Colombia


Fumigación aérea con glifosato: nueva polémica por el documento del Gobierno

Congresistas de distintas bancadas han reaccionado al proyecto de decreto para aspersión aérea con glifosato. Voces a favor y voces en contra se escucharon desde diferentes bancadas

COLPRENSA

13 de abril de 2021 06:00 PM

El Decreto 380, que regula el control de los riesgos para la salud y el medio ambiente en el marco de la erradicación de cultivos ilícitos mediante el método de aspersión aérea, generó polémica en los diferentes partidos políticos del país.

El documento, que fue presentado este lunes por el Ministerio de Justicia, aclara que será el Consejo Nacional de Estupefacientes, en el momento de disponer la destrucción de cultivos ilícitos, quien defina el ámbito territorial donde se ejecutarán los programas.

Entre los primeros en pronunciarse está el senador Rodrigo Lara, quien considera que aunque la fumigación aérea “debe ser el último recurso”, el Estado no puede renunciar a una herramienta válida para combatir el crimen organizado.

“Con los narcos no puede haber concesión alguna. Inexplicable que el Gobierno haya esperado tres años para tomar esta decisión, tres años de crecimiento de cultivos, cartel de Sinaloa, disidencias y ELN. 155.000 hectáreas hoy en 27 departamentos, nos entregan un país inundado de coca y narcos”.

Sin embargo, el Partido Alianza Verde expresó un rotundo no a la medida, pues “el documento

maquilla la decisión diciendo que se trata de un ‘control de riesgo para la salud y el ambiente’, cuando la realidad es que es un veneno para nuestros campesinos y la naturaleza”.

Además, indican que aunque el ministro de Justicia, Wilson Ruiz, aseguró que se cumplirá con los requerimientos expedidos por la Corte Constitucional y el Consejo Nacional de Estupefacientes tendrá la última palabra, este “está integrado por representantes elegidos por el presidente Iván Duque”.

Desde el partido insistieron en que “la aspersión aérea de glifosato no es la solución. Las cifras lo han demostrado y este tipo de fumigación trae consecuencias negativas tanto para la salud como para el medio ambiente”.

Para la senadora María del Rosario Guerra, del Centro Democrático, en cambio, la medida se debe celebrar, pues permite reanudar la aspersión aérea.

“Estábamos esperando esta decisión que va ayudar a erradicar esas 200.000 hectáreas, pero también a reducir la violencia contra líderes sociales y comunitarios, sumándose a estrategias de erradicación manual, la erradicación de los cultivos ilícitos genera esperanza de que renovemos nuevamente en esas zonas del país la seguridad”, dijo.

Juan Diego Gómez, senador conservador, sostuvo que “el regreso de la aspersión aérea para combatir cultivos ilícitos es una gran noticia para el país y lo veníamos pidiendo desde hace tiempo. Esta medida le permitirá al país luchar de frente contra el narcotráfico, mejorará la seguridad en las regiones y evitará el asesinato de líderes sociales”.

Por otro lado, Roy Barreras, precandidato presidencial, indicó que este es un decreto tardío y mal escrito, además de otro paso en falso en el camino equivocado que generará más violencia de las comunidades campesinas que no van a tolerar que en lugar de alimento les echen veneno.

“Una de tantas mentiras que fabricó el uribismo es la que decía que el acuerdo de paz había prohibido la aspersión, falso, fue la Corte Constitucional la que dijo que no se podía usar ese veneno sin generar graves riesgos a la salud humana. Ahora en lugar de la sustitución voluntaria va a volver a envenenar el aire y las aguas con un método que no solo ha probado el daño a la salud sino su fracaso en el largo plazo”, dijo.

Por último, el senador Armando Benedetti se cuestionó sobre el valor que tendría aplicar la sustitución de cultivos ilícitos y la aspersión aérea. “Comprar y sustituir los cultivos ilícitos vale más o menos 4 billones de pesos, y comprar y hacer la aspersión cuesta 8 ¿por qué tendríamos que hacer eso?”.

Benedetti explicó que “en los últimos diez años nos hemos gastado casi 80 billones de pesos en aspersión y eso es lo que se gastó en el presupuesto del Ministerio de Agricultura en 50 años. Eso sin contar con los problemas de salud que acarrea el glifosato. ¿Usted le daría un jarabe a su hijo que le digan que le va a curar la gripa, pero que al 50 % de los pacientes les pasa algo en la salud? Claro que no lo haría y si a eso se le suma que Biden dijo que no quiere glifosato ¿por qué adelantan este proyecto?”.