Fútbol


Champions League: El Atlético cae y se obliga a remontar

El equipo de Simeone cayó en su visita al Inter en el juego de ida de los cuartos de final.

EFE

20 de febrero de 2024 05:29 PM

Después de 78 minutos de competitividad, resistencia, liderado por un Axel Witsel imperial en defensa y superviviente sólo en ocasiones muy puntuales, una falta de entendimiento entre De Paul y Reinildo, un error fatal en el medio campo, facilitó el 1-0 de Arnautovic para el Inter y complicó al Atlético de Madrid, aferrado al Metropolitano para dar la vuelta la eliminatoria.

Hasta entonces, soportó el duelo de ida en San Siro, aunque ya instantes antes se percibía más agobio, más sufrimiento. Incluso después, cuando Lino soltó un amenazante disparo o Morata apuntó al 1-1 en un cabezazo que no alcanzó del todo, cuando Griezmann ya había sido cambiado por lesión, se sintió con fuerzas para creer en el empate. Lea aquí: El Liverpool pierde a Diogo Jota “varios meses” por una lesión de rodilla

Ahora necesita vencer en casa. Ahí ganó 27 de sus últimos 30 choques. A eso le obliga la concesión del 1-0, que tiró por la borda todo lo anterior, cuando el 0-0 era el resultado más ajustado, al menos durante más de una hora, a la igualdad sobre el terreno, por mucho que hubiera más picos hacia arriba del Inter que del Atlético, pero tampoco demasiados.

De inicio no jugó Reinildo por el carril. Lo hizo Lino, más natural, más ofensivo, más habitual este curso. El único cambio de la prueba del lunes. La variante que ocultó el técnico. El recurso que provocó las dos primeras ocasiones del Atlético, que se plantó preparado para la rebelión contra el halo por el que se mueve en la actualidad el Inter, el líder de la Serie A.

Cierto que desde entonces, minuto 11, hasta el descanso, no pateó más a portería. Ni fuera ni dentro. Tanto como que el Atlético lo compitió de frente, de tú a tú, mucho tiempo, consciente de que habría muchos momentos para sufrir, alguno al principio, más en el tramo final del primer tiempo, aún más en el segundo, pero también para atacar y decirle a la cara al Inter que no teme a nadie, que ni San Siro, cruel desenlace de la final de 2016, lo intimida. Sí defendió mucho mejor que atacó, hasta que competió un error hoy decisivo.

El partido de Witsel fue sublime. Medio siempre, central ahora, asume un valor incalculable para el Atlético y su estructura atrás. Su lectura del juego es extraordinaria. Lo da una condición casi de omnipresencia en cada pugna hacia su área. Su colocación es perfecta. Su anticipación lo hizo ganador de la mayoría de los duelos contra los atacantes locales.

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