Como poco se ve en el marco del derecho, la historia de la abogada Aydeé Acevedo pareciera salida de lo normal. La profesional ha jugado dos papeles en el llamado caso Colmenares, el primero de ellos como abogada de Carlos Cárdenas, y a la vez ha estado sentada en el banquillo de los acusados señalada por la Fiscalía de querer entorpecer el proceso.
La acusación en contra de la abogada se debe a que según la Fiscalía ella, junto con María del Pilar Gómez -madre de Cárdenas-, buscaba que se cambiara el representante del ente acusador Antonio Luis González.
Por estos hechos, y por ser acusada de maniobras con las que se quería cambiar el rumbo de la investigación que busca aclarar la muerte de Luis Andrés Colmenares, el ente investigador le imputó los delitos de fraude procesal y favorecimiento en homicidio.
Según Acevedo, con lo ocurrido no solo se le han presentado problemas personales, sino que se ha afectado su vida laboral, pues hoy no tiene el trabajo suficiente para sostener eco-nómicamente a su familia.
“Este caso ha sido el acabose de mi vida personal y casi profesional, porque obviamente cuando a mí me presentan como delincuente me afectaron terriblemente. No solo a mí, sino a mis hijos, mis hermanos y a toda mi familia”, señala.
La abogada, quien se ha dedicado lo últimos 20 años de su vida a litigar, manifiesta que dejó el caso de Carlos Cárdenas porque existe una incompatibilidad al pasar de ser abogada a acusada. Pese a esto lo acompañó durante la audiencia que sostuvo ante el juez de garantías el día que lo capturaron.
“Yo estaba trabajando en el caso hasta cuando me capturaron a mí. Obviamente como imputada dentro del mismo proceso…; hay incompatibilidad. A él lo acompañé durante la audiencia ante el juez de control de garantías, pero solo hasta ahí, porque no se puede conti-nuar, dado que vamos a pelear el radicado, porque el fiscal se encargó de sacar diferentes ra-dicados, pero a la hora del té la investigación es una sola”, indicó la jurista.
La abogada asegura que tiene todos los elementos de prueba, para salir avante durante el juicio que iniciará una vez se dé la audiencia preparatoria, el próximo 21 de agosto.
“Nosotros tenemos todos los elementos de prueba para demostrar que se ejerció una de-fensa técnica, que en ningún momento se trabajó con deshonestidad o con sobornos. Lo que se hicieron fueron trámites propios de la defensa y leales”, dijo Acevedo.
La jurista y hoy imputada, señala que ha tenido que recurrir a su familia para poder soste-ner a sus hijos, puesto que debió dejar todos sus procesos particulares por el problema jurídi-co que afronta.
“Todos mis casos particulares tuve que entregarlos a otros abogados. Tengo un contrato con la Defensoría del Pueblo, pero pues obviamente eso solo era una parte de mis gastos y a raíz de esto he tenido que acabar con mi patrimonio económico. He vendido mis carros y en este momento estoy haciendo lo mismo con un apartamento. Todo el activo que yo tenía lo he ido acabando para sostenerme junto con mis hijos”, aseguró la abogada.
Acevedo concluye diciendo que aún contando con su abogado defensor Iván Cancino, ella se ha apropiado de su defensa.
“Si hay alguien que ha conocido de este caso he sido yo, inicialmente lo hice como defen-sa y posteriormente como imputada”, puntualizó.