Cartagena


Vacuna anticovid: necesaria para los que se han contagiado y los que no

Aunque la vacunación contra la COVID-19 es una necesidad, hay quienes se rehusan a colocarse la dosis. Una médica, un biólogo y un farmacéutico de la UdeC aclaran las dudas.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

21 de febrero de 2021 12:00 AM

Cartagena llega a su cuarto día de vacunación y a corte de ayer se han colocado 440 vacunas de las 1.260 que se entregaron en las diferentes IPS de la ciudad, por lo que a ese ritmo el proceso para agotar las dosis tardaría otro par de días.

Aunque la vacunación ha sido lenta es el inicio de una nueva etapa en la lucha contra la pandemia de la COVID-19, la cual el mundo espera ganar, y para hacerlo es necesario que las personas sean partícipes del proceso de vacunación.

Según manifestó Johana Bueno, directora del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), “desde el Gobierno nacional se ha previsto la llegada a Colombia de un segundo lote de vacunas de Pfizer el día 24 de febrero, en la misma cantidad de 50 mil dosis que serán distribuidas en cada una de las ciudades en las mismas cantidades para garantizar la segunda dosis del personal que se vacunó en este primer momento”.

Pese a que sería apenas lógico que en medio de una pandemia todos quieran tener el arma para defenderse del virus, hay muchos que se rehusan a aceptar la vacuna por diferentes teorías conspirativas y fake news que se multiplican por las redes sociales.

Al respecto, Karen Hernández, médica con maestría en inmunología, explicó que la vacuna es la estrategia que a lo largo de los años ha mostrado mejor control de este tipo de enfermedades. “La vacunación hoy por hoy evita de tres a cinco millones de muertes por enfermedades infecciosas al año. Las vacunas por sí solas no salvan vidas, lo que salva es la vacunación”.

¿Cómo funcionan?

Antes de hablar sobre la importancia de la vacunación, es esencial entender cómo actúan en el cuerpo las dosis que llegaron al país para iniciar la tan anhelada inmunidad de rebaño.

“Las vacunas de vectores virales actúan como un caballo de Troya que toma un virus que no es patógeno para el paciente y dentro de ese virus, después de que le quitan toda su capacidad de infectar, le introducen una secuencia de ADN que cuando llega al cuerpo engaña a la célula y comienza a usar la maquinaria celular para producir sus proteínas”, explicó Hernández.

Continuó diciendo que esta secuencia que se introdujo va a producir la proteína spike (que son las espículas que tiene el coronavirus). “Mediante esta proteína el virus llega al receptor de la célula y se introduce, entonces, si ya la célula conoce esta proteína, sabe que es invasora y la debe atacar, lo esperado es que el virus no entre a la célula”.

Eficacia

Ahora bien, entendiendo esto, surge la duda de qué tan eficaz puede ser esta vacuna considerando el “tiempo récord” en el que fue elaborada. En ese sentido, Marlon Múnera, biólogo con maestría en inmunología y Ph.D. en ciencias biomédicas, aclaró que “esta vacuna es la conclusión de muchas décadas de desarrollo científico y biotecnológico. Hay que corroborar o desmitificar el hecho de que como algo se hizo en tiempo récord no es seguro”. Así mismo, la médica Hernández anotó que las vacunas que llegaron y las que vienen para Colombia son eficaces, con estudios multitudinarios, de más de 40 mil vacunados que han mostrado una efectividad con relación a las vacunas de ARN de 94.1 a 95%.

“De las vacunas de vectores virales la que ha mostrado mejor eficacia es la rusa con 91% los primeros 14 días llegando incluso a 95% luego de 21 de vacunados. La de Astrazeneca ha mostrado eficacia de 71% y la vacuna de virus vivos inactivados han mostrado resultados diversos en las diferentes poblaciones en las que se ha probado”.

