Fútbol


“El fútbol es su propia novela”

GABRIEL JAIME GARCÍA GARCÍA

31 de enero de 2015 06:02 PM

Ninguno de los tres jugó fútbol profesional. Quizás porque la naturaleza les dio un tipo de talento que no se podría explotar con los pies. Sin embargo, dominan este deporte con un conocimiento semejante o superior a quienes se pasan la vida pateando un balón ante miles de espectadores.

“Los hechos ocurren dos veces: en el campo y en su representación con las palabras”, y el fútbol del que hablan el mexicano Juan Villoro -dueño de la frase-, el británico John Carlin y el colombiano Daniel Samper Pizano, es el que surge de la magia de las palabras, ese que trasciende a lo que sucede en el terreno de juego durante 90 minutos. Que va más allá. Que encuentra una historia detrás de un penal desperdiciado o de un gol histórico. Que humaniza el deporte.

Los tres se reunieron en el Hay Festival Cartagena 2015 para hablar de la narrativa del fútbol. Tienen al periodismo y a la literatura como común denominador. Ninguno encaja en el reportero deportivo que se dedica solo a redactar crónicas de partidos ni a analizar resultados. Su campo es más amplio y son reconocidos generadores de opinión en sus países.

"Como decía Fontanarrosa, todos crecimos con un relato de fútbol en segundo plano", cita Daniel Samper, antes de que John Carlin se cuestione por la escasa producción de novelas que se han escrito sobre fútbol.

A la pregunta responde con inteligencia Juan Villoro, quien sostiene que el fútbol no se presta para la ficción “porque el fútbol es su propia novela”, narrado por sí mismo y con el drama suficiente para despertar las emociones y tristezas propias de una buena pieza literaria. "El fútbol en sí mismo nos llega ya tan narrado, que se presta más para la crónica", sostiene.

En 'Fútbol a sol y sombra', Eduardo Galeano propone que el fútbol se parece a Dios “por la devoción que le tienen muchos creyentes y la desconfianza que le tienen muchos intelectuales”. Por su parte, Jorge Valdano sostiene que el fútbol es “lo más importante entre las cosas menos importantes”. En ambos casos se reconoce un valor social implícito en este deporte.

“El fútbol es el gran tema de conversación de la humanidad... Sólo en el fútbol uno se puede pasar días enteros discutiendo si el resultado del partido fue justo o no”, asevera Carlin para explicar como se puede unificar un país o como, por momentos, se olvidan las diferencias culturales, étnicas, sociales, para habitar todos en un mismo mundo llamado fútbol, en el que, sin importar el nivel educativo, todos son expertos.

“Durante una semifinal de la Copa África que se realizó en Sudáfrica un año después del Mundial de Rugby con el que Nelson Mandela logró romper las barreras entre blancos y negros en su país, el mandatario bajó a saludar a los jugadores en el entretiempo y antes de marcharse les dijo 'Hijos míos, dejo el país en vuestras manos'... Sudáfrica derrotó 2-0 a la poderosa Ghana y luego fue campeona. Así, Mandela reconoció la importancia social del deporte para superar las adversidades”, relata John Carlin, autor del bestseller 'Playing the Enemy' -traducido al español como 'El factor humano', que narra la historia de cómo Mandela cambió una nación y se convirtió en ejemplo global durante el Mundial de Rugby de 1995 (La película Invictus se basa en este libro).

“El fútbol es la forma de la pasión y del entretenimiento mejor organizada del planeta. El mejor ejemplo es que la FIFA tiene más afiliados que la ONU y la gran diferencia es que a la FIFA si le hacen caso, más allá de que es un gran sistema de corrupción", cuenta Villoro, autor de más de 32 libros, entre los que, en materia deportiva, destacan 'Dios es redondo' y 'Balón dividido'.

Villoro asegura que el éxito mundial del fútbol se debe a que retrata la imperfección de la vida.

“El fútbol no es sensato, es injusto. Tiene un componente accidental. Admite el error y eso lo acerca a la realidad en la medida que entendemos que el mundo no es perfecto. Es como la vida porque una persona puede considerar que no es justo que le de un cálculo renal y de pronto lo tiene... El fútbol es una actividad en la que 22 hombres tratan de ser semidioses, y solo uno intenta ser hombre: el árbitro, que es el que se equivoca”, explica a la vez que sostiene que la tecnología de video acabaría con esta perfecta imperfección y podría afectar la esencia del balompié.

De los tres escritores se puede concluir que el fútbol goza de una fuente de historias ocultas que merecen ser narradas para construir una conciencia que retrate y humanice al mismo deporte.