Colombia


“Los mayores de 70 fuimos ubicados en el ostracismo social”: Rudolf Hommes

El exministro de Hacienda y exrector de la Universidad de Los Andes habló sobre el movimiento de la rebelión de las canas y su visión del futuro económico del país.

COLPRENSA

19 de julio de 2020 08:00 PM

Sin dudarlo, uno de los grandes debates que suscita esta pandemia es la del trato igualitario para los adultos mayores, los cuales se alzaron en voz aduciendo que estaban siendo discriminados por las medidas del Gobierno para enfrentar el COVID. Hoy son el grupo más vulnerable ante el virus, por lo que afrontan las medidas más estrictas del confinamiento.

Tal es el tono de su protesta que tomó dimensiones de rebelión, la rebelión de la canas, un movimiento del que hacen parte notables septuagenarios de disímiles vertientes políticas: el exalcalde de Cali, Maurice Armitage, y los excandidatos presidenciales Humberto De La Calle y Clara López, entre otros.

Liderándolos se encuentra el exministro de Hacienda y exrector de la Universidad de Los Andes Rudolf Hommes, quien no tiene ni un pelo en la lengua para expresar el propósito de esta voz de protesta y también da su visión del futuro económico del país, asegurando que se tendrá que hacer la ‘madre de todas las reformas tributarias’ para poder mitigar el impacto que deja el coronavirus.

Concede la entrevista horas después de que el Gobierno Nacional ampliará, a dos horas al día, los horarios para que los adultos mayores puedan hacer actividades físicas.

- ¿Explíquenos un poco en qué consiste ese movimiento denominado la rebelión de las canas?

En realidad, no es un movimiento, y el nombre no se lo pusimos nosotros, pero ha pegado, de manera que lo estamos utilizando. La idea surgió por una preocupación de un grupo de personas mayores de 70 años porque el Gobierno Nacional tomó la decisión de darles un tratamiento discriminatorio, con el pretexto de cuidarlos, y lo hizo sin respetar su dignidad, sin consideración a sus actividades, a su estado de salud mental o emocional y a sus aspiraciones y necesidades. Han limitado sus derechos y su libertad en forma desproporcionada y discriminatoria y los han convertido en una minoría a la que no se le respetan sus derechos, y a la que, por razón de su edad, se le da un trato igual discriminatorio, en comparación con el que reciben los demás miembros de nuestra sociedad.

Nosotros creemos que a nadie se debe discriminar por su edad, así como no se debe hacerlo por su religión, su nivel de ingreso, origen étnico, sus creencias políticas o sus preferencias sexuales, y que la Constitución prohíbe ese tipo de discriminaciones.

Una razón adicional que nos ha inducido a buscar amparo de la justicia es que los mayores de 70 años hemos sido colocados en el ostracismo social. El comportamiento del Gobierno da lugar a que le gente se sienta autorizada para tratarnos con desprecio, maltratar, insultar y hasta desearnos que nos contagien para que no sigamos defendiéndonos.

- ¿Hoy, tras la tutela fallada a su favor, cuál es la realidad de esta población frente al confinamiento?

Como dije, el Gobierno ha decidido acatar finalmente el fallo de la tutela y hoy recibimos el mismo trato que reciben los demás ciudadanos. Esto puede ser solamente transitorio si el tribunal ante el cual impugnó el Gobierno el fallo del juzgado decide devolvernos a la situación de personas desechables e inútiles en la que nos había colocado el Gobierno.

- ¿Cree que hay voluntad de este Gobierno por acatar el fallo?

El Gobierno se demoró en acatar el fallo, finalmente lo hizo, pero después de impugnarlo.

- Hoy la mayoría de los fallecidos por covid son adultos mayores. ¿Teme en algún momento, tal como pasó en Europa, que los médicos lleguen a la difícil decisión de desconectar de los equipos médicos a los mayores con COVID para darle prelación a niños y jóvenes con más oportunidades de vivir frente al virus?

