Cartagena


Zona insular: libre de coronavirus, pero con necesidades insatisfechas

Líderes de esta parte de la ciudad coinciden en que ha hecho falta apoyo del Distrito en cuanto a su reactivación más allá del turismo.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

07 de diciembre de 2020 12:00 AM

La zona insular de Cartagena, por sus características geográficas se ha mantenido naturalmente libre de COVID-19. Con la restricción en el zarpe y arribo de embarcaciones por aproximadamente seis meses desde que comenzó la pandemia, este sector se mantuvo blindado ante el virus que estaba disparado en la ciudad.

Sin embargo esto trajo como consecuencia graves secuelas económicas de las cuales, a pesar del inicio de la reactivación aún no han logrado recuperarse por completo.

“En el tema de la reactivación estamos mal porque la única comunidad que se ha reactivado medianamente es Punta Arena por el tema del turismo. Pero Bocachica, Caño de Loro y Tierrabomba estamos mal porque vivimos de la pesca”, explica Wilman Herrera Imitola, líder insular que explica en esta zona ha existido ‘un abandono total’ de parte de la administración.

“Nosotros estamos bien gracias a la misericordia de Dios al mar, a pesar de que el Distrito no ha cumplido con el deber ser. Mantenemos nuestras medidas de bioseguridad y el distanciamiento para cuidarnos, todo el que venga se tiene que tirar al agua salada porque ese es un antídoto nuestro, gracias a eso no tenemos COVID-19”, afirmó Herrera.

Sin embargo afirma que ha hecho falta más socialización de parte de las autoridades con relación a los actos administrativos que coadyuvan a conservar las medidas de autocuidado.

“Por eso es que se ve acá casi todos los fines de semana esa música prendida y los bailes, porque no hay presencia del Distrito”, expone. (Le puede interesar: [Vídeo] Polémica por fiesta masiva en Bocachica cerca a Estación de Policía)

Además, denuncia que no se está dando cumplimiento al fallo jurisprudencial que obliga al Distrito y a Aguas de Cartagena el llevar agua diariamente a la comunidad de Bocachica, lo cual les afecta a todas las comunidades.

“Lo que necesitamos es que nos traten como personas, que entiendan que el Estado es de todos y que en estas calamidades públicas sepan que existen comunidades afrodescendientes. Que existe Pasacaballos, Santa Ana, Barú, Caño de Loro, Bocachica y Tierrabomba, que miren para allá” puntualizó Herrera.

En este sentido, la petición que hacen desde las comunidades insulares es la de destinar mayores recursos a este sector y verdaderamente invertir en ellas para solventar las necesidades que tienen sus habitantes.