Ciencia


¿Quién puede defender a la Tierra de un asteroide que pueda devastarla?

El próximo 9 de mayo pasará cerca de este planeta una enorme roca del tamaño del edificio más grande del mundo. ¿Estamos seguros ante la latencia del caos?

Uno de los iconos que acompaña el horizonte al que los cartageneros ven es el Cerro de La Popa. Aunque su imponencia se vuelve irrisoria frente al Burj Khalifa, en Dubai. Con sus 163 pisos y 828 metros de altura, el edificio emiratí es el más alto del mundo. Ante su majestuosidad es por eso que a muchos les preocupa lo que sucederá el próximo 9 de mayo.

(Lea: Urano, ¿próxima parada de la curiosidad del ser humano?)

¿Quién puede defender a la Tierra de un asteroide que pueda devastarla?

Burj Khalifa, en Dubai, Emiratos Árabes.

Ese día, un enorme asteroide del tamaño del Burj Khalifa pasará muy cerca de la Tierra. La desazón científica emana de las reiteradas visitas de este tipo de cuerpos extraterrestres en épocas recientes. El pasado 28 de abril, pasó rozando el planeta un asteroide del doble del tamaño del Empire State de Nueva York.

La NASA explica que el próximo intruso se trata del asteroide llamado 467460 (2006 JF42), con un diámetro de entre 370m y 840m. La enorme roca espacial se acercará a tan solo 0.03817 Unidades Astronómicas (UA) a una velocidad de 11.3 kilómetros por segundo. Sin embargo, aseguran, que su incursión será segura para la humanidad.

“Afortunadamente, no hay riesgo de colisión. Pasará a una distancia segura que está casi 15 veces más lejos que la Luna, es decir, unos 5.7 millones de kilómetros”, expuso la NASA, quienes monitorean constantemente a los objetos cercanos a la Tierra como asteroides y cometas que orbitan alrededor del Sol como los planetas.

Cuando se acercan a menos de 193 millones de km de la Tierra se identifica como objeto cercano a la Tierra. Los objetos que más atención reciben son los que se mueven rápido y se encuentra a menos de 7.5 millones de kilómetros y, son lo suficientemente masivos ya que se catalogan como potencialmente peligrosos.

¿Qué debe preocuparnos?

Según la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (OCDP) de la NASA, los objetos que alcanzan o superan los 140 metros de tamaño, representan un riesgo para la Tierra debido al nivel de devastación que causaría un impacto, y deberían continuar siendo el foco de los esfuerzos de búsqueda global.

Para José Gregorio Portilla, profesor titular del Observatorio Astronómico Nacional, “hasta la fecha, ningún asteroide conocido de más de 140 metros de tamaño tiene una posibilidad significativa de chocar con la Tierra durante los próximos 100 años. Constantemente somos bombardeados por pequeños asteroides. E ingresan todos los días varias toneladas de material microscópico que es un residuo de material con que se formaron los planetas. O sea, todo el tiempo estamos sometidos a ese proceso. Por fortuna, los objetos pequeñitos, del tamaño de una piedra, un computador o una casa, al ingresar a la Tierra explotan en las capas altas de la atmósfera y no pasa nada”.

Y agrega: “El problema son aquellos del tamaño de un edificio o de una cuadra, ya pueden ocasionar una explosión a pocos kilómetros de altura y sus efectos llegan hasta el suelo. Esos se dan el promedio cada siglo. Los más grandes, del tamaño de una ciudad, pueden ocasionar un desastre global de proporciones inimaginables en todo el planeta, como ocurrió hace 65 millones de años. Por fortuna, esos eventos se dan en promedio cada 100 millones de años”.

Por ende, al menos durante un siglo no hay de qué preocuparse, pero por si las dudas, los científicos y gobiernos están alerta y constantemente monitorean a los asteroides que podrían representar una amenaza que ocasione desastres, maremotos y la extinción.

Pero, ¿quién defiende a la Tierra de una potencial amenaza?

Ante la devastación que muestran muchas películas de ciencia ficción, la NASA indica que la OCDP es responsable de proporcionar información oportuna y precisa al gobierno, a los medios de comunicación y al público en general sobre los acercamientos a la Tierra de objetos potencialmente peligrosos y su potencial de impacto.

La NASA lanzó en noviembre de 2021 la misión DART para redireccionar la órbita de un asteroide. En la misma línea, la Agencia Espacial Europea (ESA) trabaja en el proyecto HERA. Pero hay países como China que van mucho más allá que sentarse a esperar. El país asiático planea tener lista para 2025 una batería de cohetes “suicidas” destinados a impactar asteroides.

“Lo primero es establecer una red de alerta temprana basada en satélites e instalaciones terrestres. Además, fortalecer la capacidad terrícola de vigilancia, alerta y gestión de peligros extraterrestres. Con esas bases de neutralización nuestro sistema bélico de defensa será totalmente efectivo”, explica Wu Yanhua, subdirector de la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA).

¿Quién puede defender a la Tierra de un asteroide que pueda devastarla?
Yanhua expresó que China está dispuesta a “compartir soluciones con otros miembros de la comunidad internacional y a trabajar con otros para garantizar la seguridad” del planeta.

El preocupante asteroide del 2025

Mientras ha mostrado cierta imparcialidad en el conflicto entre Rusia y Ucrania, China está interesada por el espacio. El Gobierno tiene planes de enviar una misión experimental en el año 2025 o 2026 para estudiar un asteroide considerado potencialmente peligroso por los científicos y actuar contra él, según Wu Yanhua. Dicha misión experimental servirá para “verificar tecnologías y métodos” mediante los cuales se podría desviar un asteroide que se dirige a la Tierra.

En los últimos años, China ha invertido fuertemente en su programa espacial y ha conseguido hitos como el alunizaje de la sonda Chang’e 4 en la cara oculta de la Luna en 2019, convirtiéndose en el primer país en lograrlo.

“Países serios y desarrollados han venido tomando conciencia de que hay que detectar y seguir esos objetos que tienen una probabilidad distinta de cero de colisionar con la Tierra. Y se han hecho grandes esfuerzos financieros en EEUU, la Unión Europea, Japón, China y otros países industrializados en crear programas científicos para estudiarlos más de cerca. Los países subdesarrollados se encuentran muy rezagados en ese proceso, aunque algunos hacen su esfuerzo, como México, Brasil, Argentina y Chile”, apunta el astrónomo Portilla.

Y subraya: “Colombia es un caso triste, pues carecemos de una estación de montaña (telescopios profesionales competitivos a nivel internacional ubicados en sitios óptimos) y entes gubernamentales que supuestamente deben apoyar esas iniciativas, como la Comisión Colombiana del Espacio. Esa entidad está, para todos los propósitos prácticos, totalmente inactiva”.

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