¿Castigo físico sirve para formar a los niños? Esto dicen los sicólogos

05 de julio de 2019 07:03 PM
¿Castigo físico sirve para formar a los niños? Esto dicen los sicólogos
El gobierno colombiano va a promover una reforma para prohibir los castigos físicos como medida de corrección de los niños. //

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“La letra con sangre entra” y “hay que enseñar a punta de chancleta”, son algunas de las creencias que aún hoy en día aplican muchos colombianos para educar a sus hijos. El tema volvió a ponerse sobre la mesa tras la decisión de Francia de eliminar, por ley, el castigo físico como medida de corrección y la decisión del gobierno colombiano de seguir los pasos del país europeo y promover una reforma para prohibirlo en la próxima legislatura, lo que podría llevar al país a ser el país número 57 en crear leyes tendientes que prohiba el castigo físico.

(Lea aquí: Debemos erradicar el castigo físico como método de crianza: Directora del ICBF)

¿De verdad son efectivos para formar a un niño? ¿Qué tan viable es cambiar esta forma de pensar a través de una ley?, son preguntas pertinentes en un país en el que el 52% de los niños ha sufrido esta forma de maltrato, según el estudio ‘Castigo físico en Colombia: la voz de los niños y las niñas’, publicado por la facultad de Psicología de la Universidad de La Sabana y en el que se consultó a casi 928 niños y niñas, en edades entre los 6 y 17 años.

Según el estudio, el 51,6 % de los menores entrevistados dijo haber sigo golpeado por sus padres y un 23 % haber recibido insultos o gritos. Esta investigación también estableció que el 47 % de los menores reportó que el castigo físico se ejerció con un objeto, mientras un 37 % declaró que se trató de palmadas. El 29 % reportó haber recibido pellizcos, mientras que un 20 % cachetadas. En un 7,9 %, el castigo fue tan severo que llegó a ser una golpiza.

Pese a estas preocupantes cifras, no son pocos los padres que justifican ciertos tipos de castigo físico como una herramienta útil para educar. El psicólogo experto en infancia Leonardo Ajá respondió a algunos de los mitos que tienen los padres en este sentido.

-¿Qué tan cierto es el mito de que si se corrige a un niño con castigo físico será un mejor adulto a futuro?

Lo primero es entender qué es el castigo, el cual puede tener muchas formas, expresiones o manifestaciones. El castigo físico no es la única forma de castigo, empecemos por ahí. Entonces, más allá del castigo y de su forma de que si al niño se le castiga será un mejor adulto, el tema radica en que, si al niño no se le enseña que sus acciones tienen una consecuencia, lo que vendrá hacia futuro será algo bien complejo y difícil. Pero, el castigo va mucho más allá que simplemente el golpe físico.

-Entonces, ¿qué es el castigo y cómo debe ser aplicado?

Los niños deben tener claro antes de que hagan algo cuáles son las consecuencias por su acierto o desacierto y también el tamaño de ello, eso es lo que llamamos el sentido de justicia o proporcionalidad. Castigo puede ser restringirle gustos, pero cualquier acción que se vaya a tomar debe estar predefinida. Es decir, el niño debe saber que esto puede llegar a suceder y si él hace o deja de hacer algo se sostendrá en el ejercicio de la autoridad con sus tres principios: claridad, firmeza y justicia. Entonces, no solo debe haber castigo sino un premio que motive a hacer bien las cosas.

Es demasiado incrédulo pretender que los niños de corta edad van a hacer algo gratuitamente. Todos los seres humanos estamos movidos por algo, eso es incambiable e inmodificable. Lo que cambia es el significado de lo que puede ser un premio acorde con la edad, para un niño un dulce puede ser un premio muy grande y para un adulto el reconocimiento en público supera todo lo demás, pero es ingenuo creer que simplemente el niño se va a mover motivado por la satisfacción del deber hecho. Entonces, cuando hay claridad, hay firmeza, y cuando hay justicia se le está dando al niño una contención para que él pueda predecir, saber hasta dónde llega su comportamiento y hasta donde no. Cuando empezamos a fallar en ser poco claros, en ser injustos y en no tener firmeza ahí es cuando empiezan a abrirse las puertas a los problemas porque el comportamiento del niño tendería a desbordarse. Esto es algo que va muchísimo más allá de que si al niño se le golpea físicamente o no, eso es un sofisma de distracción.

-¿Cómo es eso de distracción?

Pongo un ejemplo, si le dijéramos al Bienestar Familiar que diese una amnistía de un mes y que nos fuera permitido aplicarle castigo físico al niño como método de corrección lo que ocurriría es que mucha gente no lo haría y esa respuesta no sería por la convicción de que maltratar al niño sea algo malo o inadecuado sino que no lo haría por falta de autoridad. Entonces, a veces se vuelve realmente un sofisma de distracción discutir si hay o no golpe físico como método de corrección. La autoridad no se reafirma con el golpe físico sino cuando hay coherencia y consistencia en el mantenimiento de unas normas. Precisamente, en el caso de Colombia uno de los grandes problemas que hay es que la laxitud en muchos ámbitos, no solamente en el hogar, sino en la escuela y también en nuestro sistema jurídico, cada vez va corriendo más una idea de que pareciera que las leyes están hechas para proteger al delincuente y sancionar a la víctima.

