Colombia


En Colombia hay más de 1’400.000 niños trabajadores

COLPRENSA

23 de agosto de 2012 12:01 AM

Según la última Encuesta Nacional de Trabajo Infantil del Dane, el 13 por ciento de los niños entre cinco y siete años están laborando. Es decir, que del total de 11’288.000 niños colombianos que están en este rango de edad, 1’465.000 están trabajando.
Esta cifra, que de por si es preocupante porque creció un 9 por ciento en tres años, podría ser mayor si se suman los niños que trabajan en el hogar. Según esta encuesta, si se tienen en cuenta los menores de edad que laboran por más de 15 horas en sus casas, la cifra de niños trabajadores llega escandalosamente al 1.743.000.
El panorama es especialmente preocupante en Montería, Bucaramanga, Cúcuta, Neiva, Ibagué, Pasto, Villavicencio, Armenia y Manizales, que encabezan la lista de las ciudades con mayor número de niños trabajadores.
Un dato que resalta la encuesta es que el 23,3 por ciento de los niños que trabajan no asisten a la escuela, lo que implica un reto para el ministerio de Educación, especialmente en las zonas rurales, donde se registra el mayor porcentaje de menores entre 5 y 17 años que están laborando.
Otros datos significativos de la encuesta son que el grueso de los niños trabajadores se ubica en el rango de 15 a 17 años y que la mayoría son hombres. De hecho, los niños doblan el porcentaje de las niñas que dedican parte de su tiempo a algún trabajo.
Si se hiciera un perfil del niño colombiano trabajador se encuentra que aquellos que están en las ciudades laboran en áreas relacionadas con el comercio, hoteles y restaurantes, mientras que los que viven en las zonas rurales se dedican a la agricultura.
La mayoría de ellos trabaja por menos de 15 horas. Aunque un gran porcentaje lo hacen porque les gusta tener su propio dinero o para participar en la actividad económica de la familia, lo curioso es que el 51,6 por cientos de estos niños trabajan sin recibir remuneración.
MÁS ALLÁ DEL TRABAJO
El director de protección del ICBF, Camilo Domínguez, afirmó que el trabajo infantil es un problema cultural, porque se ha encontrado que los principales empleadores son los padres, que muchas veces piensan que el trabajo es un esfuerzo formativo que los niños deben aprender desde pequeños.
Sin embargo, para Domínguez detrás del trabajo infantil hay una vulneración de sus derechos, porque se incrementa el riesgo de que los menores de edad no vayan a la escuela o deserten más rápido cuando empiezan a laboral y consiguen dinero.
Según Domínguez, también es importante darles opciones a los niños en las jornadas complementarias para que no ingresen a la vida laboral en su infancia o se dediquen solo a ver televisión o películas, la actividad que con mayor frecuencia hacen los niños entre 5 y 17 años según la encuesta.