Las difíciles horas en los albergues de Valdivia

19 de mayo de 2018 08:30 AM

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Hasta el primer paso del día es difícil. Es tan angosto el margen entre carpa y carpa, en el albergue principal de Valdivia, que a los damnificados les cuesta desplazarse dentro del coliseo, que sirve de alojamiento temporal a 2.000 personas evacuadas -casi todas del corregimiento Puerto Valdivia-, aguas abajo de la central Hidroituango. Las condiciones son complejas.

Y aunque EPM anunció que en los albergues se instalaron 52 unidades sanitarias, que hay abastecimiento de agua potable y también recreación para los niños, todavía hay varios asuntos por resolver.

Rito Mena, uno de los líderes del grupo de albergados que llegó el miércoles desde el Puerto, se quejó por la alimentación “de las personas que lo perdimos todo. No tenemos útiles de aseo, lo que pedimos es que nos den solución a nuestros problemas. Así fuera un bocado de arroz, pero nos lo comíamos en nuestras casas. La necesidad prioritaria es la comida. Estamos cansados”.

Según el Puesto de Mando Unificado (PMU) que opera en Valdivia, 600 familias coparon la capacidad locativa en el casco urbano. El problema es la inminencia de que otros 1.200 pobladores ribereños, de Puerto Valdivia y el corregimiento El Quince, de Tarazá, que aún no han evacuado, lleguen en próximos días al municipio.

El también líder social, Jimmy Pozo, coincide en que el panorama es difícil, especialmente para niños y adultos mayores. “Muchas personas almorzaron a las 9:00 p.m. (del jueves). Duele ver cómo el Estado, durante una calamidad pública como esta, no tiene funcionarios suficientes para atendernos como seres humanos: hay ancianos durmiendo en el piso, no hay duchas, y para muchos no alcanzaron las carpas. Las personas que están acá nos han colaborado de buen corazón, pero no tienen las herramientas suficientes”, indicó.

Jonás Darío Henao Cardona, alcalde de Valdivia y vocero del PMU, dijo que desde la noche del jueves han llegado sucesivamente nuevos desplazados al casco urbano.

Reconoció las dificultades que se presentan en los albergues y pidió paciencia con la alimentación “porque no estamos llegando a un restaurante sino a un albergue al que no sabemos cuántas personas sigan viniendo. Están garantizados los baños, pero no las duchas. Sabemos esa necesidad”, detalló.

Y aclaró que desde que comenzó la evacuación el pasado miércoles 16 de mayo, el interés prioritario de las autoridades es que estos pobladores ribereños suban al casco urbano para que estén a salvo ante una eventual creciente súbita del río Cauca.

Además, a esta situación se suma la denuncia de Teresa Jaramillo, quien dirige un punto de preparación de alimentos y afirma que a estos albergues ha llegado gente que no es damnificada y “eso también ha colapsado la atención”.

FALTA APOYO PSICOSOCIAL

No solo se trata de falencias en la repartición de los alimentos y ayudas humanitarias, otra solicitud de la comunidad es la atención psicosocial con urgencia porque “la gente todavía tiene pánico”, según denunciaron los líderes sociales del coliseo.

Ante esto, EPM reportó que, con el apoyo de los profesionales del hospital local, se ampliará la cobertura de ese servicio.

La trabajadora social, Catalina Jaramillo, opinó que se necesita hacer pedagogía de lo que está sucediendo en la central de Hidroituango pues las personas evacuadas desconocen la situación y eso “genera más caos, porque no entienden por qué dejaron sus casas”.

El párroco de Valdivia, Bernardo Gallego, señaló que el actual problema en los albergues puede durar “hasta 20 días, según la reunión que tuvieron los alcaldes en la Gobernación... estamos buscando la generosidad de toda Colombia. Ojalá se pongan la mano en el corazón”.

TRES NUEVOS ALBERGUES

El Alcalde de Valdivia anunció también que, para reducir el hacinamiento actual, se dispondrán tres nuevos espacios con capacidad para 400 personas. Serán adecuados refugios en las escuelas Pedro Vásquez, La Habana y el Nevado. “En este pueblo no estamos acostumbrados a aguantar hambre, pero sí a pasar algunas necesidades. Me duele que mi gente tenga que pasar por esto”, anotó. Aclaró que no ha sido autorizada ninguna colecta pública en el país y que en el municipio no hay toque de queda vigente.

ASÍ ES LA ATENCIÓN

En el coliseo de Valdivia, los alimentos son preparados en puntos externos a los albergues. Madres comunitarias y funcionarios del programa Maná, de la Gobernación, apoyan la tarea con cocinas improvisadas en la vía pública. La repartición de las raciones es tarea de funcionarios de la Administración Municipal y organismos regionales.

Según la Alcaldía de Valdivia, el problema con la alimentación en los albergues no se debe a falta de comida sino a la distribución de esta misma en los alojamientos ante la llegada constante de personas evacuadas.

Los líderes comunitarios amenazaron que, de no ver resueltas sus necesidades, bloquearían el tráfico en la troncal a la Costa Atlántica.

Sin embargo, esa misma vía fue cerrada para mitigar cualquier riesgo, según informó la Gobernación de Antioquia luego de una reunión con el Ministerio de Transporte.

“Se ordenó el cierre total preventivo en el corredor Yarumal - Caucasia y, en los dos sentidos Medellín – Costa Atlántica, ante la situación de máxima alerta que se presenta por el proyecto Hidroituango”, manifestó Andrés Cháves, ministro de Transporte (e).

La Gobernación de Antioquia reportó que la medida se mantendrá vigente hasta el próximo martes 22 de mayo, fecha en la que se efectuará una nueva revisión. Mientras tanto se habilitaron las vías alternas Montería - Sincelejo - La Costa, y Puerto Berrío - San Alberto - La Costa .

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