Cultural


“Es difícil evadir la realidad para dejar pasar al mundo de la novela”

El reconocido escritor Joël Dicker, habla sobre su último trabajo ‘El enigma de la habitación 622’, que salió al mercado hace un mes.

SERGIO VILLAMIZAR D.

13 de julio de 2020 08:31 PM

Ha pasado un mes del estreno mundial de ‘El enigma de la habitación 622’, la nueva novela del escritor suizo Joël Dicker, que ha permanecido por semanas en el primer lugar de ventas en países como Colombia.

El autor de ‘La verdad sobre el caso Harry Quebert’, vuelve a escribir un thriller, aunque marcando una gran diferencia respecto a sus anteriores trabajos. Esta vez el protagonista es un ‘alter ego’ del autor con su mismo nombre y uno de los personajes es su editor Bernard de Fallois, al que ha querido rendir homenaje después de su muerte.

También es la primera vez que sitúa una de sus novelas en su suiza natal, en especial en la ciudad de Ginebra, aunque no ha sido fácil desarrollar una historia en un lugar tan familiar para este autor, uno de los mayores fenómenos editoriales de los últimos tiempos.

EN MEDIO DE LA PANDEMIA

- ¿Extraño el hecho de lanzar este libro en medio de una pandemia? ¿Qué piensa al respecto?

¡Si! Es particular lanzar un libro en plena pandemia. Es un momento muy difícil, lo encuentro muy difícil para la sociedad, para el mundo en donde vivimos y espero que lleguemos pronto a estar en un futuro un poco mejor. Es cierto que es un poco inquietante, hay mucha preocupación entre las personas que sufren físicamente, psicológicamente, económicamente, así que espero que muy pronto sea algo que esté fuera de nosotros.

- Genera curiosidad que ‘El enigma de la habitación 622’ sea su primera novela que se sitúa en su país natal... ¿Alguna razón por la cual no había utilizado a Ginebra como el lugar de los hechos? ¿Es más difícil trabajar sobre sus lugares más familiares?

Es difícil contar, narrar el lugar en el que uno vive porque uno está inmerso en la realidad, y esto hace difícil la escritura del libro. La novela es ficción, entonces es querer escribir ficción dentro del mundo de realidad, y esa realidad para mi en Ginebra.

No fue fácil, me tomó un poco de tiempo para llegar finalmente a romper esa realidad y narrar una novela en torno a un lugar que es mi realidad, y lo hice narrando a una Ginebra no necesariamente tal como ella es, es tal cual yo la siento. Pero efectivamente es difícil escribir sobre lugares que son muy familiares porque es difícil romper o evadir la realidad para dejar pasar al mundo de la novela.

- ¿Cómo fue la experiencia de involucrarse como personaje en su propia historia y llevar al lector por la penumbra de la frontera entre la realidad y ficción?

Es cierto que es un libro particular, porque hay un personaje que se llama Joel y también porque la mayor parte del libro es ficción, es una novela en termino de literatura y hay una pequeña parte que es realidad en la cual yo narro mi vinculo y mi amistad con mi editor Bernard Defalloit.

Fue importante para mí hablar de él en el libro después de su muerte a través de un pequeño relato porque hay un pequeño pasaje en el cual yo cuento verdaderamente mi amistad con Bernard que fue toda una realidad. Después todo el resto, todo lo que pasa, toda la aventura, toda la investigación, todo eso que pasa es una novela fue inventado.

Y aclaro, yo no soy un personaje de la novela, no se puede decir que soy yo, simplemente lo llamé Joel por, como decir, por coherencia porque en toda la novela está el mismo narrador, era más coherente, verdaderamente no soy yo.

- El mundo de la banca en Suiza es clave en esta historia. ¿Cómo fue abordar este mundo que también cuenta con sus propios misterios?

