y me dijeron que no podía saber para dónde iba. Cuando llegué, vi que era como una finca silenciosa y al igual que yo había otros jóvenes en el supuesto retiro”, aseveró Meza.

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Wilson Castañeda cuenta que “hace aproximadamente cuatro años, en el municipio de Turbaco, algunas escuelas de padres de familia asistían a charlas por parte de supuestos expertos de la salud mental, donde tocan estos temas y ofrecían estos servicios. Hasta el momento no hemos conocido el lugar, pero si se han reportado quejas”.

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¿Qué les hacen?

De acuerdo con la información que suministra Fernando Meza, los someten a un reto de castidad, de forma remota los monitorean y les hacen seguimiento diario para saber si tienen ganas de masturbarse o deseos de tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo.

En las reuniones presenciales los desnudan “para desexualizar” el cuerpo mirándose al espejo, o ir al bosque con un machete y atacar un árbol mencionando a la persona que les “provocó el deseo de homosexualidad”. De no funcionar esta técnica, los remiten a psicólogos o psiquiatras y estos ya se encargan de la medicación.

En el mundo ya son siete los países que las prohiben: Francia, Canadá, Alemania, Brasil, Chile, Ecuador y Malta.

Los riesgos que esto puede traer

- Aumento de cuadros ansiosos depresivos.

- Auto-odio y refuerzo de la homofobia interiorizada

- Reducción de los lazos sociales y de las relaciones familiares

- Imposibilidad de establecer conexiones románticas o afectivas

- Aumento de la inseguridad

- Autolesiones y suicido.

Al final, las personas salen de ahí salen muy dañadas porque no solo sienten que han perdido el tiempo y sus recursos, sino que ven que no se les ha dotado de herramientas para quererse a sí mismas”.

Saúl Castro, autor del libro Ni enfermos ni pecadores

En Colombia se trabaja para penalizar este procedimiento

Las mal llamadas “Terapias de Conversión”, también denominadas ECOSIEG, es un término dado a todos los “Esfuerzos de Cambio de Orientación Sexual, Identidad y Expresión de Género” y que tienen como finalidad cambiar una orientación sexual a la heterosexual o cambiar una identidad o expresión de género diverso a cisgénero. Estas prácticas vulneran muchos de los derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución, como por ejemplo, el derecho a no ser sometido a tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes, el derecho a ser tratado con igualdad y no ser discriminado, al libre desarrollo de la personalidad, la libertad de expresión y el libre reconocimiento de la personalidad jurídica.

Junto al reportaje, la organización global por los derechos LGBT+ All Out lanzó en octubre de 2021 una campaña para presionar por la prohibición de los ECOSIEG en Colombia. Desde entonces, más de 40.000 personas se han unido a esta causa. “Gracias a estos esfuerzos, evidenciamos que los ECOSIEG siguen sucediendo en Colombia y están violentando a las personas LGBT+”, expuso Andrés Forero Ordóñez, gerente de campañas para América Latina en All Out.

“Conociendo las historias y los graves efectos que estas ‘terapias’ tienen en las víctimas, nos damos cuenta de la importancia que tiene este proyecto de ley para la sociedad colombiana”, resaltó.

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Por su parte, la ONU ha concluido en un informe especial sobre las mal llamadas “terapias de conversión” que son practicas representativas de tortura que vulneran los derechos sexuales y reproductivos de las personas LGBTI y recomienda a los estados prohibir mediante Leyes estas prácticas degradantes de la dignidad. También, la CIDH recomienda prohibir estas prácticas por considerarlas una forma de violencia contra las personas LGBTI y, a su vez, la Asociación Panamericana de la Salud y la Asociación Psiquiátrica Americana han dicho que no funcionan y que, al contrario, representan una vulneración a los derechos humanos, sexuales y reproductivos y un riesgo inminente de tortura.

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