Las personas mayores son las que más muertos aportan al conteo de fallecidos por el COVD–19, pero esto no justifica que por ese motivo los maltraten o discriminen. Por otra parte, la Academia Nacional de Medicina dice respecto al uso de respiradores y UCI: “Imparcialidad y no discriminación: En consonancia con el respeto a los derechos humanos, y en reconocimiento a la dignidad de todas las personas, ninguna persona perteneciente a una población vulnerable de la sociedad debe tener un chance inferior de ser seleccionado para SVA –soporte vital avanzado- que otra persona en condiciones similares, pero no perteneciente a esta. La edad por si sola no debe ser un criterio de decisión sino el estado de salud general del paciente y su probabilidad de recuperación...”.

-¿Por qué no apoyar es aislamiento obligatorio para los adultos mayores para evitar más muertes de esta población, teniendo en cuenta que son los más vulnerables?

Yo apoyo las medidas que aplican por igual a los mayores de 70 y al resto de la población y confío en que mis contemporáneos incurran en excesos de cautela ante la amenaza letal que enfrentamos con esta pandemia.

- ¿Es verdad que detrás de la rebelión de las canas hay una oposición política?

No, pero sí existe el temor de que el Gobierno está aprovechando la pandemia para probar qué tanto cuidamos los colombianos a nuestra democracia y si estamos dispuestos a defender los derechos civiles y a preservar la libertad.

- ¿Qué opina del manejo que el presidente Iván Duque le ha dado a la pandemia?

Yo creo que ha sido bien intencionado y que ojalá tenga éxito porque nadie sabe con seguridad qué funciona en una situación que no tiene precedentes y ante un virus tan cambiante y con diversidad de consecuencias.

- Cambiando de tema, ¿qué les dice a los expertos que están pesimistas frente a la economía en este segundo semestre del año?

Que no hay duda de que es la situación más difícil que nos ha tocado enfrentar, que no hay que ser reticente en la aplicación de alivios para los más débiles, y que no es demasiado pronto para pensar y diseñar políticas y paradigmas para cuando salgamos de esta crisis.

- ¿Cree que la pandemia ha menguado la polarización política en el país?

Creo que la pandemia ha reducido los espacios en los que se manifiesta la polarización, pero no creo que la haya menguado, aunque debería ser una razón muy poderosa para enterrar las hachas de guerra y buscar un acuerdo.

- ¿Qué opina de los ataques entre Sergio Fajardo, Federico Gutiérrez y Álvaro Uribe, entre otros?

No les he parado bolas.

- ¿Es que pareciera que la campaña a la Presidencia ya arrancó, o es que este es un país en estado constante de campaña política?

Creo que las aspiraciones presidenciales sobreviven a cualquier revés y no se extinguen con el tiempo.

- ¿Considera que se ha hecho un buen manejo de la pandemia desde el punto de vista económico y de atención a los colombianos y empresas más afectadas por el aislamiento?

Creo que no se ha llegado a la mayoría de los más necesitados, entre otras razones porque no los encuentran; y los que han recibido auxilios, es muy exiguo.

- ¿Para usted qué estrategias debería impulsar el Gobierno para acelerar la reactivación económica del país?

Se deben emprender grandes obras de infraestructura que generen empleo y activen la demanda y programas de empleo de emergencia en ciudades y áreas rurales que favorezcan a jóvenes y a personas mayores de ambos géneros.

- Con la actual situación se ha pensado que el país debe implementar una renta básica para los más pobres, ¿cree que esa es una solución para evitar que más personas caigan en la pobreza con la pandemia?

Es una medida de emergencia que se debería estudiar y aplicar.

- Ya se habla de que el país necesitará una reforma tributaria, ¿cuál sería su propuesta en ese sentido?, ¿qué debería tener esa reforma?

Yo he dicho que esta va a ser la madre de todas las reformas; integral y radical. Se necesita partir de una base cero para no caer en los errores del pasado y del presente.

- A propósito de reformas, ¿es partidario o no de una en materia pensional, una vez se alivie la pandemia, e incluso de acabar a Colpensiones para dejar un solo sistema?

Yo creo que hay que pensar en una solución totalmente distinta a las que se están discutiendo, que desvincule la financiación de la seguridad social de las rentas de trabajo, que ofrezca una pensión básica universal, salud básica igual para todo el mundo y seguro de desempleo universal, como lo propone Santiago Levy, un economista mejicano muy destacado.