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Érica Castaño, la historia de una paratleta “a prueba de balas”

La antioqueña fue la abanderada de Colombia en la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

EFE

27 de agosto de 2021 08:00 AM

La paratleta colombiana Érica María Castaño Salazar ya mira a París 2024 tras quedar cuarta este viernes en la final de lanzamiento de disco en los Juegos Paralímpicos de Tokio, en una muestra más de su voluntad a prueba de balas.

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Castaño, abanderada de Colombia en los Paralímpicos que se celebran en la capital nipona, realizó desde su silla su mejor marca personal hasta la fecha en la final de lanzamiento de disco categoría F55, con 23,98 metros.

La deportista de Medellín, de 35 años, se sitúo momentáneamente en el segundo puesto de la prueba disputada con un intenso calor en el Estadio Olímpico de Tokio y sin espectadores debido a la pandemia, pero finalmente terminó por detrás de la china Feixia Dong, la letona Diana Dadzite y la mexicana Rosa María Guerrero Cazares.

Nos habíamos preparado para estar en el primer lugar, pero bueno, hubo circunstancias que no fueron favorables y ya llegará mi momento de desquite”.

Érica María Castaño Salazar.

Aunque admitió estar “un poco triste”, también aceptó su cuarto puesto “con resignación y con amor”, al considerar que su trabajo “sigue valiendo mucho”.

Castaño, campeona del Mundial de Atletismo Paralímpico en Dubai en 2019, repitió en Tokio la cuarta plaza que consiguió en los Juegos de Río en 2016, y su nuevo objetivo ya está fijado en los Paralímpicos que se celebrarán en París dentro de 3 años.

La lanzadora planea “trabajar mucho más fuerte que hasta ahora” con vistas a mejorar sus marcas en París, lo que supondrá para ella “el día de la revancha”, y aprovechando que la distancia hasta los próximos Juegos se ha acortado al quedar retrasado Tokio 2020 por la pandemia.

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La deportista colombiana, que trabaja como abogada especialista en derecho procesal penal, quedó en silla de ruedas a raíz del disparo que recibió durante un tiroteo en un centro comercial de Medellín en 2008, cuando tenía 23 años.

Cinco meses antes, su hermano mayor Carlos, quien también ha representado a Colombia en los Paralímpicos, sufrió una lesión similar que le dejó cuadripléjico tras ser alcanzado también por una bala perdida en otro incidente con armas de fuego.

Castaño relata que fue consciente de que iba a quedar en silla de ruedas cuando recibió la bala y cayó al piso, debido a que su hermano le había contado antes lo que sintió. Su historia le sirvió para asumir lo que le había tocado a ella también, según dice.

“Nunca me sentí pobrecita”, afirmó en una anterior entrevista a Efe al recordar la noche en que dejó de caminar.

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“Volví tiempo después a la Universidad en silla de ruedas, mis compañeros se emocionaron hasta las lágrimas al verme pero yo les decía: No me lloren que no estoy muerta”.

Pero Castaño, quien también perdió a su padre en otro incidente violento, prefiere hablar más de sus metas y de su pasión por el deporte que de las dificultades que le ha deparado la vida, y aspira a “ser ejemplo y motivación” para otras personas y a enviar un mensaje “a la gente que lo tiene todo pero a veces no lo valora”.

También considera que los medios de comunicación no le dan suficiente importancia a los Paralímpicos, “que no son menos importantes que los Juegos Olímpicos”, según dijo este viernes tras la final.

Tras verse afectada por su discapacidad, probó en la natación paralímpica, una disciplina en la que no pudo progresar debido a problemas respiratorios, y posteriormente en levantamiento de pesas y lanzamiento de disco, obteniendo en este último deporte unos primeros resultados sorprendentemente buenos que la animaron a seguir adelante.

Castaño subraya que el movimiento paralímpico en Colombia “ha crecido mucho en los últimos años”, como demuestra el objetivo de este país de alcanzar las 28 medallas en Tokio.

Se alcance o no esa ambiciosa marca, considera que el hecho de estar compitiendo en Japón “ya hace vencedores a todos los atletas” en el contexto de una pandemia “que fue tan dolorosa porque se llevó a tantas personas queridas”, según dijo.

“Me siento afortunada de ser superviviente de una pandemia, y por eso quiero transmitir la invitación a que todo el mundo se vacune y que lo hagan por esas personas que no pudieron hacerlo, y a que sigamos luchando por todo lo que queremos en esta vida, porque todo vale la pena y todo llegará en su momento”, señaló.

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