-Precisamente, cuáles son las razones detrás de la decisión de Francia y Colombia podría sumarse a esa apuesta, teniendo presente los índices de violencia intrafamiliar...

Una cosa es el Estado francés y otra cosa el Estado colombiano. Si hay un sistema legal judicial bien severos es el de los franceses y ellos no se van con bobadas. Siendo los franceses personas muy severas, probablemente la motivación que ellos tuvieron para poner esa norma es que llegaron a la conclusión de que el castigo físico, en últimas, no es que cambie el escenario comportamental de un niño. Es decir, se interpreta esta medida como algo que está sobrando y de hecho hay estudios que muestran que a partir de cierta edad el castigo físico es total y absolutamente inútil. Desde esa perspectiva, entra el debate de que hasta cierta edad el castigo sí puede servir y ahí es donde entra uno a caminar sobre hilo delgadito porque entre lo que teóricamente se plantea y lo que se debería efectuar.

-Qué pasa con Colombia...

En el caso de Colombia, así existiera una ley que rotundamente lo prohibiera eso no va a hacer que desaparezca los casos de maltrato infantil. Además, el peligro con el castigo físico es que pueda aumentar las cifras de maltrato físico que es escandaloso porque deja huella, un morado, un verdugón, y se puede fácilmente verificar, pero no es menos nocivo ni menos peligroso el castigo psicológico, que a ese yo si le tengo mucho más miedo porque es peligroso y destructivo, sin la debida atención prestada.

-Entonces, ¿cuáles son las razones detrás de que en Colombia se aplique el castigo físico como forma de corrección en los niños?

Para dar respuesta a esto, tenemos que mirar el estilo de crianza que operaba hace unos años y que era autoritario, la imposición por la fuerza, la letra con sangre entra acompañado del castigo físico y la indolencia afectiva, los papás no expresaban a sus hijos un te quiero, te amo porque esto era visto como un signo de debilidad, algo muy arraigado en nuestra cultura machista. Ahora, el tiempo ha cambiado, pero el péndulo se está moviendo peligrosamente de salir del autoritarismo hacia la permisividad.

Con el autoritarismo mal que bien había algún tipo de contención frente a ciertas cosas basadas en el miedo, el problema es que con el estilo de crianza permisivo y negligente ya no hay contención y se están abriendo las puertas peligrosamente hacía unos desbordamientos conductuales muy complejos. La gran pregunta es cuál es la opción más clave de crianza y a eso digo que el método denominado estilo autoritativo en donde hay una buena combinación de dosis de afecto, pero también dosis de disciplina, y para que haya esto no es indispensable el castigo físico.

-Colombia es característico por sus regiones. ¿Es igual el castigo que se aplica a un niño en una zona urbana que en una rural?

Son dos mundos apartes. Una cosa es vivir en la ciudad y otra muy distinta es vivir en el campo. El tema con el campo es que ofrece más opciones de cohesión, paradójicamente la gente del campo esta menos sola, establecen más vínculos afectivos, hay más cercanía, pero también aislamiento que propicia ciertos comportamientos complejos como lo es una denuncia. Pero, una denuncia no para la situación de maltrato físico a los niños.

En el campo puede ser frecuente la vara, el rejo y en la ciudad se ven unas cosas francamente abominables. Las personas que viven en el campo tienen una opción de calidad de vida mucho más sana, en muchos aspectos, que la que tenemos en las grandes ciudades. En el campo todavía se respira sentido de cohesión, cooperación, solidaridad, incluso en seguridad, claro está, dependiendo de la zona del país de la que hablemos.

-A la par, ¿qué tanta incidencia tiene el nivel socioeconómico en la forma de aplicar los castigos?

Lo que he visto por mi experiencia es que a medida que va aumentando el estrato hay mayores formas de disimular este tipo de situaciones, no es que no exista sino todo lo contrario. Se tiende a creer y a asociar que el maltrato infantil es algo exclusivo de los estratos bajos y se asocia mucho con la pobreza. Pero, lo que yo he visto en mi experiencia en el consultorio es que la cuestión es totalmente diferente. La diferencia radica en que la persona de estrato bajo si va y denuncia, a la URI y a medicina legal, para verificar que hubo un daño. Mientras que, en los estratos altos la gente no va a denunciar porque no buscan hacer visibles los casos.

-Ante la decisión de Francia, el ICBF promueve lo mismo. Es recomendable esto...

Sí, siempre y cuando no se malinterprete la norma. Que no se le puede pegar al niño es algo perfecto, pero no hay que confundir no golpear al niño con no corregirlo, ese es el gran problema. Los papás malinterpretan y creen que porque no pueden golpear al niño como forma de corregirlo entonces no lo pueden corregir. A la hora de la verdad esas normas no van a cambiar radicalmente la situación, personalmente soy pesimista frente a ese escenario, pueden sacar la norma, pero igual eso no va a impedir que haya padres que maltraten a sus hijos. El castigo no debe ni tiene porque ser físico, pero debe haber autoridad.

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