Colombia


COVID-19: Alerta roja en Antioquia por ocupación de camas UCI

La Gobernación del Departamento confirmó que la ocupación de las unidades de cuidados intensivos está en un 75%.

COLPRENSA

30 de julio de 2020 10:31 AM

Con una ocupación de camas de cuidados intensivos (UCI) que durante los últimos tres días ha sobrepasado el 75%, el gobernador (e) de Antioquia, Luis Fernando Suárez, declaró este jueves la alerta roja en Antioquia.

Como le manifestó ayer Leopoldo Giraldo, gerente para la atención del coronavirus en el Departamento, tras una reunión con el Ministerio de Salud y de analizar otros sistemas, la decisión fue que se haría esta declaratoria cuando la ocupación estuviera en 75 % o más durante tres días seguidos.

Así que hoy, con la declaratoria, Suárez explicó que llevan más de cuatro meses de alistamiento, preparándose para este momento. Indicó que todo el trabajo que la Gobernación ha hecho ha estado orientado a fortalecer las capacidades institucionales de prestadores de servicios de salud con el incremento de camas y mencionó que hoy se ha superado las metas previstas para el cierre con corte a julio pero, aún así, debido al incremento de contagios (sobre todo en el área metropolitana), se debe tomar esta decisión que pone hoy al departamento “en otro ciclo de la pandemia”.

En el momento que Antioquia tenga un porcentaje ocupacional superior a 85%, dijo Suárez, corresponderá decretar una cuarentena de, al menos, siete días consecutivos. “Son medidas complejas y difíciles que sabemos que generan afectación en el comercio y la economía, pero le apostamos a la defensa de la vida como valor suprema. De ahí que tengamos que tomar esas medidas restrictivas en los próximos días”. En principio, la decisión estaría orientada a los municipios del Valle de Aburrá. Luego habría que evaluar si se incluyen los cuatro municipios del eje bananero del Urabá y los del Valle de San Nicolás (como Rionegro).

Se refirió al Puesto de Mando Unificado con el Ministerio de Salud, en el que hubo un análisis de la evolución de casos en Medellín y el Valle de Aburrá, la subregión con mayor incremento en los últimos días. Ayer se expidió un decreto en el que se declaró la cuarentena para estas localidades los próximos dos fines de semana.

¿Qué implica la alerta roja?

Lina Bustamante, secretaria Seccional de Salud, manifestó que esta medida es consultada con el Ministerio de Salud. Este jueves se cumplió el día 145 del primer caso en Antioquia y el día 120 del primer fallecido. Antioquia ajustaba, hasta ayer, 28.845 casos, de los cuales 77% están en el área metropolitana.

De los 428 fallecidos en Antioquia, la letalidad es de 1,4%. Hoy el porcentaje de ocupación de UCI es del 79,49%, con 558 personas en estas unidades.

Esta alerta roja, indicó Bustamante, implica que el Departamento mantiene el control de las camas covid y no covid en el departamento. Se restringen algunos servicios no críticos como los de salud bucal, se suspende la cirugía ambulatoria y procedimientos no urgentes. Esto tiene dos fines: en muchas IPS estos quirófanos se convierten en servicios para ser utilizados como UCI. También, la medida de alerta roja busca liberar el recurso humano en salud.

“Adicionalmente, las IPS públicas y privadas deben activar sus planes de emergencias y tener claro su plan de expansión de recurso humanos y servicios. Activaremos el comité de bioética. Estamos trabajando con las asociaciones médicas y los decanos de las Facultades de Medicina de las universidades de Antioquia”.

En esta etapa, apuntó Bustamante, es urgente que los ciudadanos refuercen las medidas de protección en casa (distanciamiento social y el uso de tapabocas).

Jaime Enrique Gómez, director del Dapard, recordó que esta declaratoria está enmarcada en la calamidad pública declarada el 13 de marzo de este año. Hoy hubo reunión extraordinaria Consejo Departamental de Gestión de Riesgo de Desastres.

Urgen los comités de bioética

Yessica Giraldo Castrillón, epidemióloga de la Universidad Ces, explica que esta es la máxima alerta ante la probabilidad de un colapso de la red hospitalaria. Implica un mayor trabajo de coordinación y definición de criterios estrictos sobre lo que significa el ingreso a una unidad de cuidados intensivos: “Aquí hay que pensar que puede volverse crítica la situación. Lo más temido para el personal de salud es que no hayan suficientes camas de acuerdo a las necesidades de los pacientes y que se tenga que llegar a elegir y se presenten esos dilemas éticos de a quién se le presta el servicio. Es de las cosas más difíciles para uno como médico porque nadie quiere verse en esa situación. Entonces tienen que activarse los comités de ética que ya debieron haber venido estructurándose y fortaleciéndose en las instituciones para apoyar esas situaciones difíciles”.

Concluyó que es importante que haya personal capacitado, principalmente en bioética, que apoye al personal que está en la línea de urgencia porque es una sobrecarga emocional.