Cultural


Aura Gutiérrez: canciones de cuna de Chambacú

La compositora Aura Gutiérrez (Cartagena, 1979) logró un sueño que resonaba desde que era niña: hacer un álbum musical inspirado en cantos de cuna de Chambacú.

GUSTAVO TATIS GUERRA

11 de enero de 2021 09:40 AM

Son canciones de cuna para dormir soñando en los ancestros que navegan por el mar Caribe, el Pacífico y las Antillas. Canciones que nacieron en el patio de Chambacú y viajaron como esos pájaros errantes que vuelven al lugar de origen, tras la esencia de la tierra, sus árboles y sus flores.

La compositora Aura Gutiérrez (Cartagena, 1979) logró un sueño que resonaba desde que era una niña: hacer un álbum musical inspirado en cantos de cuna de Chambacú, y de las poblaciones de ancestros africanos tanto en el Caribe, el Pacífico y las Antillas. El resultado es un bello y sublime álbum musical de Lagarzamora Ensemble, en el que participa ella con su voz, Vittoria Paganini en la guitarra; Shangó Dely en la percusión y Roberto Koch en el contrabajo. Cuando el álbum me llegó de manos de Juan Gutiérrez Magallanes, padre de Aura, quedé embrujado con estos cantos, estas voces, estos poemas que susurran al pie de la cuna de los niños del Caribe, y qué paradoja, pese a que son cantos para dormir a los niños, son a su vez, cantos que quedan latiendo más allá del sueño y se convierten en una música que los acompañará toda la vida. Es como entrar al sueño de la mano de los susurros ancestrales. Muchos de esos cantos en amenaza de ser borrados por la memoria colectiva, fueron cantados por nuestras abuelas y nuestras bisabuelas, y hoy nos conmueve ver que las niñas que se convierten pronto en madres no tienen cantos qué duermen o encanten a sus niños porque no los grabaron en su corazón y en su memoria, y a falta de esa memoria viva y sonora, se les improvisa el ruido empacado vertiginosamente como música colectiva, cuando los cantos del pasado son una obra que amerita perpetuarse. Eso es lo que ha logrado Aura Gutiérrez y su núcleo de cómplices músicos: que la heredad sonora no se pierda, que las canoas sigan llevando su música del Caribe al Pacífico, y de los dos océanos abrazados a las aguas del Caribe continental y a los mares del mundo.

Chambacú suena

El álbum se llama Chambacú. El origen. Canciones de cuna y otras canciones en ritmos afrocubanos y afrocolombianos, obra de Lagarzamora Ensemble, lograda en varios años de búsquedas y grabado en Madrid en 2017, pero es curioso que aún ese álbum no se conozca en Cartagena y Colombia, y no haya sido divulgado en emisoras, medios y redes. El álbum contiene nueve obras: ‘Canción de cuna para despertar a un negrito’, versión lírica de Aura Gutiérrez a partir del poema de Nicolás Guillén; ‘Drume negrita’, de Eliseo Grenett (1893-1950); ‘Ogguere’, canción de cuna de Gilberto Valdés (1905-1972); ‘El alegre pescador’, cumbia de José Barros (1915-2007); ‘Velo qué bonito’, tradicional canto del Pacífico colombiano, adaptado por Juan Gutiérrez Magallanes; ‘Drumi Mobila’, de Ignacio Villa ‘Bola de Nieve’ (1911-1971); ‘Chambacú, Música para un baile’, de Aura Gutiérrez y Shangó Dely, y lírica de Rubén Darío Bañol; ‘Duerme negrito’, tradicional antillano. Aura Gutiérrez entró al Coro de Comfenalco a sus 12 años, bajo la dirección de Édgar Avilán. En 1996 se inclinó por la música antigua al escuchar por primera vez la Choral de Notre Dame de París en la Capilla del Claustro de Santa Clara. Estudió Canto Lírico con la Maestra Rocío Ríos en Ibagué, en 1998; y en 2005, bajo la guía de los Maestros María Olga Piñeros y Carlos Godoy, obtuvo el Diploma de Canto Lírico en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Miembro del Vokal Ensemble La Cetra de Basilea, dirigido por Andrea Marcon. En 2015 debutó con el personaje Abra en el Oratorio de Vivaldi “Juditha Triunphans” con el Ballet Basel en Theater Basel. Canta regularmente música barroca española y latinoamericana con el Ensamble La Boz Galana, con el que estrenó su primer trabajo “En fiesta tan alegre”.

“Yo crecí escuchando historias sobre Chambacú, historias que mi padre (quien vivió allí alrededor de veinte años) convirtió en el libro ‘Chambacú, a la tiña, puño y patá’, en el año 2001 (Edit. Lealon, Medellín). Estas historias son parte de mi imaginario de niña, son gran parte de mis raíces y mi conexión con ese mundo. Por esta razón escogí esta recopilación de canciones de cuna y otras canciones hispanoamericanas de ascendencia africana, principalmente de la cultura afrocolombiana y afrocubana”.

Junto a estos grandes músicos que acompañan a Aura, está el cartagenero Shangó Dely, considerado desde niño uno de los mejores tamboreros de Colombia y del mundo. Cada uno de los artistas tiene una reconocida trayectoria. Estaremos atentos a las pisadas y a las huellas de su música. Mientras tanto, celebramos obras como ésta que nos llevan a la infancia en Chambacú y en las cunas ancestrales donde África susurra poemas y canciones para dormir y para encantar a los niños. Y para que sigan soñando al despertarse.