Colombia


Paro campesino en el Catatumbo cumple 50 días

COLPRENSA

30 de julio de 2013 08:23 AM

Un mes y 20 días cumple hoy la protesta campesina del Catatumbo, que ha dejado pérdidas millonarias en la región, el bloqueo y el asilamiento de los habitantes de Tibú, cientos de heridos entre policías y manifestantes y la muerte de cuatro campesinos en la zona rural de Ocaña, que fue epicentro de varios de los disturbios.
Esta última situación, en concepto de César Jerez, vocero de los campesinos, los llevó a mantenerse taponando el paso por la carretera Cúcuta-Tibú, como reflejo del pliego de peticiones que los labriegos le hicieron al Gobierno para levantar los bloqueos.
Ni en las cuentas del presidente Juan Manuel Santos ni en las de los labriegos, estaba que las protestas, que empezaron con pequeños bloqueos en el corregimiento de Las Mercedes (Sardinata), y que fueron reportados por La Opinión, iban a extenderse a tal punto de generar una parálisis en la región, que ha generado un saldo en rojo en los balances de los palmicultores, carboneros, ganaderos, arroceros y a Ecopetrol, entre otras.
“Las pérdidas de Ecopetrol sobrepasan los $23.200 millones, mientras que una de las peticiones que le hicimos al Gobierno de que construya un hospital de tercer nivel que cuesta $10.000 millones; con eso ya se habrían hecho dos centros asistenciales de esos”, observó Jerez.
El vocero dijo que en la más reciente visita del presidente Santos a Cúcuta, el viernes pasado, fueron ignorados todos los problemas que afronta el Catatumbo por cuenta del paro campesino.
“El Gobierno ha querido bajarle el volumen a todo lo que está pasando, mediante el uso de estrategias de guerra que no van a recabar en el desbloqueo por parte de los manifestantes, a quienes han querido desgastar, pero así no lo van a lograr”.
Y añadió: “han estigmatizado la protesta, han dejado pasar mucho tiempo, han hecho cortinas de humo y han dilatado todo, pero vamos a ver hasta cuándo les dura eso”, expresó César Jerez.
Dijo que el próximo sábado llegarán 3.000 campesinos más de ocho municipios del Catatumbo, quienes se encargarán de reforzar los puntos en donde montaron barricadas para impedir el paso.
Ellos siguen en La Aduana, La Cuatro y La Uno, pues el tapón de Pategallina, en Campo Dos, fue levantado el domingo, como gesto de buena voluntad.
SÉPTIMO ENFRENTAMIENTO
El día 50 del paro campesino llega precedido de nuevos enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerza pública que, según reportes de los voceros campesinos, ayer dejó un campesino herido en un pie por una bala de goma y otro capturado.
En esta, la séptima pelea entre labriegos y agentes antidisturbios, según informó el líder del paro, el detenido es un labriego menor de edad que fue aprehendido en medio de los disturbios.
En fuertes declaraciones en contra del comandante de la Policía Regional 5, general Yesid Vásquez, César Jerez lo tildó de “mentiroso, mitómano y compulsivo”, por afirmar que los campesinos usan tatucos en el Catatumbo.
“Él debe saber que los tatucos destrozan la parte del cuerpo con la que tienen contacto; los campesinos se defienden con los que pueden, pero no es con bazucas ni tatucos”, puntualizó Jerez.
Al cumplirse los 50 días del paro labriego, los miembros de la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat) iniciaron contactos teléfónicos con el alcalde de Tibú, Gustavo León Becerra, y el gobernador del departamento, Edgar Díaz, para que hagan parte de una mesa de acuerdo social, en la que se hará un balance del impacto regional del bloqueo.
El encuentro, que no ha especificado lugar de reunión, se efectuará en Tibú el sábado.
PÉRDIDAS ‘COMO ARROZ’ DECLARAN ARROCEROS
Ante el desbloqueo de un solo punto de la vía Cúcuta-Tibú, en el sector Pategallina, un respiro empezarán a sentir los cosechadores de arroz de esa zona, pues hasta el momento las actividades en las 250 hectáreas cultivadas que tienen producción, estuvieron paralizadas.
El director ejecutivo de Fedearroz en Norte de Santander, Misael Flórez, expresó: “hay 150 hectáreas que están para recoger y llevar a los molinos de Cúcuta. Son siete toneladas de arroz que se sacan por hectárea, estamos hablando de 1.750 toneladas que se perdieron el primer mes”.
Al sumarle los otros 20 días el tonelaje asciende a 3.000, lo que representa pérdidas por el orden del 30% de utilidades.
Este producto alimenticio ha dejado de abastecer los mercados de Cúcuta, específicamente, y otros de la Costa Atlántica, el cual mensualmente se venía sacando del sector de Campo Dos, de forma escalonada.
“Las obligaciones bancarias han empezado a afectar de manera directa a los campesinos, quienes se han visto en graves aprietos por cuenta del paro campesino, porque Tibú no tiene molinos y por eso todo el arroz hay que llevarlo hasta Cúcuta, porque en la ciudad sí hay siete molinos para molerlo”, notificó.