“Mi mamá me decía, tú vas a ser presidente o presidiario”, Rubén Blades

09 de noviembre de 2019 01:40 PM
“Mi mamá me decía, tú vas a ser presidente o presidiario”, Rubén Blades
Rubén Blades. // COLPRENSA

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El Teatro Pablo Tobón de Medellín recibió a Rubén Blades, quien protagonizó una extensa charla que a la vez se quedó corta a la hora de hablar de su vida, sus ideas políticas, el contexto social, la actualidad de la música, así como de algunas de sus grandes canciones.

Sus relatos son tan fascinantes como las obras maestras que ha realizado durante sus ya 50 años de carrera artística. Panameño, abogado de Harvard, nunca ha tenido pelos en la lengua a la hora de decir las cosas con honestidad, lo que le ha valido la censura en Estados Unidos al ser señalado como comunista, pero también censurado en Cuba por una frase en una de sus canciones donde siguiere la salida de Fidel del poder.

Durante casi dos horas mantuvo al público cautivo con lo que parecían divertidas anécdotas, pero que en el fondo eran profundas reflexiones sobre los hechos más sobresalientes de las últimas décadas en el mundo.

Un buen preámbulo para sus conciertos en Colombia, este sábado en Medellín y el próximo viernes en el Movistar Arena de Bogotá, junto al estreno este domingo en el Canal Caracol de su documental ‘Yo me llamo Rubén Blades’, del cual afirma que no lo ha visto: “No lo he visto porque me van a preguntar si me gustó, pero no entienden que el objetivo de ese documental no es que me guste a mí”.

RUBÉN EN CLAVE

-Ser Panameño: Soy de un país que tiene costas en ambos lados, lo que fue determinante, por lo que siempre doy gracias de haber nacido en Panamá, por muchas razones, en especial, porque teníamos acceso a las ideas que fluían de ambos lados del mundo. Eso se tradujo en la música, porque teníamos acceso que llegaba de todas partes.

-Inmigrante: Soy inmigrante, hijo de inmigrantes, nieto de inmigrantes porque mi familia llegó de todas partes a Panamá. Mi abuela venía de familia vasca, quien tuvo a mi padre en Santa Marta. Mi madre llegó de Cuba de madre gallega y su padre estadounidense, mientras que mi abuelo paterno era inglés. Toda esa gente terminó en Panamá.

-Blades estudiante: Yo me quedé en la escuela en tres materias. Fracasé en matemáticas, música y educación artística.

-Herencia artística: La recibí de mi madre porque ella era cantante, mucho mejor de lo que yo jamás seré. Fue pianista y fue actriz trabajando en las novelas de la radio Panamericana, por lo que de ella también recibí la inspiración para ser actor.

-En el 73 mi familia salió de Panamá por un tema relacionado con la dictadura y yo me graduaba en el 74 pero no fui a mi graduación, siendo el primero de mi familia en graduarme de la universidad, y era el sueño de todos en la casa, la graduación. Ya en Harvard, me di uno de los gustos más grandes de mi vida, que mi mamá allí pudo verme graduar.

-Inicio de la escritura: Yo empecé escribiendo cuentos cortos, a los siete años ya estaba escribiendo, participando en torneos literarios para niños. Siempre me gustó escribir, pero creo que eso es una consecuencia de haber aprendido a leer gracias a mi abuela, por lo que me interesaba crear mis propias fantasías.

-9 de enero de 1964: Fue a los 15 o 16 años que escribí la canción, siempre reaccionando a eventos que ocurrían alrededor mío. Ese día, estudiantes fueron a izar la bandera en la zona del Canal, porque la ley indicaba que la bandera de Panamá y Estados Unidos, tenían que ser izadas a la vez, pero esa vez, no estaba la bandera de Panamá, y los estudiantes fueron a ponerla, pero se presentó un problema, la bandera fue rota, los estudiantes golpeados y salieron de la zona del Canal que en ese momento era casi una colonia estadounidense. El resultado fueron 21 muertos y más de 500 heridos.

Fue un momento clave. Muchos de nosotros, que éramos pro Estados Unidos que era nuestro modelo, pero esos hechos fueron un despertar que nos hicieron hacer muchas preguntas, no sólo sobre nuestra relación con Estados Unidos, también lo que ocurría dentro de dicho país. Todo esto sin abrazar ideologías, no necesitas eso al igual de no necesitas ser miembro de una iglesia para ser espiritualmente responsable.

Todo esto me molestó tanto que escribí ‘9 de enero’, que era un poema al cual le puse música para extenderlo más.

-Enfermizo: Yo siempre tuve la sensación de que me moriría joven. Cuando aparecía una nueva bacteria o enfermedad, llegaba al barrio y preguntaba dónde vivía yo, porque siempre me daba de todo a mí primero.

-Por qué ser abogado: En ese tiempo las opciones eran ser arquitecto o ingeniero, pero no tenía opción por las matemáticas, también médico pero no voy bien con la sangre, por lo que me quedaban las leyes y era algo que me interesaba, porque justicia, pero venía de papás músicos, pero siempre se tuvo la idea de buscar la educación para tener un mejor futuro.

-Pobreza: Siempre ha existido el rumor que dice que mi familia tenía dinero. De chico, te das cuenta que hay gente que tiene cosas que uno no tiene, como televisor o tocadiscos, que nosotros no teníamos. Un día le pregunté a mi abuela, “¿nosotros somos pobres?”, y ella me dijo: “Nosotros no somos pobres, lo que pasa es que no tenemos dinero”.

-Rumbo a Nueva York: Mi mamá tenía mucho temor de que terminara metido en líos y tenía un hermano que trabajaba en una aerolínea y tenía acceso a pasajes baratos, por lo que salió la oportunidad de un pasaje a Nueva York por 20 dólares, que era mucho dinero pero que se podía pagar. Mi mamá me decía, tú vas a ser presidente o presidiario.

-Hipocresía: Hay gente que me dice: ‘Rubén, tú eres un hipócrita. Tú hablas de los gringos y vives allá’. Le digo a la gente que mire un diccionario y lean la definición. El hipócrita no dice lo que piensa, el hipócrita disfraza sus sentimientos y su intención para no perjudicarse.

-Donald Trump: Ese tipo no representa a Estados Unidos, sino Bruce Springsteen y toda la gente que yo conozco que es correcta, gente que trabaja.

-Trabajo con Ray Barreto: Al graduarme me fui a La Florida con mi familia que la estaba pasando mal y llamé a La Fania, porque ya me habían grabado un par de canciones, pero me dijeron que no había trabajo, que sólo había una bacante en correos que pagaban 125 dólares a la semana y acepté. Con el tiempo, se dio la oportunidad con Barreto que con su orquesta se había quedado sin cantantes. Acepté entrar a la orquesta pero no renuncié al correo, porque un sábado la orquesta me pagaba 38 dólares y a veces tocábamos dos veces a la semana, por lo que no dejé mi correo. Se pagaba muy mal en ese tiempo, a Ray Barreto no le pagaban lo que merecía.

-Rompe relaciones con La Fania: Me fui porque básicamente no le pagaban a la gente. Que la familia de Lavoe y Riviera no sean dueñas de su obra es absurdo.

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