Fútbol


Atlético de Madrid no puede de visitante, ni con Luis Suárez

Al equipo colchonero le volvió a faltar el gol por fuera de casa y apenas pudo igualar 0-0 con Huesca.

EFE

30 de septiembre de 2020 02:35 PM

Ni siquiera un goleador tan rotundo como el uruguayo Luis Suárez ha cambiado la reincidencia del Atlético de Madrid cuando sale del Wanda Metropolitano, con un 0-0 en Huesca y reducido a un visitante deficitario desde hace tiempo, acostumbrado a una inasumible cantidad de igualadas: 11 en sus últimas 20 salidas.

Ni los 62 minutos del ariete uruguayo, que tuvo nada más una ocasión, un duelo individual escorado con Andrés Fernández que ganó el guardameta local, ni la presencia todo el partido de Joao Félix ni el recambio de Diego Costa después ni la apuesta inicial por Marcos Llorente o Víctor Machín, ‘Vitolo’... Nada varió la dinámica.

No halló la fórmula. No se acercó a ella en el primer tiempo, lastrado por la lentitud en la transición del medio centro formado por Thomas Partey y Saúl Ñíguez, ni tuvo algo parecido a una ocasión hasta la segunda parte. Pero entonces sí promovió y mereció quizá el gol, con un tiro de Marcos Llorente, con la oportunidad de Suárez, con unas cuantas acciones de Joao Félix, con un remate de Koke, con uno de Felipe...

Ahí sí puso en apuros al Huesca, sostenido por Andrés Fernández, pero no logró alterar el 0-0 el Atlético, que sufre un frenazo que aumenta su brusquedad por el prometedor 6-1 del debut dominical, mientras mantiene una dinámica inquietante cuando juega de foráneo.

El Atlético necesita mucho más fuera de casa. Su nivel lo exige. No le vale nada más con ser solvente en el Wanda Metropolitano. Creer en la Liga, competir por ella de verdad -no lo hace realmente desde 2015-16- o sentirlo así pasa por todo lo que no ha hecho como visitante en las dos últimas temporadas, con excepciones puntuales.

No basta con empatar cada vez que sale fuera. O ganar nada más de vez en cuando. Por mucho que limite las derrotas a domicilio. O que este miércoles terminara encerrando a su adversario hasta el final. La única fórmula para pugnar por la Liga es recuperar la figura como visitante de tiempos pasados, cuando al menos una mayoría de sus desplazamientos, eran sinónimo de triunfo en la era Diego Simeone.

No ha sido así los dos últimos cursos. Ni el más reciente, cuando ganó seis de sus 19 encuentros como visitante en la Liga, con una secuencia reiterada de empates, diez, y sólo tres derrotas; ni el anterior, en 2018-19, con siete triunfos, siete igualadas y cinco partidos perdidos. En ese tiempo venció 13 de 38 salidas ligueras.

De ambas se extraen varias coincidencias. Una numérica: ganó 28 de los 57 puntos. Y una clasificatoria: no peleó por la Liga.

Lo segundo fue indudablemente consecuencia de lo primero, porque en casa sí fue el equipo que se espera, o al menos se acercó a él, tanto en 2019-20 (42 de 57 puntos; doce triunfos, seis empates y una derrota -con el Barcelona-) como en 2018-19 (48 de 57; 15 victorias, tres igualadas y un partido perdido -con el Real Madrid-).

Lo remedió algo en la vuelta a la competición después del parón por el Covid-19, con tres victorias y cinco empates como visitante en LaLiga Santander, que agrandan a nueve las salidas invicto del conjunto rojiblanco con la victoria de este miércoles en El Alcoraz, donde Simeone recurrió de nuevo a las variaciones en el once.

17 JUGADORES DISTINTOS EN DOS JORNADAS

“Uno forma una plantilla imaginándose tener hombres para que puedan interpretar y saber cuando te toque jugar y cuando no te toque jugar. De esa manera se forman grandes equipos, porque el tener una plantilla competitiva con jugadores importantes te de la posibilidad de tener más opciones”, expresó Simeone el domingo.

Como ya hizo el tramo final de la pasada campaña, nada más volver del parón de tres meses por el COVID-19, Simeone insiste en esa línea en el nuevo curso, al menos hasta que sus futbolistas consoliden el ritmo físico después de una pretemporada condicionada en el tiempo y en los amistosos, de los que sólo disputaron uno.

Este martes hubo cinco cambios en el once. Aparte de Luis Suárez, por Diego Costa, en ella irrumpieron Mario Hermoso, por Stefan Savic; Marcos Llorente, por Ángel Correa; Thomas Partey, por Koke Resurrección, y Víctor Machín, ‘Vitolo’, por Yannick Carrasco.

Al extremo canario tan pronto le dio la ocasión como se la quitó Simeone, que lo reemplazó al descanso, aunque su poca participación en la primera parte fuera más responsabilidad de otros que de él, por la lenta transición del medio campo hacia el ataque.

Media alineación diferente, en la que permanecieron Jan Oblak, Kieran Trippier, Felipe Monteiro, Renan Lodi, Saúl Ñíguez y Joao Félix. Un indicio de cómo va a afrontar Diego Simeone la primera fase de la competición. En dos partidos, entre el 6-1 al Granada y el 0-0 de este miércoles en Huesca, el técnico ha dado recorrido ya a diecisiete jugadores distintos, dieciséis de ellos como titulares.

Aún no han jugado ni el portero Ivo Gabric ni José María Giménez -por COVID-19- ni Sime Vrsaljko -lesionado- ni Héctor Herrera ni Nehuén Pérez ni Manu Sánchez ni Ivan Saponjic ni Víctor Mollejo, de los que los cinco últimos tienen aún un futuro incierto en el club, igual que Thomas Lemar o Diego Costa. El hispano-brasileño sí jugó desde el minuto 62. El resto, sin participación. El lunes cierra el plazo, con Edinson Cavani y Lucas Torreira como opciones latentes.