Agregó que es importante tener en cuenta que en el contexto de una pandemia la OMS exige que una vacuna tenga una eficacia superior al 50%, que inmunice en máximo dos dosis y que su protección dure por más de seis meses.En esa misma línea, el doctor Múnera recordó que hay que entender que esta es la primera fase en el diseño de vacunas contra SARS-CoV2.

“Hay que ver si por ejemplo el otro año se calibran o se modifican las vacunas de tal manera que sean más potentes. Eso es algo a considerar sobre la duración de la protección que brindan las vacunas”.

¿Y los efectos secundarios?

Uno de los mayores temores de muchos ciudadanos son los efectos secundarios que puedan generar las vacunas, por eso, la médica Hernández enfatizó en que tanto las vacunas de ARN como las de virus inactivos son seguras.

“Los efectos secundarios en su gran mayoría son grado 1 eso significa que no limitan la actividad diaria del paciente, que no requieren intervención médica ni ningún tipo de incapacidad como por ejemplo, dolor en el sitio de la inyección, yo creo que a todos nos ha dolido cuando nos vacunan, inflamación o enrojecimiento, no es algo grave”, sostuvo Hernández.

Razones por el sí

De acuerdo con Hernández, una de las principales razones por las cuales al menos el 60 % de la población debe vacunarse es porque este coronavirus se comporta como los virus endémicos, es decir que llegó para quedarse.

“La inmunidad de este tipo de virus suele ser de dos años, eso quiere decir que después de ese tiempo ya no voy a tener anticuerpos que me protejan y puedo volver a infectarme, pero esto con base en los virus anteriores”.

Recalcó que uno de los problemas que se está evidenciando es que muchas personas desconfían de la reinfección y se relajan luego de haber contraído el virus, sin tener en cuenta que el SARS-CoV2 ocasiona una disminución rápida en la cantidad de anticuerpos.

“La segunda infección no es más grave que la primera pero esto no significa que porque a mí me dio COVID-19 ya puedo andar sin mascarilla y sin lavarme las manos porque un estudio encontró que los que se reinfectan pero son asintomáticos tienen en sus fosas nasales mayor cantidad de partículas virales o sea que pueden ser más transmisores del virus”.

Añadió que estas personas también deben vacunarse pues lo que se busca, por ahora, es una inmunidad durante seis meses. “La evidencia dice que debe vacunarse. Se ha notado que hay un aumento en la cantidad de anticuerpos neutralizantes en las personas que ya tenían anticuerpos detectables (que se contagiaron) y que se les coloca una dosis de vacuna”.

Por su parte, el doctor Múnera relató que muchas personas creen que el hecho de recuperarse de la enfermedad indica que el sistema inmune logró erradicarla, desconociendo las secuelas que puede dejar un nuevo contagio.

“Con COVID-19 hay que tener claro que no se trata solo de cuántos se recuperan sino la cantidad de secuelas que puede dejar en los pacientes, porque estamos hablando que más allá de la letalidad que tiene hay evidencia de que puede generar problemas autoinmunes en el sistema nervioso central, a nivel renal, cardiacos o hipertensión, entonces para qué arriesgarse”

Prosiguió afirmando que “la necesidad de la vacunación no es solo porque va a evitar al máximo la cantidad de muertos sino que va a reducir en gran medida la aparición y desarrollo de los síntomas mencionados anteriormente”.

Finalmente, el químico farmacéutico Antistio Alviz, con maestría en farmacología y Ph.D. en ciencias biomédicas, recalcó que “todo en medicina y sobre todo en el campo de la vacunación ha tenido detractores y hay mucha gente de la vacunación científica que hace parte de los movimientos antivacunas pero eso es un pensamiento muy respetable y la ciencia es para eso”.

“En Cartagena, y creo que en todo el mundo, no aguantamos un tercer pico de coronavirus, entonces por qué tenemos que empecinarnos en decir que no nos vamos a vacunar. La vacunación es necesaria porque necesitamos controlar la transmisión del virus”.