Colombia


La ‘guerra’ de referendos que se tomó la política colombiana

En la misma semana y desde diferentes tendencias políticas se le presentaron al país 4 propuestas de referendos, aunque es poco probable que se hagan realidad antes de que Duque acabe su mandato.

COLPRENSA

18 de octubre de 2020 08:51 AM

Colombia se destaca en el mundo por tener una de las Constituciones más garantistas de las que actualmente existen, no sólo por la gran cantidad de derechos ciudadanos, sino también porque en materia de democracia tiene una amplia variedad de mecanismos de participación popular.

Así lo expresa el artículo 103 de la carta política, en donde se señala que los mismos son el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato.

Y fue uno de ellos, el referendo, el que se robó la atención política del país esta semana porque desde varias tendencias políticas, la derecha, el centro y la izquierda, se presentaron cuatro propuestas, que van desde plantear la eliminación del Jurisdicción Especial de Paz hasta la revocatoria del presidente Iván Duque.

El referendo, por definición es “la convocatoria que se hace al pueblo para que apruebe o rechace un proyecto de norma jurídica o derogue o no una norma vigente. Puede ser nacional, regional, departamental, distrital, municipal o local”.

Y aunque pensar el contenido de ese mecanismo de participación popular no es complejo, lo difícil es cumplir todo el procedimiento que ordena la ley para poderlo llevar a las urnas. De ahí que el referendo primero se entiende como un instrumento de interés político, es decir que la propuesta de su contenido puede ser ambiciosa, pero de ahí a que entre a hacer parte de la Constitución Política será muy difícil.

En tan sólo cuatro días el país escuchó de connotados dirigentes políticos sus propuestas de hacer un referendo. El primero fue el expresidente Álvaro Uribe, luego la lanzó el senador Rodrigo Lara, después siguió el también senador Roy Barreras y cerró el ciclo de las difíciles propuestas de referendo el congresista verde, León Fredy Muñoz.

EL PROCESO

Aunque todas las propuestas son diferentes, las mismas tienen que cumplir, sin importar su autor, un mismo proceso. Lo primero que deberán hacer estos dirigentes políticos es constituir el comité promotor que deberá entregar a la Registraduría un mínimo de 50 mil firmas de ciudadanos que acompañarán en ese primer momento al referendo. Ese comité promotor deberá explicar cómo se va a financiar y el origen de los recursos, entre otros requisitos.

Luego de ser avalado el comité promotor por parte de la Registraduría, viene la segunda etapa del proceso, que es considerada como una de las más complejas, la recolección de por lo menos 1.8 millones de firmas, para lo cual tendrán hasta seis meses de plazo para recolectarlas.

Los formularios, que deberán ser avalados por la Registraduría, tendrán que expresar de manera concreta cuáles son las preguntas que se llevarán en ese referendo y ser firmado de puño y letra por parte de los ciudadanos, es decir que por más apoyo que pueda tener la idea de cualquiera de esos referendos en las redes sociales, incluso las firmas digitales que ya es se están recogiendo para apoyar, por ejemplo, la revocatoria del presidente Iván Duque, de nada servirán.

Tras la recolección de firmas, la Registraduría tiene 45 días calendario, para certificar si el número de respaldos válidos y nulos es el requerido y si se ha cumplido con los requisitos constitucionales y legales exigidos.

Si supera ese filtro, luego deberá cumplir una fase que netamente política, ir al Congreso de la República, en donde se deberá tramitar un proyecto de ley que básicamente deberá llevar el contenido de las preguntas que se irán a consultar a los electores.

Ese referendo, si cuenta con el apoyo del Congreso, luego de ser aprobado, tendrá que ir al control de la Corte Constitucional, la cual se tomará hasta tres meses para tomar su postura, siempre y cuando no le aparezcan demandas al proyecto.

Si supera ese momento de constitucionalidad, luego viene la citación del mismos por parte del Presidente de la República, en una fecha diferente a la un día de elecciones. Aunque es un sólo referendo, cada una de las preguntas deberá ser votada y aprobada de manera independiente y será aprobado si la opción del Sí obtiene la mitad más uno de los votantes, siempre y cuando en la votación participe al menos la cuarta parte de los ciudadanos que componen el censo electoral, es decir más de 9 millones de votos, porque el censo al 2019 era poco más de 36 millones de electores.

En ese orden, entonces pensar que pudiera prosperar un referendo que pida la revocatoria del gobierno nacional actual no le alcanzaría el tiempo, es decir que por bien que avanzara se estaría votando en mayo de 2022, tan sólo menos de tres meses antes de que Iván Duque termine su gobierno. Pero esa idea de revocar a Duque por medio de un referendo, como lo propone Roy Barreras, deberá superar una discusión jurídica y política casi imposible de lograr, demostrar que revocar al presidente de la República sí es una opción legalmente posible con la actual constitución.

Los otros referendos, si eventualmente son votados, si podrían cumplir su cometido, como por ejemplo acabar la JEP, crear la renta básica permanente, la educación superior gratuita y hasta incluir en la Constitución Política que el internet será gratis para los estratos 1, 2 y 3.

Para el analista John Mario González, los cuatro referendos de los que se habló en la semana “en unos casos es la demagogia a plenitud, en otros es la bravuconada de algunos políticos y casi que ninguno tendría un acuerdo”.

González recuerda que en la historia reciente el único referendo exitoso en el país fue el de diciembre de 1957 cuando se le dio vida al Frente Nacional, la alternancia del poder que se dio entre liberales y conservadores. En esa ocasión votaron poco más de cuatro millones de electores de un censo que para la época era de 5 millones.

