Colombia


En Santander 146 pacientes han recibido terapia ECMO

Por ello, la ocupación de las Unidades de ECMO en el departamento desde hace más de seis meses ha estado en 100 %.

COLPRENSA

12 de julio de 2021 07:45 AM

Con 31 años, Arley Ahumada, oriundo de Barrancabermeja, fue ingresado a terapia ECMO, por complicaciones del COVID-19. Sus pulmones no funcionaban bien. Si no recibía este tratamiento médico podía morir.

Según cuenta, el 28 de diciembre dio positivo para COVID, los síntomas no eran nada de qué preocuparse, sin embargo, el 4 de enero ingresó a la clínica porque su saturación era muy baja. Cuatro días después tuvo que ser llevado a una Unidad de Cuidados Intensivos.

A pesar de estar en cuidado crítico, recibiendo atención especial, sus pulmones no mostraban una respuesta positiva al tratamiento. Por ello, el 22 de enero tuvo que ser trasladado desde Barrancabermeja, en un avión ambulancia, hasta el Hospital Internacional de Colombia, HIC, en Piedecuesta, para recibir la terapia ECMO.

Dicha terapia, conocida como Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés), es una técnica que reemplaza temporalmente las funciones del pulmón y/o corazón, y que en medio de la pandemia ha tomado protagonismo.

Mario Castillo, médico anestesiólogo intensivista de la Fundación Cardiovascular de Colombia, FCV, y el Hospital Internacional de Colombia, HIC, y miembro del equipo de ECMO, explicó que esta técnica está indicada para un paciente que tiene una falla en la función del pulmón, por una enfermedad que puede ser reversible.

“El ECMO lo que hace es oxigenar la sangre fuera del cuerpo por un pulmón artificial y darle tiempo al cuerpo para que ese pulmón enfermo se recupere. También puede ayudar a la función del corazón, dando tiempo a que lo que pueda enfermarlo, también se recupere”.

Tras 16 días en ECMO, Arley Ahumada fue dado de alta de la terapia. Sin embargo, tuvo que estar cinco días más en hospitalización, mientras recuperaba completamente su función respiratoria.

“Salí de la clínica el 21 de febrero y estuve un mes en terapia de rehabilitación, física y respiratoria. Uno sale con bastante inestabilidad del hospital, por eso la necesidad de las terapias, hay que aprender a caminar bien, a comer, a hablar...”, relata.

De acuerdo con el médico Castillo, el paciente que es candidato a ECMO es porque tiene entre el 80 y el 100 % de probabilidades de morir. “Cuando un paciente críticamente enfermo tiene indicación de esta terapia es porque va a fallecer, porque sus pulmones no están transfiriendo el oxígeno necesario para sobrevivir”.

Aún así, cuando el paciente ingresa a ECMO, la probabilidad de fallecer disminuye en un 35 o 40 %. Según la estadística, 6 de cada 10 pacientes con COVID-19 que logran entrar a ECMO sobreviven, mientras que 8 de cada 10 fallecían, sin la terapia.

Una nueva vida

El 22 de marzo, tras días críticos en el hospital y de pensar que no iba a sobrevivir, Arley pudo regresar a casa junto a su esposa y sus dos hijos.

Su familia no dejó de estar en su mente ni un solo día, a pesar de estar conectado a cientos de aparatos.

“La compañía de mi esposa todos los días, mientras estuve en ECMO, fue mi mayor motivación, un aliciente para salir adelante. Hoy, después de todo esto siento que hay más unión familiar”, agregó.

En lista de espera

Según indicó el médico intensivista y anestesiólogo, el tiempo en ECMO de cada paciente es variable.

“Cada paciente evoluciona de una manera distinta , no hay un patrón uniforme en la evolución y mucho menos con las variantes del virus. Hemos visto pacientes que han durado una semana en ECMO, como muchos otros que han durado casi ocho meses”, refirió.

Por ello, la ocupación de las Unidades de ECMO en el departamento desde hace más de seis meses ha estado en 100 %.

“Tenemos una lista de espera de más de 60 pacientes, una fila muy grande. Todo el tiempo hacemos el trabajo necesario y damos el 100 % de entrega para recuperar a los pacientes y liberar una consola, para que más personas se puedan beneficiar de la terapia”, dijo Castillo.

Pese a ello, a medida que se libera una consola ya hay otra persona detrás esperando. “La lista de espera seguirá aumentando, mientras los casos sigan creciendo”.

En esta lista hay personas desde los 18 hasta los 60 años de edad, en busca de una consola ECMO.

Buscando más unidades ECMO

Desde el 2007, cuando la FCV empleó por primera vez la terapia de Oxigenación por Membrana Extracorpórea, se han atendido alrededor de 700 pacientes.

“Fuimos el segundo centro de América Latina que empezó a hacer ECMO. Tenemos el centro más grande del continente y uno de los más grandes del mundo”, reveló Leonardo Salazar, director del programa ECMO en el HIC.

En medio de la pandemia, pasó de tener 8 camas a 14 y ahora cuenta con 24 unidades. Sin embargo, la capacidad instalada no ha sido suficiente para la alta demanda de pacientes. Por ello, desde la FCV se creó una campaña de donaciones para lograr completar 40 camas de atención ECMO.

“Tenemos en curso una campaña para abrir lo más pronto posible otras 16 camas, para que las personas se beneficien y disminuir la lista de espera. Cualquier vida que se pueda salvar con esta terapia es muy valiosa, por eso hacemos un llamado a todas las personas a que aporten su granito de arena y juntos salvemos más vidas”.

Para hacer parte de esta campaña solo debe ingresar a la página web www.fcv.org/co/donaciones-fcv y realizar su aporte.

“Antes de la pandemia, la principal razón para usar ECMO era la enfermedad de influenza AH1N1, que también producía una neumonía muy severa en algunos pacientes, menos contagiosa que el COVID-19 y mucho menos letal. El número de pacientes que requerían la terapia era mucho menor, en COVID se ha disparado muchísimo”, aclaró el médico Salazar.

¿Quiénes pueden acceder a ecmo?

En el caso específico de la pandemia, los pacientes que llegan a una terapia avanzada como el ECMO, son aquellos que han desarrollado una enfermedad grave por COVID-19. Personas en las que su pulmón a pesar de ser tratado de una manera convencional en una UCI, con ventilación mecánica no responde, porque no transfiere suficiente sangre al cuerpo para que la función de sus órganos sea normal.

En ECMO se empieza a transferir artificialmente el oxígeno necesario a la sangre, evitando su deceso, pues la falta de oxígeno en la sangre hace que los órganos comiencen a fallar.

Para elegir los candidatos, un grupo de médicos se reúne y evalúa los pacientes, su condición médica revela quién tiene la posibilidad de responder mejor al tratamiento.