Bueno, es cierto el libro sucede en Suiza, en el mundo de la banca privada Suiza, pero no es verdaderamente una investigación, yo no cuento realmente el funcionamiento de la banca en Suiza, escogí el paisaje de la banca privada como paisaje por la intriga porque va bien y porque para la novela, en la ficción, necesitaba una empresa como un banco privado que tuviera sus propias reglas, y eso me dio una gran libertad para escribir mi libro por que yo justamente no tenía reglas precisas que debiera seguir. De hecho, tomando parte de esa libertad yo invento un poco el funcionamiento de la banca y fue muy importante para mi no saber mucho justamente para permanecer en la ficción y no dentro de la realidad.

- A la hora de escribir una nueva historia, ¿tiene presente sus anteriores libros? Ya sea para marcar alguna diferencia respecto a ellos o tener claros elementos que desea que sean parte de su identidad literaria...

Cuando yo escribo no necesariamente pongo los anteriores libros en la cabeza. Algunas veces cuando comienzo mi libro yo intento acordarme un poco de eso que yo había querido hacer, de pronto de eso que quería hacer en la novela anterior precedente.

Yo escucho mucho el retorno, el feedback de los lectores justamente para saber si lo logré, si estuvo bien, si fue claro o si fue menos claro cuando no logré hacer completamente lo que yo quería con un libro publicado.

Yo no pienso mucho en mis otros libros, yo creo que es importante para mí separarme, soltarme, es importante para mí pasar a otra cosa así que en general cuando yo comienzo un libro, rápidamente olvido mis otros libros para escribir el libro que tengo ganas de escribir sin otras cosas en la cabeza.

LAS CLAVES DEL MUNDO DEL LIBRO

- En varias partes del mundo se continúa con un aislamiento fuerte por la pandemia, ¿Cuál cree que ha sido el papel de la literatura, los libros, en esta crisis mundial?

Un papel muy importante porque el libro hoy es eso que nos permite evadir realmente mucho más esta realidad que nos atormenta a través de la pantalla de televisión. Cuando miras una serie la miras desde la sala, no realmente desde la evasión, no hay esa posibilidad de evasión real. Cuando usted lee un libro evidentemente usted lee el libro en un lugar preciso, usted está sentado de pronto en su sala, pero en el momento de leer el libro, cuando está en la lectura, usted deja esa atmósfera, usted deja ese lugar donde usted está, porque la lectura, ella misma, lo lleva otro lugar afuera y ese lugar es muy importante porque es ese lugar allá que hace la fuerza del libro.

Hay gente que lee un libro en el bus, en el metro y de un momento al otro uno se olvida, uno se olvida algunas veces de comer, de los niños, y es ese retorno que es muy fuerte porque si uno se olvida eso quiere decir que uno ha salido de la realidad, y ese es un evento muy importante, el poder salir de su realidad y solo la literatura que puede hacer eso, las series de televisión o el cine no pueden.

- ¿Es difícil emprender un nuevo reto literario, como lo es escribir una nueva novela, tras publicar una serie de libros de gran éxito internacional?

No pues de hecho es chistoso porque mi reacción es la misma sin importar lo que sea, porque de hecho yo tuve novelas, cuando era joven, que fueron rechazadas por todos los editores y eso no me desanimó. Yo me sumergía nuevamente y yo lo intentaba, y ahí dentro encontré la energía para hacerlo, y de hecho es algo que es importante para mí porque eso me ha permitido comprender que yo era un escritor, me permitió entender que escribir es algo vital para mí, que la escritura es vital para mí.

Eso ha sido muy útil para el éxito que ha llegado después, porque me doy cuenta que el éxito del libro. Es decir, si ha ido bien o no tan bien es igual para mí, mi emoción es la misma, es el placer de la escritura y de hecho eso me protege. No es el éxito lo que me produce ganas de escribir, ni es lo que me mantiene escribiendo, yo escribo porque no puedo vivir sin la escritura.

- Para usted, ¿Cuál es el estado actual del género de la novela negra?

