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Amanda Coneo, con el voleibol en su corazón

La cartagenera, nacida y criada en el barrio Torices, fue una de las más destacadas de la Selección Colombia que participó en el Preolímpico de Voleibol Femenino. Tiene grandes sueños.

CARLOS CABALLERO VILLA

12 de enero de 2020 12:00 AM

Amanda Coneo tiene la frente en alto porque sabe que tanto ella como sus compañeras dieron todo por lograr el objetivo de clasificarse a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

En el Preolímpico de Voleibol Femenino, realizado recientemente en Bogotá, se vivieron días felices, llenos de expectativa, de gozo y de mucha esperanza, pero al final una sensación de tristeza quedó en la tricolor porque el sueño de ir a las olimpiadas no se pudo hacer realidad.

Amanda, cartagenera de nacimiento, fue una de las guerreras de Colombia que dejó hasta la última gota de sudor en la cancha para conseguir la meta.

Las victorias contra Venezuela y Perú, ambas con gran categoría, alimentaron la esperanza aún sabiendo que el último cotejo, ante Argentina, las cosas no serían fáciles.

Colombia ganó el primer set ante Argentina 25-16 para sorpresa de todos, pero después se vino a menos, cedió terreno y cuando quiso despertar ya todo estaba servido para Argentina, que ganó los tres sets siguientes 25-21,25-26 y 25-23 para hacerse el cupo a Tokio.

“Había mucha expectativa, queríamos ganarnos ese cupo a Tokio, pero no se pudo. Hay que seguir trabajando, llevamos un proceso muy interesante como equipo, estamos muy contentas porque el trabajo ha sido productivo y pienso que vendrán cosas mejores”, dijo Coneo, de 23 años, oriunda del barrio Torices.

Le duele el corazón, como deportista de alto rendimiento no le gusta perder. “Siempre deja un sinsabor no clasificar a Tokio, pero creo que Dios tiene grandes cosas para nosotros en un futuro, hay que pensar desde ya en los Olímpicos de París 2024. Es un reto grande y vamos a hacer realidad ese sueño”.

¿Cómo analiza lo que sucedió en el juego definitivo ante Argentina?

- La verdad no teníamos ese ritmo de competencia que traía Argentina, que antes de jugar el Preolímpico venía de participar en la Copa Japón, en la que enfrentaron a los 11 mejores equipos del mundo. Eso marcó la diferencia.

¿Cree que pudieron hacer un poco más en la cancha?

- Estoy orgullosa de mis compañeras, aunque muy dentro de mí siento que cada una de nosotras debió dar un poco más porque estuvimos bastante cerca, vamos por el camino ideal, somos jóvenes y tenemos un gran futuro.

Lo mejor de este Preolímpico...

- Ver al público emocionarse tanto con las presentaciones de nosotras fue lo máximo. Esas son buenas señales para el voleibol, hay que seguir esforzándose por darlo todo para que este deporte siga creciendo en Colombia.

¿Qué recuerda de sus inicios?

- Todo nació gracias a mi hermana Gabriela porque me tocaba esperar que ella terminara de entrenar, de repente me comenzó a gustar, fui sintiendo amor por el voleibol. Siento que he logrado muchas cosas con este deporte, pero quiero ir más allá.

¿ Cómo ve el voleibol de Bolívar?

- Con gran potencial. En los pasados Juegos Nacionales, en los que no participé porque no pude conseguir el permiso de mi club, las muchachas volvieron a demostrar de que están hechas. Nos hemos esforzado mucho para estar viviendo estos momentos. Bolívar viene siendo campeón hace rato en voleibol gracias a todo el cariño y amor con el que entrenamos cada una de nosotras. Me llena de mucha alegría representar bien a Bolívar.

¿Qué sigue ahora para usted?

- Me integraré de una a mi equipo Racing Cannes de Francia, desde este 14 de febrero juego partidos de la Liga. Comienza el año muy movido, estoy contenta porque esto es lo que me apasiona y quiero seguir dándolo todo en la cancha y crecer en este deporte.

Siempre grande

Coneo exhibe un gran potencial ofensivo y defensivo siempre. Juega el voleibol con entusiasmo, entrega, dedicación. Ama y siente lo que hace al ciento por ciento.

Entre sus cualidades, Amanda muestra un gran salto, se eleva por los aires y la mano alcanza los 3 metros con 15 centímetros para rematar el balón, despegándose del piso unos 71 centímetros. Su remate es demoledor.

Además es una líder natural, no le tiene miedo a nada en la cancha y siempre está dispuesta a jugar para el equipo.

Gracias a esa calidad en su juego se metió a la afición del voleibol colombiano en el bolsillo. Tiene casta y ya ha sumado experiencia internacional en las ligas de Perú e Italia, esta última la más competitiva del mundo.

Mide un metro con 77 centímetros, pesa 63 kilogramos, estudia cuarto semestre de psicología y lleva al voleibol en su corazón. Sí. Amanda Coneo dará todo para seguir siendo grande en el deporte de sus amores.