Colombia


La polémica firma china que pone sus ojos en obras finales de Hidroituango

Durante la última década, el paso de Sinohydro por Latinoamérica ha dejado una estela de polémicas.

COLPRENSA

11 de abril de 2022 08:34 AM

Una cuestionada hidrovía en el río Amazonas, una presa en Honduras cuya construcción terminó cancelándose por protestas ciudadanas y una hidroeléctrica en Ecuador con problemas constructivos que desató investigaciones por corrupción hacen parte de la estela de polémicas que ha dejado en la región una de las empresas que podría quedarse con las obras finales de Hidroituango.

Considerada como una de las corporaciones chinas más grandes a nivel global en materia energética y de infraestructura, Sinohydro fue una de las diez firmas que el pasado 1 de abril compró los derechos para participar en la licitación por las obras civiles de cierre en la megaobra.

Aunque sus orígenes se remontan hasta 1950, ha sido durante las últimas dos décadas que esa empresa ha experimentado una vertiginosa expansión en África y América Latina. Su casa matriz, Power China, es una empresa con más de 130.000 empleados y un acumulado de proyectos que se extiende por 110 países.

Un viejo conocido

El interés de Sinohydro por Hidroituango puede rastrearse hasta 2010, cuando la firma se presentó a una precalificación que la Sociedad Hidroituango abrió para una subasta que nunca se hizo.

Tal como lo contó El Colombiano en su edición del 19 de enero de 2010 (ver documentos anexos), en total fueron ocho empresas y tres consorcios los que estaban pidiendo pista para quedarse con la hidroeléctrica, incluyendo a EPM.

La incursión de Sinohydro a la región incluye dos termoeléctricas en Venezuela, una hidroeléctrica en Argentina y la hidroeléctrica más grande de Ecuador.

De esa lista, el 2 de febrero de 2010 solo resultaron precalificadas siete empresas, siendo Sinohydro una de las que no cumplió con los requisitos exigidos por Hidroituango. Por el lado colombiano, EPM fue la única que pasó.

Aunque para ese entonces la Sociedad Ituango decía que el 21 de mayo se conocería la firma escogida para construir la represa, los planes cambiaron cuando empezaron una serie de acercamientos que terminaron con la firma del contrato BOOMT entre Hidroituango y EPM.

Su rastro en Latinoamérica

Pese a no quedarse con Hidroituango, la incursión de Sinohydro a la región se ha dado de la mano de un abanico de proyectos en otros países que incluyen dos termoeléctricas en Venezuela, una hidroeléctrica en Argentina y la hidroeléctrica más grande de Ecuador, con una capacidad de generación de 1.500 megavatios.

Es precisamente en este último país en donde el trabajo del gigante chino ha despertado mayor controversia, luego de que la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (que representa el 30% de la capacidad de generación de ese país) empezara a mostrar problemas.

Tras iniciar obras en julio de 2010, la central fue inaugurada en noviembre de 2016, afrontando críticas por demoras en su construcción.

Pero las polémicas no se quedan ahí. En Honduras, la empresa china enfrentó críticas por el proyecto de Agua Zarca.

Pero el principal problema apareció cuando los distribuidores de la obra empezaron a mostrar cerca de 7.000 fisuras, que hoy tienen a los entes de ese país en medio de un pleito internacional con Sinohydro.

Además, la empresa también lidia con una investigación por el presunto pago de coimas, luego de que el exembajador de China en Ecuador y representante de la firma, Cai Runguo, fuera acusado de cohecho por la Fiscalía de ese país por unos pagos realizados por Sinohydro al partido Alianza País.

El año pasado el exdiplomático fue absuelto, luego de que una jueza determinara que esos desembolsos se habían hecho antes de su llegada a la compañía. No obstante, la jueza ordenó mantener abierta la investigación y centrarla en el antecesor de Runguo.

Pero las polémicas no se quedan ahí. En Honduras, la empresa china enfrentó críticas por el proyecto de Agua Zarca, con el que se buscaba construir una represa sobre el río Gualcarque.

Criticada por sus impactos ambientales, tras una fuerte oposición por parte de comunidades indígenas (que bloquearon carreteras por más de un año), Sinohydro terminó retirándose del proyecto luego de que el Banco Mundial cortara su financiamiento.

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La empresa también enfrenta críticas en Perú, luego de quedarse en 2017 con el contrato para la construcción de la Hidrovía Amazónica. Esta obra está frenada luego de que su Estudio de Impacto Ambiental recibiera más de 400 observaciones.

Varias organizaciones ambientalistas han alertado que intervenir el lecho y los sedimentos del Amazonas y otros ríos incluidos en el proyecto podría generar una reacción en cadena que desembocaría en graves desequilibrios medioambientales para la región, que van desde cambios en los niveles de carbono en el agua hasta la dispersión de sustancias tóxicas.

Al igual que sus demás competidores, entre los que aparece otra empresa china identificada como Yellow River Co Ltd, Sinohydro tendrá un plazo de dos meses para decidir si presenta su oferta final y compite por Hidroituango. Según estableció EPM, ese plazo se cumplirá el próximo 23 de junio.

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