Es un género muy popular y está muy bien posicionado. Es un medio de reunir a la gente, lo cual encontré y eso es muy chévere porque uno descubre también países, uno comienza a leer ciertos novelistas que son autores de otros países, encontré varios que son de Islandia y lo encuentro muy chévere porque justamente descubro más al mundo, y es uno de los elementos para mí más importantes de poder descubrir algo nuevo a través de un libro y que no estoy solo. La literatura negra, encuentro yo, que tiene un rol de embajador del país que representa.

- ¿Qué tanto cree que la literatura pueda afectarse en estos tiempos de múltiples pantallas y altos consumos de productos audiovisuales?

Sí, la literatura tiene una competencia importante y es por eso por lo que hoy más que nunca hay que recordar a las personas su importancia. La literatura tiene algo único y formidable. Yo creo que todo el mundo, y de hecho la gente no se ha dado mucha cuenta que la literatura tiene una fuerza increíble que el cine no tiene.

Todo el mundo cuando lee un buen libro, un libro que a usted le importa, es mucho más fuerte que el cine, que la serie de televisión y luego el tiempo que transcurre en un bus para ir al trabajo, es un tiempo que, cuando uno lo utiliza para leer un libro en lugar de pasar su tiempo mirando Instagram o internet, es un tiempo que de un momento al otro se vuelve precioso, y es la literatura que convierte ese tiempo libre en un tesoro.

- Su mamá fue librera. ¿Qué tanto influyó esto en sus deseos de dedicarse a la escritura? ¿Cómo ve la función de los libreros en estos tiempos de plataformas digitales?

Si, me inspiro mucho el hecho que mi madre fue librera, me inspiro el mundo de los libros a tener la pasión del libro y estoy seguro de que hay un vínculo desde la infancia que me dio las ganas de leer y luego de convertirme en escritor, sobre todo porque yo amaba leer, así que creo que eso que me trasmitió mi madre fue la pasión de leer y luego de escribir y dar un salto a escribir novelas.

Pienso que el papel de librero es más importante que nunca, las plataformas digitales hoy no pueden reemplazar a las librerías porque las plataformas digitales te pueden hacer leer libros que ya leíste, si usted leyó esto, ahora lea esto y esto, yo lo encuentro chistoso. En cambio, que los libreros le permiten a usted salir de eso, permiten sobrepasar los libros ya leídos y pasar a otros, y creo que es muy importante cuando usted está dentro de una ciudad, usted siente ganas de leer de ir a una librería.

Las plataformas pueden ser útiles para la gente que es discapacitada o que no se pueden desplazar, es cierto que para esos casos ayuda pero en los otros casos, se debe ir a la librería, es muy importante. 1

- ¿Ha cambiado su forma de escribir con el paso de los años y la cantidad de libros que ha editado?

En mi ritual no ha cambiado, la forma de trabajar no ha cambiado, la pasión de trabajar no ha cambiado y la forma de imaginar y de ponerme frente al libro no ha cambiado. Por el contrario, evidentemente que con el tiempo que pasa y la experiencia, mi técnica a evolucionado de ese lado, afortunadamente si ha cambiado, pero a eso que concierne a los sentimientos, a eso que me hace escribir, no.

- Le gustaría que más de sus obras se convirtieran en piezas para la creación de series de televisión o largometrajes de cine?

Me da placer ver la adaptación es una aventura divertida y placentera, luego no es una obsesión. Si se hacesería muy bueno, yo me uniría, pero si no, no es algo grave, no es una obsesión.

- Como lector, ¿Qué libro lo ha acompañado en estos últimos tiempos?

Recientemente mencioné un libro que me gusto mucho ‘1793’ de Niklas Natt och Dag. Es un escritor sueco que cuenta Estocolmo 1793 en una investigación un libro muy poderoso que me recuerda mucho ‘El Perfume’ de Süskind. Así que yo lo recomiendo mucho es un libro que me ha marcado mucho.

‘El enigma de la habitación 622’ es la última novela del escritor Joël Dicker.