El también analista Fernando Sanín sostiene que “lo que vimos esta semana es como unos dirigentes políticos jugaron con los electores al plantearle unas alternativas sociales que si bien se pueden alcanzar con un referendo, las mismas en el corto plazo no serán realidad en el país, porque no hay un interés político para hacerlo y mucho menos el tiempo”.

EL REFERENDO DE URIBE

A su regreso a la libertad, el expresidente Álvaro Uribe, volvió a proponer una vieja idea que ha liderado en su rechazo a la forma como se consolidó el proceso de paz que firmó el gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc, acabar a la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, esto porque en su concepto es la forma como premia a los jefes terroristas de las Farc.

Pero incluso fue más allá y retomó una idea de tiempo atrás reducir el tamaño del Congreso de la República para que incluso sea una sola cámara. Uribe expresó además que en ese referendo que propone se debe consultar a los colombianos si se recorta el salario de los congresistas y llevar a la Constitución la figura Ingreso Solidario -el subsidio especial creado por el gobierno Duque durante la pandemia del Coronavirus- de forma permanente.

En el 2003, cuando Uribe fue presidente del país, logró que se llevara a las urnas un referendo de varias preguntas, pero el mismo fracasó y es hasta ahora una de las principales derrotas políticas que ha sufrido.

EL REFERENDO DE LARA

Con el objetivo claro de enfrentar la idea del referendo propuesto por Álvaro Uribe, pero sin tener un apoyo político concreto, el senador de Cambio Radical, Rodrigo Lara, también presentó su propuesta para reformar la Constitución Política en las urnas.

Lara, plantea cinco puntos, la creación de una renta básica para los sectores más desfavorecidos, la extensión del subsidio a la nómina de las microempresas y definición de un marco tributario progresivo que favorezca a la micro y pequeña empresa, la creación de un programa público excepcional de empleo para quienes hayan perdido su trabajo y no se beneficien con la renta básica, el fortalecimiento de la Universidad Pública y alivios a los deudores del Icetex y la prohibición de las sesiones virtuales del Congreso y reducción del salario de los congresistas.

El respaldo, dice Lara espera encontrarlo en sectores académicos, estudiantiles, sociales y profesionales, con quienes dice buscará “conversaciones sobre la posibilidad de iniciar un proceso de recolección de firmas para la convocatoria de este referendo amplio, democrático y justo”.

LA PROPUESTA DE BARRERAS

Aunque la propuesta de referendo que presentó el senador Roy Barreras tienen varios puntos, sin duda el principal es la revocatoria que él asegura se pueda dar para sacar de la Presidencia de la República a Iván Duque.

Y lo sustenta diciendo que “se podrá revocar el mandato del Presidente de la República, cuando por falta de gestión del Gobierno Nacional, el decrecimiento en materia económica implique un aumento en más de diez puntos porcentuales en los índices de pobreza monetaria y en más de cinco puntos porcentuales en los índices de pobreza extrema o cuando los indicadores de desempleo y de pobreza extrema se hayan deteriorado en más de un cincuenta por ciento; haya un deterioro del orden público y la seguridad ciudadana de conformidad con el aumento de las cifras de homicidios, homicidios contra líderes sociales y defensores de derechos humanos, masacres, desplazamientos forzados, hurtos a personas y se limite la implementación del Acuerdo Final de Paz para la Terminación del Conflicto, particularmente en lo relacionado con el Acto Legislativo 02 de 2017”.

Los otros asuntos que incluye en la propuesta de referendo es que los colombianos en las urnas aprueben la creación de un salario básico universal, determinar una pensión universal y que obligue a que por la Constitución se ordene que educación universitaria pública gratuita sea un derecho.

EL CUARTO REFERENDO

Y como si fueran pocos los tres anteriores, una propuesta más de referendo se planteó en la semana que termina. La hizo el representante a la Cámara por la Alianza Verde, León Fredy Muñoz, quien lo presenta con el objetivo de buscar mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables del país.

Según Muñoz, “el referendo tiene el propósito de mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables del país, de promover la discusión sobre las problemáticas reales de los colombianos y especialmente, para superar la crisis generada por la pandemia”.

Entre lo que plantea llevar a ese mecanismo de consulta popular Muñoz dice que estará la renta básica, la cual sería equivalente a un salario mínimo para poblaciones vulnerables para garantizar un ingreso mínimo para cubrir las necesidades básicas. Un aspecto más y que curiosamente el congresista ya lo tramita con un proyecto de ley, es el mínimo vital de internet para estratos 1, 2 y 3 de zonas urbanas, en resguardos indígenas y territorios colectivos de comunidades negras de acuerdo con la unidad de estratificación rural. Un punto más que se plantea para el referendo es la reducción de la jornada laboral de 48 a 36 horas semanales, manteniendo las garantías de los trabajadores y así generar un nuevo turno de trabajo y reducir el desempleo.

Y aunque desde la izquierda se ha promovido no incrementar la burocracia, el congresista verde quiere que los colombianos en el referente los colombianos le den el aval a la creación de los ministerios de la Mujer y el de la Juventud, para promover la formulación y adopción de las políticas, planes, programas y proyectos que mejoren la calidad de vida de estos grupos poblacionales.

Por ahora los colombianos vivieron una semana en la cual vieron como uno de los principales mecanismos de participación popular, como es el referendo, fue utilizado por varios dirigentes políticos como fines electores y agitar la controversia entre derecha e izquierda, sin importar que muchas de las propuesta que son de amplio alcance social no se harán realidad en el corto plazo.