Cultural


Óscar Acevedo, virtuoso del piano

KENDRY SERRANO

11 de octubre de 2014 12:02 AM

El Maestro Óscar Acevedo formalizó su amor por la música y en especial por el jazz  cuando ya era un adulto. Mientras estuvo en el colegio no tuvo formación musical.

Pasó por varias carreras universitarias en Colombia antes de decidirse por estudiar aquella pasión que nació en su corazón desde muy niño. Estudió en Berkeley School of Muic y lleva más de 30 años alagando y construyendo la escena del jazz en el país. Por eso es el artista homenajeado de la quinta versión del Festival Voces  del Jazz.Su especialidad es el piano, instrumento por el que roba algunas horas a su familia y a su agenda  como profesor en la Universidad de los Andes y columnista de música para el periódico El Tiempo. A través de él deja que la libertad del jazz  fluya al lado de sus propuestas estilísticas que combinan el folclor colombiano con su formación académica en el jazz. Ha sido productor de música para cine y televisión, y actualmente tiene un cuarteto con tres  jóvenes destacados en este genero.

¿Cómo nace su amor por el jazz?

Yo crecí en un hogar musical en Bucaramanga. Mi mamá se sentaba a tocar piano en las tardes, tocaba boleros de Agustín Lara y tangos. Entonces de ahí surge ese primer contacto con  la interpretación, con el placer de sentarse a hacer música en una tarde tranquila en un pueblo intermedio. Y a través de los pocos concertistas que visitaban Bucaramanga en mis años de infancia a los que mis papás me llevaban, empecé a conectarme con la idea de hacer música.

¿Cómo define la música ?

Realmente la veo como un oficio, como una artesanía, como la labor de un carpintero o de un joyero que se sientan a ser su joyas o se sientan a hacer su carpintería día a día para pulirla, tallarla y  cambiarle cosas.

¿Cuáles son esos artistas a los que siempre recurre?

Como pianistas he tenido iconos de la segunda  mitad del siglo veinte  como Chick Corea , también a Herbie Hancock, inventor del funk, en la parte de guitarras, Alber King y Muggsy Spainer en la trompeta.

¿Cómo ha sido su peregrinaje en el jazz ?

He tenido diferentes etapas. En los 80' y 90', estuve muy involucrado con la fusión, después pase a explorar  un período más acústico, sin usar ningún aparato eléctrico a excepción de los amplificadores .  También pasé por el free jazz durante mi periodo escolar en Boston, el Latín jazz para mi también es un referente fundamental, pues toda la riqueza rítmica del Caribe  es una de las bases a las que yo más me he acogido para componer mi música .

¿Cómo ha sido la experiencia de producir música para cine y televisión ?

A mí me parece interesante. Siempre es un reto y la escena es un medio de expresión para el músico, en la medida en que yo logre una buena banda sonora  ya sea para una película, para una obra de teatro o para un musical, se va a conseguir un resultado satisfactorio para todas las partes. Hay que acudir a una serie de herramientas para saber dónde es el romance, dónde es suspenso, en qué parte es la alegría, elementos que juegan un papel importante en la música escénica. Sin embargo, prefiero el contacto con el publico porque es muy constructivo, en el estudio de grabación no tiene uno publico que lo anime, entonces aveces uno no logra transmitir lo mismo que transmite cuando hay un diálogo con el público

Su experiencia como columnista

Fue una oportunidad  que surgió de manera espontanea porque tenían en El Tiempo la necesidad de un columnista de música y me pidieron un ensayo. Entonces yo mandé una columna y luego me pidieron otra y luego me dijeron, listo quédese. Escribo sobretodo del área de música en vivo, no escojo tantos discos ni grabaciones, precisamente porque son un tipo de manifestación distinta a la real, a lo que es un músico subido en un escenario tacándole a un público. Sobretodo escribo  de jazz, de la música clásica y aveces música tropical.

¿Qué significa para su música haber nacido en Colombia y haber tenido la oportunidad de haber estudiado en Berklee?

Trato de acudir a lo autóctono nuestro porque lo otro ya lo están haciendo muy bien gente de afuera, entonces no creo que pueda hacer un aportes haciendo música al estilo americano, sino acudiendo a los ritmos colombianos, yo exploro con joropo, con pasillo, con cumbia , con bambuco, con música del pacifico, intento tomar eso ritmos y ponerle mis conocimientos y tratar de hace como una integración de cultura.

¿Cómo podemos definir la escena del jazz en Colombia ?

Tiene un crecimiento innovador, realmente es una de las épocas más ricas de la música en general, las orquestas sinfónicas y los músicos. Han surgido una generaciones interesantes, explorando con diferentes formatos no solo con el jazz sino con la música popular. Están llegando músicos formados afuera y acá a aportar calidad, hay gente que tiene buen nivel instrumental y toca a nivel  profesional.

¿Cómo es la experiencia de compartir escenario con un grupo de jóvenes como lo son Raul Platz  y Gina Savino? 

Muy enriquecedor y al mismo tiempo representa un reto  porque somos de dos generaciones diferentes y eso nos ubica en momentos de la vida distintos.  Entonces se mezcla esa intención de explorar que tienen ellos, con ese rigor que tengo yo para que las cosas sean concretas, puntuales, y muy claras con el público. Eso nos da una lectura mucho más amplia de la música.

¿Qué preparó para el concierto de clausura del Festival Voces del Jazz ? 

Incluimos de todo, una zamba, un joropo, un bambuquito, todo con la óptica del jazz, un bolero muy lindo en versión falmenca . Obviamente tocaremos noches de Cartagena con arreglos en bosa nova  y vamos a presentar una parte instrumental y una parte vocal. En la voz estará Gina Savino, en los instrumentos estarán Juan Camilo Arzola, en la bateria, Julian Gómez  en el bajo y el saxofonista Ricardo Narváez.

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