La 'Batalla de las flores', un exhuberante desfile callejero, dio la bienvenida a los cuatro días de fiestas del carnaval más famoso de Colombia y uno de los más celebrados de América Latina, patrimonio inmaterial de la Humanidad designado por la Unesco desde 2003.
Miles de personas ignoraron el potente calor de la caribeña Barranquilla (990 km al norte de Bogotá) y bailaron al son de los 350 grupos folclóricos reunidos.
La carroza de la reina del Carnaval 2013, Daniela Cepeda, abanderó el desfile de una veintena de comparsas desde las que actuaron artistas como el salsero puertorriqueño Gilberto Santa Rosa.
Las vistosas carrozas, inspiradas en expresiones folclóricas de los pueblos del Caribe colombiano, recorrieron el gigantesco 'cumbiódromo' de Barranquilla, cuyo nombre proviene de la cumbia, un ritmo autóctono de la costa Caribe.
Entre las personalidades que acudieron al espectáculo estuvo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que viajó a Barranquilla desoyendo los consejos de reposo de su médico por la fuerte gripe que le aqueja en los últimos días.
El mandatario aprovechó para mandar un mensaje de esperanza para el fin de la violencia en Colombia.
"Que todos cambiemos la batalla de las armas por esta Batalla de las Flores, para que todo el mundo se divierta, para que todo el mundo pueda vivir en paz y feliz", dijo Santos, inmerso desde el año pasado en unos diálogos de paz con la guerrilla comunista de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), la más antigua de América Latina.
El carnaval continuará el domingo en las calles de esta ciudad de 1,7 millones de habitantes con la Gran Parada de Tradición, protagonizada por grupos folclóricos, y concluirá el martes con el funeral de "Joselito Carnaval", el tradicional personaje que representa el espíritu de la fiesta.
Barranquilla disfruta de la capitalidad cultural americana durante este 2013, en el que también conmemora el bicentenario de su reconocimiento como villa por su participación en la lucha contra el poder colonial.


