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Groenewegen recibió amenazas de muerte tras provocar la caída de Jakobsen

El ciclista neerlandés reveló las situaciones escalofriantes que tuvo que afrontar tras la infortunada maniobra en la que provocó un fuerte accidente en el pelotón.

EFE

27 de enero de 2021 12:42 PM

El ciclista neerlandés Dylan Groenewegen (Jumbo-Visma) aseguró que recibió amenazas de muerte tras provocar un accidente el pasado 5 de agosto en la primera etapa del Tour de Polonia en el que su compatriota Fabio Jakobsen acabó golpeándose brutalmente contra una valla, por lo que la policía tuvo que vigilar su vivienda.

“Hubo amenazas tan concretas y serias que llamamos a la policía unos días después del accidente. Los días y semanas siguientes la policía vigiló nuestra puerta. Ya no podíamos salir espontáneamente de la casa. Si quería ir afuera por un momento, había un oficial a mi lado para que no pasara nada”, declaró Groenewegen en una entrevista con la revista WielerFlit.

El ciclista del Jumbo-Visma responsable del accidente fue suspendido nueve meses por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y se disculpó entonces a través de un comunicado.

“Ese accidente será para siempre una página negra en mi carrera. Durante el esprint me desvié de mi línea. Lo siento, porque quiero ser un velocista justo. Las consecuencias fueron muy lamentables y graves. Soy muy consciente de ello y espero que esta haya sido una sabia lección para todos los velocistas”, dijo entonces en una nota facilitada por su equipo.

Al referirse ahora a su propia situación personal, Groenewegen explicó que recibió “por correo cartas escritas a mano, que incluso incluían”, precisó, “una soga en la que podíamos colgar a nuestro pequeño más tarde”.

“Cuando lees ese mensaje y ves ese trozo de cuerda, te sorprende. Ese fue el factor decisivo para (que me indicó) que no podía seguir así”, agregó el corredor, que entonces acudió a la policía ante las amenazas.

Estas le produjeron inicialmente “un shock en el cuerpo” y miedos relacionados con las alarmas de la casa o con vehículos con los que se cruzaba.

“Recuerdo que una noche cenamos con mis padres. En el camino, un coche pasó detrás de nosotros. Comenzó a hacer señales y se dirigió en diagonal detrás de nosotros. Al final nos adelantó en un camino donde eso era realmente imposible. Entonces entra el pánico. Momentos después giró a la derecha y no pasó nada. Empiezas a imaginar cosas que no existen en absoluto”, dijo el sprinter.

Groenewegen, de 27 años, señaló que las medidas que adoptó la policía reflejan “la gravedad de esas amenazas” y reconoció que es algo que “por supuesto te afecta”.

“¿Qué ha pasado? ¿Cómo es esto posible? ¿En qué mundo enfermo vivimos? Se te pasan por la cabeza las cosas más locas. Levantarse de la cama por la mañana fue todo un desafío en ese momento”, confesó.