Cultural


Jorge Drexler y su gran anhelo de conocer Cartagena

El cantautor uruguayo hará parte de la edición virtual del Hay Festival Cartagena hablando sobre el quehacer musical en tiempos de pandemia y aislamiento social.

COLPRENSA

26 de enero de 2021 10:51 PM

“Es una pena habérmelo perdido. Me hacía gran ilusión el poder ir y conocer por fin Cartagena, más con un festival de esta trayectoria”. Es lo primero que recalca Jorge Drexler desde su estudio de grabación en Madrid, sobre su participación en la edición 2021 del Hay Festival Cartagena, evento que este año será virtual.

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Dos ciudades colombianas siguen siendo un secreto que el cantautor uruguayo, quien quiere pronto poder descubrir. Por un lado Cartagena, y por el otro lado Cali, con toda su riqueza cultural, desde lo musical, literario hasta lo cinematográfico.

Pero reconoce que vivimos tiempos atípicos en los que la tecnología ha permitido que eventos como el Hay Festival avance desde lo digital, en el cual participará este jueves en una charla junto al escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez.

Drexler, ganador de un Premio Oscar, habló sobre su participación en este festival, así como el quehacer musical en tiempos de pandemia y aislamiento social.

ENTRE CANCIONES

-En su proceso creativo, ¿Qué es primero: letra o música?

En la primera parte de mi carrera prioricé la música antes que el texto, no que fuera más importante, es que me salía primero. Los primeros cuatro o cinco discos nunca escribí la letra antes que la música. Llegué al punto de buscar un letrista que me ahorrara ese trámite (risas), porque nadie me explicó que era tan difícil escribir letras, lo sigue siendo difícil para mí.

En el álbum ‘Eco’ fue la primera vez que escribí canciones partiendo del texto, y una de ellas era una canción que se llamaba ‘Guitarra y voz’, con un ejercicio de métrica abierta más relacionada con el rap. Al mismo tiempo, en el mismo disco, está la canción ‘Milonga de un moro judío’, escrita de manera contraria.

-Aunque el Hay Festival será virtual, es una forma de volver a Colombia...

He tenido la fortuna de trabajar mucho en Colombia, no sólo en las giras de concierto, también hice allí un disco completo, ‘Bailando en la cueva’, junto a Mario Galeano, un músico colombiano que cambió el rumbo de mi música. Me acompañaron grandes músicos en ese proyecto, incluso algunos de Palenque.

-¿Cuáles son en la actualidad sus principales influencias artísticas?

Lo que uno quisiera que le influyera musicalmente no termina por influirle. Muchas veces hablamos de nuestras influencias cuando realmente tan sólo son el relato de nuestros deseos en voz alta. Quizás terminas con influencias de cosas como canciones que escuchaste de niño rumbo al colegio.

De niño, cuando estudiaba piano clásico y entendí que se podía cantar y tocar el piano, la primera canción que canté fue ‘Un millón de amigos’ de Roberto Carlos. Esos acordes han quedado como un sello en mi raíz emocional y vuelvo siempre a ellos.

RECUERDOS CON SHAKIRA

-¿Ha vuelto a trabajar con Shakira?

Yo la conocí en un festival en Buenos Aires para su fundación. Más adelante recibí una llamada de su oficina, pero mi hijo acababa de nacer y cuando me ofrecieron trabajar con ella, no podía, pero insistieron tanto que trabajamos una primera canción a distancia. El resultado les gustó y a la semana volvieron a insistir para que yo viajara.

Fue mi mujer, en un acto de valentía que la ennoblece, entendió que era importante para mí irme una semana a Bahamas y trabajar una semana con Shakira. Mi trabajo consistía en la escritura de letras, ofreciéndole opciones de letras y rimas posibles.

Así participe en una buena cantidad de canciones con ella, junto a una coautoría con Gustavo Cerati, lo cual no olvidaré, porque la música era de Gustavo y yo le puse la letra.

ARTE EN PANDEMIA

-¿Cómo ha sido el desarrollo creativo en la pandemia?

Creo que he pasado por distintas fases durante la pandemia, como he visto que le ha pasado a muchos. En los primeros meses en la parte más dura del aislamiento, pase dos meses sin pasar por la puerta de la calle de mi casa, sin sentir la necesidad de escribir más, luego de escribir y presentar ‘Codo a codo’, que la compuse en Costa Rica en los primeros días de marzo, pero luego no sentía que podía escribir.

Venía de una gira de tres años con más de 160 conciertos, por lo que en una primera instancia quería quedarme quieto en casa. Poco a poco, cuando se empezó a normalizar en algo la situación, pude salir a trabajar y poco a poco generar un repertorio.

Me ha resultado diferente escribir en pandemia, no tiene mucho qué ver con lo que antes escribía. Es la sensación fuerte de que tengo muchas cosas que contar, porque esta es una situación que está marcando a toda la Humanidad casi como ninguna otra cosa, porque seremos la generación que pasó por una pandemia.

Pero todo lo que estás ocurriendo es difícil de contarlos. Tenemos muchas ganas de relatar esta experiencia tan traumática y de repente no queremos ni siquiera escuchar hablar de ello.

Tengo mucho repertorio y una serie de colaboraciones que esperemos empezar a mostrar en los próximos meses.

-¿Cómo es su relación con la literatura?

No soy un literato, no tengo una formación en ello, porque yo estudié medicina, tan sólo soy un lector apasionado que de golpe se entusiasma con un autor o un tema y empieza a leer de manera compulsiva. Quizás lo más cercano es el aprendizaje entre la métrica poética y la métrica de la canción. He ido profundizando para entender muchas cosas, no sólo de la literatura, también de la identidad.

Yo no soy un poeta, ni siquiera un músico. La canción es un género compuesto, híbrido, que no es literatura, ni música. No digo que Bob Dylan no se merezca el Premio Nobel de Literatura, por que lo que el hace es poesía, pero la canción tiene otros códigos, en las canciones es difícil determinar qué es qué.

A veces siento que no logró diferenciar entre lo que es texto y es música. La canción es un género de géneros combianos pero a la vez de género propio que no sé explicar bien.

Para un autor, si tiene problemas con la letra, siempre recomiendo mirar la música y viceversa, porque existe una interacción profunda que no se explica fácilmente. La canción es una sola, no tiene dos partes y está formada por una relación antiquísima entre la palabra y el sonido.

-¿Qué espera de su participación en el Hay Festival?

Espero aprender mucho de Juan Gabriel Vásquez, quien fue primero un escritor que admiro desde que leí ‘Historia de Costaguana’ y luego conocerlo. He tenido la suerte, que no es habitual, que es conocer al alguien que admiro, tener su amistad. Además, que una persona que admiras como escritor, también admires como persona.