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¿Cómo cuidan la salud los deportistas recreativos?

Marlon Herrera falleció durante un partido, el 2° caso en menos de un año en Cartagena. El deportólogo Nelson Padilla explica cómo reducir los riesgos.

GABRIEL JAIME GARCÍA GARCÍA

29 de noviembre de 2021 12:00 AM

Aunque sus conocidos aseguran que gozaba de buena salud, el exfubolista profesional Marlon Herrera falleció el pasado sábado 20 de noviembre mientras disputaba un partido de fútbol en una cancha del barrio El Rodeo, en Cartagena.

La noticia tomó por sorpresa a todo su entorno y a personas vinculadas al fútbol aficionado de la ciudad, pues Herrera siempre se mantuvo activo tras su retiro.

El exjugador de Real Cartagena, América de Cali, entre otros, se desplomó tras terminar el primer tiempo de un partido y los médicos no pudieron hacer nada para reanimarlo.

Es un caso que se suma a la extensa lista de muerte súbita en el deporte, el segundo que ocurre en las canchas de Cartagena en menos de un año.

Bernardo Rafael Blanco Tuirán murió también en una cancha de El Rodeo en diciembre de 2020. El hombre, de 54 años, disputaba un partido cuando sintió un fuerte dolor en el pecho y se desplomó.

“Estaba jugando el deporte que más le apasiona. Entró a jugar faltando 10 minutos para terminar el partido y metió el gol del triunfo. A él solo lo metían cinco minutos, pero esta vez cuando lo iban a sacar se lesionó un jugador de su equipo y le tocó seguir. Le lanzaron un pelotazo, salió corriendo en busca del balón y se fue al piso. Lo intentaron reanimar, pero no se pudo”, explicaba entonces su sobrino Arnold Gómez Blanco.

¿Por qué ocurren estos casos, son similares a los de los deportistas profesionales que sufren el síndrome de muerte súbita y qué se puede hacer para prevenirlos?

Para el médico deportólogo Nelson Padilla hay factores que incrementan el riesgo de padecer ataques cardíacos durante la actividad física en deportistas recreacionales o aficionados.

Explica que, por lo general, se trata de personas de edad media, entre los 35 y los 50 años, que participan en campeonatos de barrios y no se someten a una asesoría médica previa para diagnosticar o controlar patologías como la hipertensión, el sobrepeso y la obesidad, que hacen que el organismo no tolere de la mejor manera el esfuerzo físico.

Dice que este tipo de personas suelen ser lo que llama “deportistas de fin de semana”, es decir, que participan en campeonatos sin tener una actividad física durante la semana que les permita estar preparados para afrontar los esfuerzos.

“El resto de la semana están muy sentaditos en la oficina. Ese tipo de personas, aunque se llamen deportistas recreativos, desde el punto de vista de la condición médica son sedentarias, porque tienen muchos más días inactivos. Hay un detalle a tener en cuenta en todo deporte, sea recreacional o aficionado, y es que la persona debe tener una condición física que le permita desempeñarse y practicarlo con seguridad.”, explica.

Señala que hay deportes como el fútbol o el sóftbol, en Cartagena, que la gente suele practicar desde la niñez o la juventud y por lo tanto se cree que están en condiciones para seguirlo haciendo en edades más avanzadas a pesar de factores de cada persona que pueden conllevar a riesgos de salud.

“A veces se interpreta que como viene practicando un deporte se va a estar siempre en condición, independientemente de que adquiera un hábito sedentario o problemas de sobrepeso, cardiológicos, de colesterol, diabetes, etc, y no se contemplan los eventos negativos que estos pueden provocar en la salud con el esfuerzo físico”.

Por eso, recomienda a toda persona que acumule por lo menos 6 meses de inactividad física a realizarse un examen médico antes de retomar la práctica de un deporte, sin importar que no exista ninguna sintomatología ni enfermedad.

También a los deportistas recreativos y aficionados más activos, en especial a los mayores de 35 años, les aconseja realizarse un chequeo médico aunque sea una vez al año.

Sin síntomas

El deportólogo Nelson Padilla explica que el síndrome de muerte súbita, frecuente sobre todo en deportistas de alto rendimiento, ocurre de manera inesperada y sin síntomas que alerten del peligro. Pero señala que la mayoría de los casos de fallecimientos de deportistas recreacionales no ocurren por este síndrome sino por infartos causados por otros padecimientos no controlados, el abuso en el consumo del licor, malos hábitos de alimentación, entre otros. “A ese tipo de personas le puede dar un infarto incluso sin hacer deporte, aunque el esfuerzo deportivo sí puede ser un detonante para que se acelere la aparición del problema cardíaco”, dice.

Deporte y alcohol

Hace parte de la cultura caribeña combinar un partido de fútbol o sóftbol con cervezas o bebidas con alcohol. Es una mala práctica que pone en riesgo la salud, explica Nelson Padilla.

“Todos los tóxicos como el alcohol, el cigarrillo y las drogas tienen una influencia negativa en el cuerpo. La recomendación es que si consumió licor no haga deporte al día siguiente porque los efectos siguen presentes. Si sale a jugar después de haber amanecido tomando licor está dando papaya para que le suceda algo, desde un síndrome de muerte súbita hasta eventos como una crisis hipertensiva, una arritmia cardíaca leve, etc.”.

“Hemos tenido muchos casos, la mayoría con personas de edad media, que tuvieron un desenlace fatal, casi siempre de origen cardíaco, porque nunca se hicieron un control médico deportivo para verificar cómo estaba su salud”, añade.

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