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Vídeo: ¿Una gigante serpiente recorre el Sol? Esto captaron astrónomos

La Agencia Espacial Europea grabó el suceso y explicó la causa del fenómeno, resultado de gases atmosféricos con una temperatura más baja que la corona solar.

REDACCIÓN CIENCIA

23 de noviembre de 2022 04:33 PM

La nave espacial europea Solar Orbiter observó un extraño fenómeno que tuvo lugar en la superficie del Sol: una “serpiente” que parece deslizarse sinuosamente por la superficie del cuerpo celeste. O en términos más científicos: un “tubo”, o filamento, de gases atmosféricos más fríos que serpenteó a través del campo magnético del Sol. (Lea: Estas son las mejores selfis de la Luna y de la Tierra, tomadas por la NASA)

El Orbiter de la Agencia Espacial Europea (ESA) observó con su cámara ultravioleta extrema la estructura en movimiento que se originó en una mancha solar el 5 de septiembre, cuando se acercaba a su perihelio, previsto para el 12 de octubre, lo más cerca que ha estado el Solar Orbiter hasta ahora.

El lapso se compone de imágenes tomadas en el transcurso de tres horas y el equipo estima que la “serpiente” se movió a una velocidad de 170 kilómetros por segundo, o 608.000 kilómetros por hora.
Eyección de masa coronal (CME)

Dado que el extraño suceso fue seguido por una eyección de masa coronal (CME), una erupción de plasma caliente procedente de la atmósfera superior del sol, la corona, los científicos creen que ambos fenómenos podrían estar relacionados.

“El plasma fluye de un lado a otro, pero el campo magnético está muy retorcido, así que se obtiene este cambio de dirección porque estamos mirando hacia abajo en una estructura retorcida”, explicó el astrónomo David Long, del University College de Londres, en el Reino Unido. Cuando una CME se produce, una enorme cantidad de plasma es lanzada al espacio. Si estas chocan con la Tierra, pueden provocar tormentas geomagnéticas.

Para el Detector de Partículas Energéticas (EPD) de la nave espacial, la erupción fue uno de los eventos de partículas energéticas solares más intensos detectados hasta ahora por el instrumento. “Se trata de una combinación de datos que solo podemos obtener con el Solar Orbiter”, precisó Long.

Nuevos conocimientos sobre el Sol

Más interesante aún es que la CME pasó por encima de la Sonda Solar Parker de la NASA, que periódicamente se acerca al Sol a unos pocos millones de millas o kilómetros, permitiendo que sus instrumentos midieran el contenido de la erupción.

Al combinar las imágenes de lo que ocurre en la superficie del Sol con las mediciones de las partículas y gases expulsados por el astro al pasar por las naves espaciales en órbita, los científicos esperan poder establecer nuevas conexiones y obtener información sobre la dinámica de los fenómenos meteorológicos espaciales que pueden afectar a la tecnología en la Tierra.

Sonda Parker, la que no se achicharró
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Con una inversión mucho más pequeña que las grandes inversiones detrás del telescopio James Webb o el programa Artemis, la sonda Parker de la NASA recientemente resonó en el ámbito científico mundial. La sonda que estudia de cerca al Sol ingresó a su atmósfera exterior, en la que se registran temperaturas de más de un millón de grados, sin desintegrarse.

Para las agencias espaciales estudiar el astro rey de cerca es fundamental para entender su composición y la manera en la que se formó. Esto además hace comprender cómo se forman las estrellas, su tiempo de vida y la creación de los sistemas solares en el Universo.

De acuerdo con lo que reseña el portal Xataka, para comprender el hito de la Sonda Solar Parker se tiene que entender el concepto de termodinámica. Uno de los principios de este concepto científico indica que el calor siempre repercute desde los cuerpos más calientes a los más fríos. En términos científicos, el calor se trata de la transferencia de energía térmica entre las moléculas de un sistema y la temperatura sería una propiedad física medible en Celsius, Kelvin, Fahrenheit o Rankine. O sea, no son lo mismo.

“De esta manera comprendemos que la corona del Sol tiene una temperatura muy alta -más de un millón de grados- pero el calor que emite no es proporcional a lo que miden los termómetros. Esto debido a que como hay baja densidad en la atmósfera externa, las partículas de plasma se dispersan”, precisó el periodista Alberto Sandoval, de Fayerwayer.

Eso no quiere decir que una persona pueda estar en ese lugar. La realidad es que los equipos que fabricaron para la Sonda Solar Parker están aptos para aguantar unos 1.377 grados celsius, que es el calor que hace en esa región.

Explica Sandoval que los expertos de la NASA desarrollaron un mecanismo con un escudo que está compuesto con un 97% de espuma de carbono en forma de láminas que funcionan como aislantes. La idea es que esta zona siempre esté mirando al Sol para que lo que está detrás nunca incremente las temperaturas convencionales.

“Para lograrlo, la sonda Solar Parker cuenta con un sensor que la hace siempre ir en la misma dirección. En el caso de que se mueva, los sectores en los que se registre mayor temperatura automáticamente harán redireccionar la nave para que el escudo siempre quede mirando hacia el Sol”, precisó Sandoval.

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