Los objetos de Adriana Ramírez

29 de abril de 2010 12:01 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

A las 6 de esta tarde en Bellas Artes, se inaugurará la muestra de dibujos espaciales y esculturas en alambre, de Adriana Ramírez. A las 6 de esta tarde en la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (Salón Pierre Daguet), se inaugurará la exposición de la artista Adriana Ramírez. Con un detallismo perfeccionista e intimista, Adriana Ramírez nos entrega estas 23 obras realizadas en alambre, papel y resina, de su serie “Sin encajes ni porcelanas”. Uno de los logros de esta obra, además de su rigor técnico y estético, es que permite ser algo más que un dibujo espacial, transparente y sugerente: el espectador completa el aparente vacío de estos pequeños objetos y vestiduras elaborados de manera perfecta. En estos dibujos espaciales, ella sustrae texturas, colores y planos en general, la línea del dibujo queda suspendida conteniendo el espacio; invitando al observador a recorrer detenidamente con la mirada y a reparar en los detalles de esos objetos comunes y su belleza. La obra integra un espacio íntimo: los zapatos, el corsé, la cachucha, etc. La artista además de entregarnos esos objetos en alambre, construye un nuevo espacio al dibujarlos sobre papel. Cada ser tiene la memoria de sus objetos que cumplen un destino a través de nuestros sentidos. “Adriana Ramírez toma estos objetos, los construye, dibuja y representa en el espacio apelando a la relación que subyace entre objeto, acción y sujeto, y remueve información, materia y función, ello para crear vacíos no inertes y enunciados abiertos que el espectador puede completar cuando tiene al frente una de sus obras”. La artista ofrece tres experiencias: una sobre la línea, otra sobre la idea de superficie y otra sobre el objeto: “La línea no existe en la realidad como ente independiente”, explica Ramírez. “Esta se constituye a través de planos y del efecto de la luz sobre la materia. En el dibujo, es en el único lugar donde la línea se experimenta como tal. En obras como Sombrilla, la línea se trae de vuelta a la realidad ya que en ese lugar donde solía existir el trazo sobre el papel -el dibujo-, queda el vacío y la línea es reconstruida con planos mediante un lenguaje escultórico –en tres dimensiones- a una minúscula escala”. De esta manera, Adriana Ramírez hace evidente e invita a reflexionar sobre la manera en que experimentamos y memorizamos los objetos, herramientas que hacen posible nuestro día a día y sobretodo en sus posibilidades estéticas. En nuestra memoria y en nuestro cuerpo está grabada una interface con cada objeto por la manera como hemos aprendido a utilizarlos. Vemos el plato y entendemos que la acción inmediata es servir, vemos la silla e intuimos que la acción correspondiente es sentarse.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Cultural

DE INTERÉS