Fútbol


Colombia suma, pero debe ajustar sus líneas para seguir soñando con Catar

Colombia hizo 4 puntos de 6 posibles en estas dos últimas jornadas de las Eliminatorias. El equipo de Reinaldo Rueda volvió a la pelea, pero mostró muchas falencias.

CARLOS CABALLERO VILLA

09 de junio de 2021 09:31 PM

Si le hubieran dicho a los colombianos firmar cuatro puntos antes de disputar los juegos ante Perú y Argentina, en el inicio de la era Reinaldo Rueda, seguro que lo hubieran firmado.

Cuatro puntos, de seis posibles, en las Eliminatorias de fútbol más difíciles del mundo, sí que resultan valiosos. Por eso hay que valorar lo conseguido por un equipo que venía de dos catástrofes: 3-0 en casa ante Uruguay y 6-1 de visitante frente a Ecuador.

Levantar cabeza, mostrar carácter, ganas, vergüenza es algo que merece todos los méritos del caso. La Colombia de Rueda lo hizo y eso, por ahora, es lo que más se le puede rescatar.

Hay preocupación

Pero al analizar el funcionamiento futbolístico del seleccionado nacional las sensaciones no son las mejores, pues en el 3-1 ante Perú y en el 2-2 con Argentina las presentaciones de la Tricolor no fueron las mejores.

En Perú, el resultado gustó muchísimo, pero el juego de Colombia no tanto, faltó elaboración, profundidad, más control del balón ante un rival que mostró poca gallardía.

Ante, Argentina, actuando en Barranquilla, era la gran prueba de fuego y otra vez la Tricolor quedó debiendo.

Poca seguridad

Rueda debió quedar preocupado con el rendimiento de sus dos centrales, por ejemplo. Yerry Mina y Dávinson Sánchez no fueron prenda de garantía, ambos cometieron muchas fallas y les costó controlar el ataque de los argentinos.

Aunque Estefan Medina y William Tesillo cumplieron una aceptable labor como marcadores sería bueno que Rueda pensara en casa en poner laterales con proyección en ataque y no anclar prácticamente cuatro torres en el fondo.

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Nadie metió pierna

Y la famosa línea de tres para contener el juego de Argentina no funcionó, tanto que a los 7 minutos ya perdíamos 2-0, temiendo que se viniera lo peor. Volvió la desconcentración, el nervio, la angustia, la mala toma de decisiones. Los primeros 45 minutos nadie metió pierna, fueron para el olvido.

Sin profundidad

En ataque, Luis Díaz no apareció, nunca fue punzante, no desbordó, lució mal en los primeros 45 minutos y Duván Zapata se mostró torpe con el balón, deambuló en la cancha y cuando tuvo una ocasión clara de gol la desperdició.

Un leve reaccionar, por pasajes, en el segundo tiempo permitió a Colombia emparejar las acciones. Pero solo fue eso, un leve reaccionar y nada más, pues Argentina tuvo todo para llevarse los tres puntos solo que la Tricolor contó en el arco con un David Ospina que intervino magistralmente en cuatro situaciones clara para evitar la caída de su pórtico.

Colombia no fue profundo, no tuvo claridad, Cuadrado solo no puede generar peligro en la individual, necesita socios, que lo ayuden y eso no pasó.

Nos salvó un penal a favor bien cobrado por Muriel y un centro del mismo Cuadrado que Borja impactó con la cabeza para el 2-2 definitivo. La pelota quieta y el juego aéreo son variantes que están en el fútbol, pero poca caracterizan el juego de Colombia.

Volvimos a la vida

Los cuatro puntos claro que sirven, tanto que volvimos a la vida. Con 8 unidades, Colombia es quinta y está en zona de repechaje, pero es bueno tomar los correctivos porque en el fútbol no siempre se suma jugando mal, pues siempre se estará más cerca de hacerlo mostrando un buen funcionamiento.

A recuperar lo nuestro

La selección Colombia deberá recobrar su juego, el fútbol dinámico, de buen toque, profundidad, sumando jugadores al ataque con buen pie e inteligencia y siendo agresiva para recuperar el balón y copar los espacios para no dar ventajas al rival. Hay que recuperar nuestra identidad.