Colombia


Cierran investigación contra médico que atendió al periodista Mauricio Orjuela

La Fiscalía cambió su argumento y esta vez expuso que el reportero murió por cuenta de una peritonitis derivada de una enfermedad bacteriana desvirtuando la negligencia médica.

COLPRENSA

18 de noviembre de 2019 12:00 PM

El juez 37 de Conocimiento ordenó el cierre de la investigación en contra del médico David Leonardo Sánchez García involucrado en el presunto caso de negligencia hospitalaria que le costó la vida al periodista Mauricio Orjuela.

La petición fue elevada por la Fiscalía en junio pasado basando su argumento en que el reportero murió por cuenta de una peritonitis derivada de una enfermedad bacteriana producida por salmonella y tifo, por lo que la teoría de la negligencia médica quedó desvirtuada pese a que en audiencia celebrada en diciembre del año pasado la delegada del búnker narró el viacrucis que padeció Orjuela entre el 10 de julio y el 18 de agosto de ese año cuando falleció.

La fiscal del caso Fabiola Alexandra Obando presentó en su momento una serie de informes médicos de diferentes entidades que coinciden en que el deceso de Orjuela ocurrió por cuenta de las mencionadas bacterias.

Sánchez García, médico cucuteño, graduado de la Fundación Universitaria San Martín, fue imputado por el delito de homicidio culposo en diciembre pasado. En dicha diligencia la Fiscalía expuso, ante el despacho del juez 17 de Garantías, que el galeno “le dio de alta al paciente y omitió dejarlo en observación estricta. El profesional no obró con los cuidados rigurosos hacia el paciente. Usted tomó la decisión de no operarle a pesar de sus síntomas y ordenó otros tratamientos. Eso complicó su condición”.

ASÍ FUE EL VIACRUCIS DE ORJUELA

En la diligencia de imputación celebrada el año pasado, la fiscal narró que el 10 de julio de 2018 el periodista ingresó al servicio de urgencias de la Unidad de Servicios de Salud Engativá (Subred Norte de la Secretaría Distrital de Salud), donde le dictaminaron un triage nivel 2 por cuenta de un dolor abdominal.

Por cuenta de esa molestia se le ordenó una valoración por interconsulta, que se cumplió al día siguiente, es decir, para el 11. En dicha cita se determinó que debía someterse a una cirugía que se conoce como laparoscopia exploratoria.

Tras la intervención quirúrgica su evolución fue favorable durante los tres primeros días, pero el 15 de julio, Orjuela se agravó y la sospecha era una obstrucción abdominal, por lo que le fueron recetados algunos medicamentos, se le ordenaron unos exámenes y se le entregaron las recomendaciones de rigor.

Para el 22 de julio, el periodista fue valorado por el médico Sánchez García, quien tomó la decisión de suspenderle los medicamentos que le fueron recetados días atrás y le dio de alta.

En la descripción que hizo la delegada de la Fiscalía, se narró que el paciente siguió al pie de la letra las recomendaciones entregadas por el cuerpo médico, pero que el 7 de agosto “su condición de salud evidenció un cuadro de fiebre superior a los 38 grados centígrados, dolor abdominal constante, deposiciones con sangre, taquicardia y una hemorragia del tracto rectal”.

Ante este nuevo cuadro fue llevado por sus familiares a la Clínica Shaio, donde le practicaron unos nuevos exámenes, más tratamientos y se dictaminó una observación estricta. Sin embargo, al no existir un convenio entre la EPS Medimás y la clínica, el costo de la atención ascendía a 80 millones de pesos, de los cuales los familiares debían entregar 10 millones de pesos a manera de cuota inicial.

Al no contar con los recursos, la EPS autorizó el traslado de Orjuela a la Clínica Calle 100 SAS operada por Medimás. Allí queda en manos del cirujano Sánchez García, quien lo atendió en el hospital de Engativá.

Pero, a pesar de que ya tenía conocimiento de la condición del paciente, el 9 de agosto el galeno firma la salida del centro asistencial, pese a la sospecha de la obstrucción intestinal dictaminada en la Shaio.

Los días posteriores la condición de Orjuela se fue deteriorando y el 13 de agosto tuvo un nuevo reingreso por urgencias a la clínica Calle 100. A las condiciones médicas antes descritas se le sumó la descompensación.

El profesional, dice la Fiscalía en su relato, fue valorado nuevamente por cirugía general y por el servicio de gastroenterología. El 15 de agosto, Orjuela ya tenía una deficiente frecuencia respiratoria, por lo que Sánchez García programó una cirugía y hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos.

A su crítica condición se le sumó una perforación intestinal que le detectaron en los exámenes previos a su entrada a quirófano. Orjuela tenía las horas contadas, pero alcanzó a ingresar a salas de cirugías en la noche del 17 de agosto bajo un pronóstico reservado.

A la madrugada del 18 de ese mes, Orjuela falleció a consecuencia, advierte la Fiscalía ante el estrado, “de un actuar negligente”. Su muerte “pudo haber sido evitada de haber procedido de una forma oportuna. Las omisiones, como la orden de salida con condiciones regulares, tal y como lo aconseja la literatura médica, fue la generadora de la muerte”.