Cartagena


Vencieron las ganas y la democracia

MARÍA ALEJANDRA CARDONA

31 de octubre de 2011 12:01 AM

Varios ciudadanos cartageneros dieron muestras de tenacidad, firmeza y decisión cuando salieron ayer a votar pese a sus dificultades para caminar.
Fue el caso del médico cirujano Atilano Rocha Barrios, de 91 años, quien apoyado en un bastón y en compañía de una de sus hijas y otro pariente, se trasladó al mediodía hasta la Institución Educativa Alberto Elías Fernández Baena en el barrio Bosque.
Rocha Barrios fue ingresado a la institución en el carro que lo transportaba, pues de no haber sido así hubiese tenido que subir los 100 peldaños de la escalera de ingreso a este colegio, para poder ejercer su derecho al sufragio.
Luego de bajar del automóvil, el adulto mayor caminó por un pasillo que lo condujo a su mesa de votación. Este segundo obstáculo lo supero de manera lenta, pero decidida.
Atilano Rocha explicó su vehemencia así: “Ésta es una expresión de la democracia que debemos tratar de fortalecer para que personas con valor moral, independientes en todo sentido, y sobre todo con temor a Dios, ocupen estos cargos”.
Ejemplos por seguir
Otros dos ciudadanos que llamaron la atención por su actitud ejemplarizante son Alfredo Torres, de 36 años, y Vilma Castillo, de 51 años.
Ambos llegaron al Coliseo Bernardo Caraballo en el barrio Paseo Bolívar con una de sus piernas enyesadas debido a accidentes que sufrieron hace un mes.
Alfredo Torres fue transportado por su hermano hasta la puerta del coliseo, pero para llegar hasta la mesa de votación que le correspondía debió saltar en un pie por más de 100 metros. Igual tuvo que hacer para salir del coliseo una vez sufragó.
Por su parte, Vilma Castillo, caminó apoyada en muletas y en compañía de su esposo hasta su mesa de votación.
Tanto Torres como Castillo afirmaron que por amor a la ciudad y al país salieron a votar. “Esto lo hace uno por el bien del pueblo”, dijo Torres.
“Queremos a una Cartagena nueva, queremos que se cumplan todos los planes y que Colombia sea un mejor país”, afirmó vehementemente Castillo.
El esposo de Castillo sugirió que para próximas elecciones se tengan en cuenta casos como estos y se equipen los puestos de votación con sillas de ruedas  y otros elementos que faciliten el ejercicio al sufragio.
Damnificado aprovechó
Los vendedores informales aprovecharon ayer la gran afluencia de electores para vender sus productos, para lo cual se situaron en sitios estratégicos cercanos a los puntos de votación.
Antonio Córdoba, de 43 años, invidente y damnificado del barrio El Pozón por cuenta de las lluvias, ofreció cocos en las afueras de la Institución Educativa Antonia Santos, en el barrio Pie de La Popa.
“Normalmente vendo melcochas o bolsas de basura caminando por las calles, pero como sabía que iba a haber bastante gente aquí, no me he movido”, afirmó Córdoba.
Córdoba dijo que con las utilidades por la venta de los cocos compraría un kilo de arroz para él, su esposa y sus tres hijos.
Así mismo dio su número de celular (3145510528) para quien quiera solidarizarse con su situación.