Colombia


“Lo que hizo Colombia con herramientas de espionaje americanas”: New York Times

En un artículo de opinión, publicado por su directorio editorial, el periódico estadounidense hace referencia al reciente escándalo de seguimientos ilegales protagonizado por el Ejército colombiano.

COLPRENSA

09 de mayo de 2020 09:41 AM

“Hay algo tristemente poco sorprendente en las noticias de que una unidad del Ejército usó equipos de vigilancia estadounidenses, entregados para combatir a las guerrillas marxistas y los traficantes de droga, para espiar periodistas, opositores políticos y figuras públicas”.

De esa manera, comienza el editorial de The New York, en el que hace referencia al escándalo por los seguimientos que habrían hecho a periodistas, líderes de opinión y opositores políticos un grupo de militares, hecho que fue revelado hace unos días por la revista Semana.

En el escrito, firmado por el directorio editorial del periódico, se afirma que la condición de Colombia como principal aliado de Estados Unidos en la región está en juego y “por su propio bien, y su futuro, Colombia necesita garantizar que su Ejército se rige por estrictas reglas de comportamiento”.

La publicación recuerda que uno de los periodistas objeto de los llamados ‘perfilamientos’ es Nicholas Casey, quien hace un año reveló la orden dada por el comandante del Ejército que hubiera podido dar lugar al resurgimiento de los ‘falsos positivos’.

También recuerda que las interceptaciones ilegales en el país tienen historia, pues hace 10 años la agencia de inteligencia del país, el DAS, tuvo que ser cerrado precisamente por un escándalo de este tipo.

“Colombia necesita abordar no solo los malos manejos en sus Fuerzas Armadas cuando se denuncien, sino la cultura del abuso y la sensación de estar por encima de la ley que sigue infectando al Ejército. Tiene poco sentido denunciar las violaciones de los derechos humanos y al mismo tiempo nombrar a un oficial con la historia del general (Nicacio) Martínez Espinel para dirigir el Ejército”, dice el New York Times.

Y concluye diciendo que la presión que está poniendo el Gobierno Trump para obtener resultados en la lucha contra el narcotráfico no puede ser un retorno a la confrontación que afectó al país por más de 50 años.