Colombia


Del Cauca a Bogotá: Minga indígena insiste en diálogo directo con Duque

Más de 6.000 miembros de la comunidad indígena del país hicieron sentir su llamado desde el centro de la capital.

COLPRENSA

19 de octubre de 2020 06:20 PM

“Resistir no es aguantar”, fue una de las consignas unánimes durante la presencia de la minga indígena en la Plaza de Bolívar de Bogotá, a la que arribaron cerca de 6000 personas de comunidades indígenas y negras provenientes del Cauca, Chocó, Valle del Cauca, Nariño, Huila, Caldas y otras zonas del país.

Los marchantes, quienes en su mayoría han realizado un recorrido de aproximadamente 500 kilómetros, aseguraron que la pandemia del COVID-19 no se puede convertir en una excusa para ignorar las peticiones de los pueblos indígenas.

Respaldados por el constante sonido de vuvuzelas, cantos tradicionales de las comunidades indígenas hacían sentir su llamado espiritual, que generó la atmósfera de un ritual encaminado a una protesta que hasta el momento se ha mantenido pacífica.

Con ese mensaje salieron los mingueros desde el Palacio de los Deportes, sitio designado por la Alcaldía de Bogotá para el descanso de los indígenas. Con sus rituales de medicina tradicional, combinados con los protocolos de bioseguridad de las autoridades locales, los manifestantes afirman no representar una amenaza para la salud pública en materia de coronavirus.

Del Cauca a Bogotá: Minga indígena insiste en diálogo directo con Duque

A diferencia de otras movilizaciones sociales, llamó la atención la ausencia del Esmad durante el recorrido de la minga y su llegada a la Plaza de Bolívar. Bastó la presencia de algunos mediadores y promotores de diálogo de la Alcaldía de Bogotá, para mantener el orden en el espacio público.

A la minga la conforman personas de todas las edades, desde niños que llevan su bandera verde y roja, hasta ancianos que mostraban su vigor y resistencia ante el inclemente sol capitalino del mediodía que, en su punto más intenso, hizo refugiar a varios de los bogotanos que se encontraban acompañando la marcha.

Y con esa misma determinación, los indígenas aseguraron que no desean hablar con comisiones del Gobierno Nacional ni con funcionarios del Ministerio del Interior, pues consideran que quien debe responder por la actual situación del país es el presidente Iván Duque, aunque se afirmaron en que el debate político será desarrollado con él o sin él.

Sin una fecha definida de regreso a sus territorios, se especula que los mingueros estén en la capital hasta el 25 de octubre e hicieron énfasis, una vez más, en que el financiamiento de causa proviene de la ciudadanía y nada tiene que ver con actividades ilícitas o grupos guerrilleros.

REACCIONES POLÍTICAS Y SOCIALES

La llegada de la minga se ha convertido en el centro del debate público y político en los últimos días. Durante la instalación del Décimo Congreso Latinoamericano de Moda, IXEL Moda, el presidente Iván Duque afirmó que nada justifica que se exponga la salud y la vida de los colombianos, ni que se ponga en riesgo el proceso de reactivación que vive el país.

“Nada ni nadie puede argumentar que para ser escuchado en una democracia se requiere la promoción de una aglomeración. Nuestro gobierno es dialogante, está abierto a entender las múltiples problemáticas de todos los sectores de nuestro país”, afirmó el mandatario.

Duque aseguró que su gobierno tiene como base construir y no destruir, y por eso, afirmó, desde un inicio se planteó un diálogo concreto en el Plan Nacional de Desarrollo para conversar con las minorías sobre sus frustraciones y promesas incumplidas.

“Hemos estado concentrados en la presencia territorial, en que sea un gobierno en los territorios y no en los escritorios. Nunca hemos dejado de tener ese espíritu dialogante sobre temas concretos, con soluciones concretas”, enfatizó.

El presidente afirmó que el camino debe ser el diálogo. “Nada justifica que en este momento pongamos en riesgo la salud y la vida. Si tenemos discusiones démoslas en el marco de la democracia, sin que tenga que haber emplazamientos ni ultimatums, ni invocar juicios que no tienen asidero”, aseguró Duque. (Lea aquí: El cuestionamiento de Duque a la minga por las concentraciones)

Y en ese mismo sentido se refirió la ministra del Interior, Alicia Arango, que reiteró en sus redes sociales que el gobierno está dispuesto a sentarse con la minga para definir una ruta de trabajo y trabajar en pro de estas problemáticas.

“Este gobierno tiene como prioridad que los acuerdos que se firmen se cumplan. Por eso la necesidad de establecer claramente cuáles son los puntos de la minga. Ir focalizando las peticiones para definir quiénes son los encargados y la viabilidad de las propuestas”, escribió la funcionaria.

Pero las organizaciones sociales y obreras no sienten esa misma disposición que aseguran tener los miembros del gobierno, por lo que le han exigido al presidente que acepte reunirse con la minga de manera directa.

Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, aseguró que hablar de la paz, la vida, los territorios y los problemas de los pueblos indígenas no puede ser un motivo de estigmatización por parte del gobierno. Afirmó, además, que el presidente debió oír a la minga y conversar con esta desde el comienzo.

“Ratificamos desde el movimiento sindical que usted debe atenderlos inmediatamente. Lo están haciendo pacíficamente, han demostrado su civilidad en estas movilizaciones, el respeto a las medidas de bioseguridad y el respeto a la constitución y a las leyes”, recalcó.

También se manifestó Julio Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, quien afirmó que es increíble que la minga haya tenido que llegar hasta Bogotá para demandar la atención del presidente.

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“Los problemas se generan cuando los mandatarios se ubican en un pedestal de arrogancia y no atienden al pueblo como corresponde”, afirmó el presidente de la CGT.

A ese mismo llamado de diálogo se sumó la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien hizo presencia en la Plaza de Bolívar y agradeció a la minga su respeto y cumplimiento de las normas de organización y de bioseguridad para la marcha.

“Colombia debe escuchar a la minga, Colombia debe escucharse para poder concertar soluciones. Con todo respeto, le reitero el llamado al Gobierno Nacional y al señor presidente de la república para que escuche a la minga, para que escuche sus legítimas demandas”, fue el llamado de la alcaldesa.

López también afirmó en su presencia en la marcha que Bogotá respeta la movilización social de todas las causas y de todas las voces y reiteró que la minga y el gobierno cuentan con la capital para facilitar un proceso de diálogo y concertación. “Eso es lo que los pueblos indígenas de Colombia esperan”, dijo la mandataria.

Por lo pronto, Hermes Pete, consejero mayor del Consejo Regional (CRIC), afirmó que los actos públicos continuarán, con o sin presidente, pues también deben hablarle al país y al mundo sobre sus exigencias.

Luego de la marcha de este lunes, la minga decidirá si continúa con las manifestaciones durante toda la semana o decidirá otros mecanismos para hacerse escuchar sobre la vida, el territorio, la democracia y la paz.

Por ahora, y por orden de un juzgado, la Alcaldía y los Ministerio del Interior y de Salud tendrán que construir una mesa de trabajo para atender a la minga y para garantizar el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en medio de la pandemia del COVID-19.