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“Soñaba con regresar a Arjona con el título mundial de boxeo”: Miguel Marriaga

“Estoy entrenando porque yo se que Dios muy pronto me dará la oportunidad, luego que el coronavirus desaparezca”.

ANDRÉS FRÍAS UTRIA

19 de marzo de 2020 12:00 AM

El coronavirus le dio un duro golpe a los sueños del boxeador arjonero Miguel Marriaga.

Para él será una fecha que nunca olvidará, un sábado 14 de marzo, que soñaba sería una noche de gloria para él, su familia y todo Colombia. Pero no.

La velada boxística en el Madison Square Garden de Nueva York, en la que él buscaría, luego de tres intentos fallidos, el título mundial pluma de la OMB ante el monarca norteamericano Shakur Stevenson, se canceló debido a la pandemia de coronavirus, que mantiene al mundo en vilo.

Fue duro para Marriaga, pero había que acatar este momento en el que prevalece la salud de toda la humanidad. (Marriaga sueña con derrotar a Shakur Stevenson y ganar el título mundial pluma)

“En horas de la tarde del viernes 13 me dieron la mala noticia. Fue duro. Yo soñaba con represar a Arjona con el título mundial de boxeo, siempre ha sido mi sueño para sacar a mi familia adelante”, dice Miguel, ya más sosegado y con cierto hálito de fe y confianza.

Sabe que Dios le tiene algo preparado, por eso desde que llegó el mismo sábado 14 a Arjona, no ha dejado de entrenar, porque cuando todo vuelva a la normalidad y se haya desterrado el virus, recibirá la noticia de la nueva fecha de la pelea.

“Dios me dará la oportunidad para hacer realidad el sueño de ser campeón mundial”, recalca Marriaga, un hombre sencillo, con una férrea disciplina para entrenar el deporte de sus amores. (Coronavirus: “Esta vez no se pudo”, dice Miguel Marriaga)

Durante toda la etapa de preparación en Cartagena, México y Nueva York (más de dos meses) se esforzó al máximo y preparó a la perfección su gancho de izquierda, su arma letal.

Por su parte, su entrenador Samuel Gómez, dijo que “duele porque hicimos un esfuerzo tan grande. Llegamos un mes antes a México buscando mejores condiciones físico-atléticas. Miguel se preparó a consciencia, corrió a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar en el desierto de Toluca y de Los Leones”.

Teníamos una estrategia muy buena, pero Dios es perfecto y vamos a seguir entrenando. La nueva oportunidad llegará”.